Fernando Quiñones dijo que una de las posibles medidas ante una posible huelga de jugadores en el BSN, sería abrir la liga y eliminar la distinción entre nativos y refuerzos. (semisquare-x3)
Fernando Quiñones dijo que una de las posibles medidas ante una posible huelga de jugadores en el BSN, sería abrir la liga y eliminar la distinción entre nativos y refuerzos. (GFR Media)

El presidente de la Liga del Baloncesto Superior Nacional (BSN), licenciado Fernando Quiñones, se sostuvo este viernes en la decisión que tomó en diciembre la junta directiva del organismo de imponer un nuevo tope salarial a los canasteros, fijándolo esta vez en $40,000, y restó peso a la amenaza de huelga por parte la Asociación de Jugadores, asegurando que a la reunión que sostuvieron solo asistieron 10 miembros del gremio.

“La posición de nosotros es que el torneo se va a jugar empezando la primera semana de marzo. Si algunos deciden no jugar, vamos a tomar medidas para que entonces los equipos puedan sustituirlos. Entendemos que no serían muchos, pero vamos a tomar las medidas. Y si es necesario aprobar sustitutos o simplemente abrir la liga, y quitar ya la diferencia esa que hay entre nativos y refuerzos, estamos dispuestos a tomar todas esas medidas. Pero esperamos que eso no llegue ahí”, dijo Quiñones a El Nuevo Día.

La percepción de Quiñones es que no hay un apoyo masivo hacia la huelga, porque los apoderados le informaron que sus jugadores se han comprometido con reportarse a las prácticas que comienzan entre la semana próxima y mediados de mes.

“Las medidas que ellos nos vayan a presentar las vamos a atender todas. Pero si ellos entienden que las medidas deben incluir que haya más dinero para ellos, pues que nos digan de dónde va a salir. Que presenten medidas para eso, porque simplemente es que el modelo económico actual no funciona”.

El líder de la liga aseguró que todos los apoderados perdieron en promedio $250,000 la pasada temporada y que a pesar de eso todos les pagaron a sus jugadores, excepto el de Fajardo, Felo Rivera. Dijo además que si no se tomaba una medida como la aprobada por la junta directiva, de reducir una vez más el tope salarial individual, algunos equipos no jugarían la próxima temporada.

Sustancial recorte salarial

El salario de los canasteros ha sufrido recortes sustanciales en los últimos cinco años. Y si se sostiene el más reciente aprobado, sería una reducción al tope de $80,000, si se toma en consideración que en 2013 el tope salarial se fijó en $120,000 y se pretende fijar ahora en $40,000.

En 2013 la junta de directores del BSN acordó establecer un tope de $120,000 para los jugadores nativos con seis años o más de experiencia en la liga. Tres años luego, y ya con la Asociación de Jugadores en funciones nuevamente tras unos años sin estar operando, acordó con el BSN un nuevo convenio por dos años (2017-18), estableciendo un máximo salarial de $80,000 para los canasteros nativos con siete años o más de experiencia en la liga. No obstante, tras el paso del huracán María, la situación financiera del país y la liga per se, obligó a tomar medidas de emergencia, como aprobar un recorte salarial de manera temporal. Así las cosas, en 2018 los jugadores aceptaron jugar con un recorte a ese tope, y bajarlo de $80,000 a $60,000. Como parte del acuerdo, ambas partes aceptaron honrar el segundo año del convenio con el tope de $80,000 para el 2019.

Sin embargo, a mediados de diciembre, contrario a lo que estipulaba el acuerdo original,  los apoderados del BSN aprobaron reducir el tope salarial a $40,000 sin un acuerdo con la Asociación de Jugadores.

Quiñones aseguró la tarde del viernes a El Nuevo Día que aunque había un compromiso de volver a elevar el tope salarial individual a $80,000 para esta temporada, estaba previsto que si la situación fiscal del país y la liga no mejoraba, se tomarían este tipo de medidas. En otras palabras, que extenderían el periodo de emergencia provocado por el huracán María.

No estaba previsto según los jugadores

En entrevista por separado, el representante legal de los jugadores, el licenciado Víctor Vélez, negó que se hubiera abierto esa puerta. Al contrario, se sostuvo en que el acuerdo fue regresar a los términos del convenio colectivo vigente, de un tope salarial de $80,000.

Si ves el comunicado que hicieron cuando tomaron las determinaciones (en diciembre de 2018), no dicen que esa decisión la tomaron basada en la extensión de la emergencia que hubo (por el huracán), ellos dicen que son unas medidas para estabilizar el BSN por un término de tres años. Entonces el reglamento que ellos tienen, que ellos son juez y parte, se inventaron esa regla de la excepción por el huracán. Y esa excepción se podía extender por un año (2018). Pero cuando tomaron las determinaciones (en diciembre) dijeron que eran por tres años. Y ayer, después que nosotros hicimos las expresiones (del voto de huelga) rápido sacaron un comunicado diciendo que es por la extensión de la emergencia”, señaló Vélez.

El comunicado al que hace referencia Vélez fue el emitido el jueves por el BSN en que establece lo siguiente:

“Ante la realidad que tenemos como país, la junta decidió extender el periodo de emergencia por un año adicional tal y como establece el artículo 34.1 del reglamento”.

El representante de los jugadores, resaltó la alegada  incongruencia de la liga en lo que respecta a los ajustes aprobados. “¿Son por tres años o es por un año? ¿O es que ahora te das cuenta que lo que hiciste está mal y estás acomodando la estrategia para justificarlo?”, cuestionó Vélez.

“No había una puerta”, contestó Vélez cuando se le realizó por separado la misma pregunta que a Quiñones, en cuanto a si se estableció alguna condición en 2018 que estipulara que si la situación no mejoraba, se aplicaría la misma medida de emergencia del pasado torneo. “Pero ellos en una reunión de junta abrieron esa puerta y determinaron esa regla. Ellos contruyeron  esa regla. Dijeron, ahora hay una regla que establece que si hay un huracán o en tiempo de emergencia, el presidente puede tomar decisiones que dejen sin efecto cualquier regla del BSN”.

“Eso no fue parte del acuerdo el año pasado. Mira si no fue parte del acuerdo, que a finales de diciembre, cuando deciden que el tope va para $40,000, no lo hicieron basado en lo que le daría la regla de la excepción por la tormenta, lo hicieron basado en que son la junta, que contaban con los votos y lo aprobaron por tres años. Ese fue el mensaje”.


💬Ver 0 comentarios