La temporada 2015 del BSN presentará 12 franquicias, algo que no ocurría desde la temporada 2008. (GFR Media)
La temporada 2015 del BSN presentará 12 franquicias, algo que no ocurría desde la temporada 2008. (GFR Media)

El Baloncesto Superior Nacional (BSN) confirmó el miércoles que los tres casos positivos a COVID-19 revelados el pasado fin de semana se tratan de jugadores que pertenecen a los Vaqueros de Bayamón, a los Santeros de Aguada y a los Indios de Mayagüez.

El director de torneo José Solá informó a El Nuevo Día que los canasteros fueron aislados antes de comenzar las prácticas en las ‘preburbujas’ de sus respectivos quintetos al activarse el protocolo salubrista de la liga.

“No te puedo brindar información específica de los jugadores por proteger sus derechos (Ley HIPAA). Pero son tres jugadores de franquicias distintas. Están aislados. Nuestra prioridad es proteger la salud de los jugadores y que se dé el proceso de rehabilitación”, dijo.

Solá indicó que los resultados surgieron previo a que las franquicias comenzaran sus respectivos entrenamientos rumbo a la entrada a la ‘burbuja’ del BSN en el Wyndham Grand Río Mar, de Río Grande, a partir del 3 de noviembre para la reanudación de la temporada 2020.

“Por fortuna, los positivos se dieron en las pruebas iniciales antes de comenzar los entrenamientos. No iban a practicar hasta que salieran los resultados. En ese sentido, los jugadores se protegieron. Tenemos todo bajo control, (los positivos) es algo que teníamos previsto en las ‘preburbujas’. Ahí no son las mismas condiciones que tendremos en el evento (en Río Grande). Cae en la responsabilidad del jugador y sabemos cómo está la situación en el país (con el virus) que no parece que vaya a menguar”, expresó.

Solá no supo precisar dónde los jugadores afectados realizan la cuarentena debido a que cada caso es referido al grupo médico del BSN. Una vez den negativo a nuevas pruebas, podrán integrarse a sus respectivos conjuntos.

Todos los jugadores serán examinados semanalmente con pruebas costeadas por el Departamento de Saludo bajo fondos federales de la Ley Cares. Hasta el lunes, un total de 273 pruebas moleculares de COVID-19 se habían realizado previo al reinicio del torneo el 10 de noviembre.

“Tengo que felicitar a los jugadores. Han hecho un esfuerzo para seguir el protocolo de seguridad de la liga. De esperar de entrada más o menos casos, saldría de mi área de expertise. Es un asunto del grupo médico. Pero, estoy satisfecho con la baja cantidad de resultados (positivos). Demuestra que está bajo control”, añadió Solá.

El BSN espera realizar unas 2,000 pruebas durante la temporada a un costo aproximado de $150,000.

Investigarán el caso de Emory

Hasta la tarde del miércoles, Solá, a su vez, declaró que no había recibido información de casos positivos en las filas de los Mets de Guaynabo a raíz de las declaraciones del jugador Carlos Emory, quien alegó que fue despedido del quinteto tras fallar una prueba.

Las declaraciones de Emory en contra de los Mets serán investigadas por la liga. El equipo no ha hecho una expresión pública al respecto.

“A esos fines, acaba de iniciar una investigación entre jugador y franquicia. No sería responsable de mi parte decir unas expresiones al respecto hoy. Pero sí, es un asunto que estamos atendiendo”, concluyó Solá.