José Juan Barea dijo que conversa constantemente con el dirigente de los Mavericks, Rick Carlisle. (GFR Media)
Rick Carlisle, aquí junto a José Juan Barea, ha elogiado públicamente el trabajo del jugador boricua como "mentor" de los canasteros más jóvenes de Dallas.

El puertorriqueño José Juan Barea al parecer luce cada día más convencido con la idea de convertirse en coach en la NBA y dar por terminada su carrera como jugador, y al parecer todo se está alineando para que su debut como técnico sea más pronto de lo esperado.

Barea, quien hace unos años dio sus primeros pasos como piloto cuando intervino al mando de los Indios de Mayagüez en el Baloncesto Superior Nacional (BSN), dijo desde entonces que su interés en un futuro era convertirse en dirigente al máximo nivel al igual que lo logró como jugador.

El último dirigente que tuvieron los Indios en la campaña del 2017 lo fue el enebeísta José Juan Barea. (archivo)
José Juan Barea dirigió a los Indios de su natal Mayagüez en la campaña del BSN de 2017.

Y en la última temporada, a medida que su tiempo de juego iba disminuyendo hasta el punto de que quedó relegado a la banca por completo durante la “burbuja” de la NBA celebrada en Orlando, la posibilidad de convertirse en coach comenzó a cobrar nueva fuerza, en parte por comentarios del dirigente de Dallas Rick Carlisle a la prensa, en el sentido de que querían aprovechar el conocimiento de Barea ayudando a los jugadores más jóvenes.

Ahora resulta que los Rockets y Stephen Silas están en negociaciones encaminadas a convertir al asistente técnico de los Mavericks en el nuevo piloto del conjunto de Houston a partir de la próxima campaña. Incluso ya al parecer es un hecho pues varias figuras de Dallas dan por segura la partida de su compañero.

La información fue publicada en el portal de internet de la NBA, citando reportes de Adrian Wojnarowski, de ESPN, y de Jonathan Feigen, del Houston Chronicle.

Lo interesante es que esa movida, según publicó el reportero de Dallas Brad Townsend en su cuenta de Twitter, puede abrir espacio en el cuerpo de entrenadores de los Mavericks para que Barea lo asuma si esa fuera su voluntad. El propio Townsend aclaró que al parecer Barea insiste en seguir entrenando para alargar su carrera como jugador activo.

“Esto también, por supuesto, creará una apertura en el personal de los Mavericks. Aunque @jjbareapr ciertamente parece estar entrenando para continuar su carrera como jugador, es un candidato obvio como entrenador si así lo desea. ¿Entrenador? Por qué no?”, escribió Townsend en su cuenta.

Pero más interesante aun es que el propio Barea republicó el mensaje de Townsend en un retuit, en el que no comentó pero colocó un ícono que se podría interpretar como que está asintiendo a la idea.

Silas anteriormente fue asistente de Rick Carlisle con los Mavericks de Dallas durante las últimas dos temporadas. Antes de unirse a Dallas, el entrenador de 47 años había pasado sus nueve temporadas anteriores como asistente técnico con los Hornets de Charlotte. Su carrera de coach de 20 años en la NBA también incluye estadías con los Warriors de Golden State, Cavaliers de Cleveland y Wizards de Washington (como cazatalentos avanzado).

Entre los que felicitaron a Silas en su gestión para convertirse en dirigdente en propiedad por primera vez en su carrera estuvo el propietario de los Mavs, Mark Cuban, quien escribió un corto mensaje en su cuenta de Twitter al compartir la noticia publicada por Wojnarowski.

Silas pasó cinco temporadas como asistente con su padre, Paul Silas, desde 2000-03 con los Hornets y desde 2003-05 con los Cavaliers. El mayor de los Silas es el cuadragésimo noveno (49) entrenador con más victorias en la historia de la NBA.

La estrella de los Mavericks, Luka Doncic, también reaccionó a las noticias en las redes sociales y escribió que la promoción es “bien merecida” para Silas.

Los Rockets se separaron del entrenador Mike D’Antoni después de los playoffs, y el gerente general Daryl Morey se va a Filadelfia. Con los ex MVP James Harden y Russell Westbrook en la lista, Silas enfrentará grandes expectativas en su primer puesto de entrenador en jefe.