La Reserva Natural Hacienda La Esperanza cuenta con 2,286 cuerdas de terreno, que para el siglo 19 estaban sembradas de caña de azúcar.
La Reserva Natural Hacienda La Esperanza cuenta con 2,286 cuerdas de terreno, que para el siglo 19 estaban sembradas de caña de azúcar. (Xavier García)

Manatí - Si bien hemos leído sobre la época dorada de la industria azucarera en Puerto Rico, visitar la Hacienda La Esperanza es como meterse dentro de un libro de historia.

El recorrido por este legendario lugar, inicia en la Reserva Natural Hacienda La Esperanza, que cuenta con 2,286 cuerdas de terreno, que para el siglo 19 estaban sembradas de caña de azúcar, incluyendo varios kilómetros de costa y más de 10 ecosistemas de gran valor. Como parte de sus riquezas de biodiversidad se encuentran cientos de especies de flora y fauna, se observan humedales, mogotes y la desembocadura del Río Grande de Manatí.

“Tenemos un pequeño cañaveral que hemos recreado para que las personas puedan tener la experiencia vivencial dentro de estos espacios. Es un refugio, por eso tenemos que conservarlo y educar a las personas, que pueden venir y participar de nuestros ofrecimientos, actividades y recorridos”, explica Louis Santiago Breván, biólogo y educador ambiental de la Hacienda La Esperanza.

Como siguiente parada se encuentra la monumental Casa del Marqués, como se le conoció a su dueño, José Ramón Fernández Martínez, la cual fue restaurada tal cual fue su estructura original. En el interior de la casona se ubica la sede regional de la organización Para la Naturaleza con laboratorios, oficinas y colecciones históricas, entre ellas la exhibición de 389 machetes y una lista de querellas hechas por los esclavos de la hacienda (trabajaron allí unos 152 esclavos).

Manatí
Manatí (El Nuevo Día)

Al continuar el recorrido, se observan dos viveros antes de adentrarse en la que fue la zona de la producción. Ruinas, viejas calderas y una chimenea son el preámbulo de lo que, sin duda, roba el aliento, pues en el interior de la estructura se encuentra el único trapiche de vapor de este tipo que existe en el mundo. Lo mejor es que, luego de su restauración, se puede ver toda esa maquinaria en movimiento, con sus grandes engranes y ruedas dando vueltas.

“Esta maquinaria es la única en el mundo. Hay ocho parecidas, pero esta es la única de esta manera, con seis columnas y balancín”, precisó el guía sobre el trapiche que fue adquirido por el hacendado en Nueva York para aumentar la producción de melaza con la caña de azúcar.

En la Hacienda La Esperanza destaca la exhibición de 389 machetes.
En la Hacienda La Esperanza destaca la exhibición de 389 machetes. (Xavier García)

La entrada a la Reserva Natural es gratuita, por lo que se ha convertido en un lugar ideal para ejercitarse, practicar yoga, sentarse a leer en las áreas verdes o correr bicicleta. Está abierta de miércoles a domingo, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. No obstante, para las visitas guiadas, hay que hacer reservación a través del grupo Para La Naturaleza, que ofrece diversos tipos de giras. Además, la organización cuenta con un programa de voluntariado en la hacienda. Para más información, puede acceder a su página www.paralanaturaleza.org. o llamar al 787-722-5882.

El trapiche  fue adquirido por el hacendado José Ramón Fernández Martínez, en Nueva York, para aumentar la producción de melaza con la caña de azúcar.
El trapiche fue adquirido por el hacendado José Ramón Fernández Martínez, en Nueva York, para aumentar la producción de melaza con la caña de azúcar. (Xavier García)
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