Mirador Staircase Tower, en Naranjito, donde puedes disfrutar de la vista del casco urbano y los barrios a su alrededor.
Mirador Staircase Tower, en Naranjito, donde puedes disfrutar de la vista del casco urbano y los barrios a su alrededor. (Isabel Ferré Sadurní)

“Este embalse es mucho más que 4.5 kilómetros de agua. Aquí hay mucho más que eso. Hay flora, fauna e historia”. De esta forma, Carlos Sáez Espinel, un joven emprendedor de 31 años, oriundo de Naranjito, describe la Represa La Plata, un espacio que se alimenta del río que lleva el mismo nombre y que promueve a través de recorridos en bote.

El embalse fue creado -inicialmente- para suplir agua a comunidades metropolitanas, pero se ha convertido en el hogar de interesantes especies marítimas y avícolas.

“Lo que hago es un recorrido de placer, pero también educativo porque hablo un poco de la historia y la fauna de este lugar. Mucha gente desconoce cuántas especies existen aquí. Hay muchas aves. Mucha flora y fauna; es impresionante la variedad. Por esta razón, está protegida por el Departamento de Recursos Naturales”, dijo Sáez Espinel.

El naranjiteño agregó que en el lugar se han introducido especies “artificialmente”. “Ahora mismo, el último que introdujeron fue el pez diablo rojo. También hay cuatro tipos de garzas: la común blanca, la real, de ganado y cenizo. Están los martinetes, yaboa y otros más”, destacó.

“Me crie aquí. Exploré el lago desde muy niño y siempre tuve la idea de enseñar la belleza que hay aquí”, reiteró el joven, quien adquirió el bote modelo Pantun y dirigió su capacitación hasta obtener la licencia de navegación y otros permisos que le certifican como Capitán de la Plata Boat Trip, un innovador concepto de turismo náutico único en este pueblo de la montaña.

La Plata Boat Trip realiza viajes de viernes a domingo en horario de 10:00 a. m. a 6:00 p. m., con reservación. Para información adicional, puede llamar al (787)368-8536 o accesar las redes sociales bajo La Plata Boat Trip.

“La Puerta de la Montaña”

Otro de los atractivos de la ciudad de los Changos es el único puente atirantado de la isla, que ubica en la carretera PR-5 y es conocido como La Puerta de la Montaña, ya que conecta la zona metropolitana con Naranjito. Esta impresionante estructura fue inaugurada en el 2008. Mide 402 metros de largo y presenta una altura similar al piso 22 de un edificio. Lo sostienen 96 cables.

Al cruzar por el llamativo puente, se pueden divisar las gigantescas letras que dan la bienvenida a los transeúntes y que se han convertido en un punto estratégico para plasmar en una foto la visita a este encantador pueblo.

Muy cerca de allí, se encuentra el Paseo lineal con una distancia de 1,200 metros. En el trayecto se establecieron dos gazebos, área recreativa para niños, estaciones de ejercicio y un restaurant, cuya silla gigante ataviada con la bandera de Puerto Rico se posiciona como un excelente ‘selfie spot’ para los visitantes.

Otro de los lugares que cautiva al turismo en este pueblo es el mirador Las Lágrimas. “Por ahí hay una cascada y, en una de las caídas, bajan como unas gotitas de agua. Dice la leyenda que una madre perdió a su hijo y esas son las lágrimas de esa madre”, dijo la directora de turismo del municipio, Silvia Rodríguez.

Somos Naranjito
Somos Naranjito (El Nuevo Día)

Ya en el área histórica del municipio, es imposible no detenerse a admirar las coloridas paredes de los callejones que hacen mérito al cognomento “La Ciudad de los Colores”. Se trata de un atrecho en medio de dos edificios en la calle Georgetti, que figura como un homenaje a dos humildes personajes muy queridos por los residentes de esta ciudad, Martina “Marta” Fuentes Cosme y Gil A. “Jalisco” Nieves.

“Esa iniciativa surge espontáneamente para darle vida al pueblo, reconociendo a dos personajes de nuestra historia. Marta perdió a su esposo e hijos y a causa de ello se sentaba ahí en la entrada del callejón bien maquillada y pedía su pesetita, pero siempre bien contenta. La gente tiene ese recuerdo de que ella se paraba ahí. En la otra pared está pintado Jalisco, el pregonero de los muertos. Él iba, verificaba quién moría y luego, lo anunciaba por todos los comercios. También iba a la funeraria y al cementerio”, indicó Rodríguez.

Otra área muy visitada es el mirador y conector ‘Staircase Tower & Bridge’. A solo pasos de este colorido lugar, se encuentra la plaza pública de Naranjito rodeada de edificaciones importantes como la Parroquia San Miguel de Arcángel, el Centro de Bellas Artes, la Casa Alcaldía, pequeños comercios y estaciones de comida típica como los famosos pasteles de arroz. Esta plaza recreativa está ubicada entre las calles Georgetti, Miguel Rivera e Ignacio Morales.

Todos estos tesoros complementan la ruta gastronómica, que se luce en la carretera PR-152 y en distintos barrios de Naranjito. El concepto reúne más de 50 restaurantes, cuya oferta culinaria va desde platos criollos hasta fusiones con comidas internacionales.

“Hemos creado un mapa que ayuda a dirigir a los visitantes hacia esos restaurantes y ‘food trucks’ siendo el más antiguo y llamativo el Rancho de las Longanizas Don Nando. Ese lleva más de 40 años y está adentro, en el sector Feijo del barrio Cedro Arriba. En todos los barrios, tenemos opciones de comida”, concluyó Rodríguez.

Conoce más historias de nuestros pueblos en Somos Puerto Rico.

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