Alex Cora es el dirigente de los Red Sox. (AP) (semisquare-x3)
Alex Cora es el dirigente de los Red Sox. (AP)

El dirigente puertorriqueño de los Red Sox de Boston, Alex Cora, anunció este domingo que no formará parte de la visita del equipo campeón de la Serie Mundial a la Casa Blanca, donde serán recibidos este jueves por el presidente Donald Trump.

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En declaraciones enviadas en exclusiva a El Nuevo Día, el dirigente de 43 años expresó que tomó su decisión después de “mucha reflexión, consideración y comprensión de mis seres queridos”. Su decisión, según detalló, está fundamentada en que entiende que Puerto Rico aún no se ha recuperado tras el paso del huracán María en septiembre 2017.

“Puerto Rico es muy importante para mí. Durante el invierno pasé mucho tiempo en casa visitando familiares y amigos. Lamentablemente, todavía estamos batallando. Algunos están ausentes de las necesidades fundamentales, otros sin electricidad, y muchas casas y escuelas aún están en mal estado, año y medio después del paso del huracán María”, expresó Cora en comunicación escrita enviada a este medio. 

“Aunque el gobierno de los Estados Unidos ha ayudado, todavía hay un largo camino por delante, esa es NUESTRA realidad. He usado continuamente mi voz para que los puertorriqueños no seamos olvidados y mi ausencia no es diferente. Por lo tanto, en este momento, no me siento cómodo celebrando en la Casa Blanca”, enfatizó el manager cagüeño.

Cora no será el único integrante de los Red Sox en ausentarse del encuentro con Trump. Los jugadores David Price, Mookie Betts, Jackie Bradley Jr, Rafael Devers, Héctor Velázquez y el receptor puertorriqueño Christian Vázquez ya habían anunciado que no irían a la Casa Blanca.

Los Red Sox, según reseñó la agencia de noticias The Associated Press la pasada semana, declararon el viaje a Washington DC como uno opcional para todos sus empleados.

"Quiero enfatizar que esta es una decisión personal y que esta no refleja de ninguna manera los sentimientos del resto de nuestra organización. Cada individuo tiene sus propias creencias que deben ser respetadas”, dijo Cora. “Quiero agradecer a los Red Sox por respetar mi postura. Vivo orgulloso de este equipo y me siento afortunado de ser parte de esta gran organización”.

El año pasado, en su primer año como dirigente, Cora guió a los Red Sox al título de la Serie Mundial tras una histórica campaña en la que tuvieron récord de 108-54 en la temporada regular. Las 108 victorias fueron una marca para la franquicia.

Los Red Sox visitarán la Casa Blanca este jueves, en lo que será un día libre tras disputar una serie de tres partidos contra los Orioles de Baltimore.

En la jornada dominical, los Red Sox derrotaron a los White Sox de Chicago, 9-2. Al finalizar el partido, los periodistas le preguntaron a Cora sobre sus expresiones en El Nuevo Día

"Como dice el reporte (de El Nuevo Día), todavía hay mucho trabajo por hacer. Esa es nuestra realidad. Es muy difícil ir a celebrar cuando estás donde estamos, así que no iré y será consistente", ripostó Cora. 

El dirigente boricua, además, dijo no estar preocupado por las diversas reacciones del público. "Comoquiera habrán reacciones", comentó. 

Una postura consistente

Anteriormente, Cora ha sido crítico del presidente Trump y el año pasado tildó de “irrespetuosas” unas declaraciones del mandatario en las que cuestionaba el número de muertos que dejó el huracán tras su paso por Puerto Rico.

El 13 de septiembre de 2018, a casi un año del paso de María el 20 de septiembre del 2017, Trump acudió a la red social Twitter para desmentir y criticar la cifra de 2,975 muertos que estimó un estudio de la Universidad George Washington. Hasta el momento de la publicación de ese estudio, la cifra oficial del gobierno de Puerto Rico era de 64 decesos.

Eventualmente, el gobierno de Ricardo Rosselló ajustó la cifra oficial a la provista por el estudio de George Washington.

“3,000 personas no murieron por los dos huracanes que golpearon a Puerto Rico”, tuiteó Trump en ese entonces, aludiendo también el paso cercano del huracán Irma unas dos semanas antes del embate de María. “Cuando dejé la isla, luego de la tormenta, tenían entre seis y 18 muertes. Y luego, según pasó el tiempo, no subió mucho”, declaró Trump, incluso alegando que las nuevas cifras “fueron hechas por los demócratas para hacerme ver lo más mal posible”.

Esas declaraciones de Trump detonaron una reacción de Cora en medio de la histórica temporada de los Red Sox.

“El estar tuiteando sobre 3,000 personas y ser eficiente, es una falta de respeto a mi país”, dijo Cora a la prensa en septiembre de 2018. “Lo respeto (a Trump). Él es el presidente de Estados Unidos. Pero no estoy de acuerdo con muchas de las cosas que dice sobre nosotros”.

Otro estudio de la Universidad de Harvard colocó la cifra de muertos en 4,645, pero en el pasado mes de marzo la ajustó a 3,000 tras tener acceso a los datos del registro de defunciones.

Trump y el freno a la ayuda

La decisión de Cora de no asistir a la Casa Blanca también llega en momentos en que Trump, según han  reportado múltiples medios periodísticos, ha intentado frenar la ayuda económica federal a Puerto Rico destinada a la recuperación. Desde el pasado mes de noviembre, Trump ha conversado con su gabinete y legisladores sobre la posibilidad de frenar la ayuda a la isla. El gobierno de Puerto Rico ha estimado los daños causados por María en $100,000 millones.

Tan reciente como el pasado el 2 de abril, Trump tuiteó –falsamente– que Puerto Rico había recibido $91,000 millones ("billions", en inglés) en ayuda, “la mayor cantidad de dinero que se ha dado anteriormente por un huracán, y todo lo que sus políticos hacen es quejarse y pedir por más dinero”.

Luego del tuit de Trump, la Casa Blanca reconoció que ese número no era real. El estimado de la Casa Blanca es que se han asignado $41,000 millones, y que los otros $50,000 millones es la proyección que se pueden recibir en el futuro.

Un análisis realizado por El Nuevo Día el pasado mes de abril coloca la cifra de asistencia recibida por Estados Unidos en $45,700 millones.

Golpe a la tradición de visitar la Casa Blanca

La visita de los Red Sox a la Casa Blanca es parte de una tradición en Estados Unidos, en la cual los equipos campeones de las principales ligas y torneos son agasajados por el presidente. Sin embargo, desde que Trump asumió la presidencia, han sido varios los equipos que han declinado acudir a Casa Blanca por diferencias y a modo de crítica a las políticas del mandatario estadounidense.

Las diferencias entre Trump y algunos de los atletas de mayor renombre en Estados Unidos surgieron luego que el presidente se expresara en contra y atacara a los jugadores de NFL que optaron por escuchar el himno de Estados Unidos de rodillas previo a algunos partidos.

Según una reseña de Business Insider, 10 de los 20 equipos ganadores de títulos en ligas cuyos campeones son usualmente invitados declinaron la invitación.

Uno de los ejemplos más notables es el de los campeones de la NBA, Warriors de Golden State. Tras ganar el título en el 2015, los Warriors visitaron al entonces presidente Barack Obama. Pero tras conquistar el campeonato en el 2017, el armador Stephen Curry dijo que no visitaría la Casa Blanca con Trump como presidente. Eso resultó en que Trump retirara la invitación a Curry y los Warriors, quienes ganaron campeonatos en el 2017 y 2018 y no han visitado a Trump. El estelar LeBron James, incluso, tuiteó en septiembre de 2017 cuando jugaba con los Cavaliers de Cleveland que “¡ir a la Casa Blanca era un gran honor hasta que tú (Trump) te apareciste!”.

En enero de 2019, los Warriors visitaron –sin convocatoria pública– a Obama en Washington DC.

El año pasado, los Astros de Houston asistieron a la Casa Blanca tras el campeonato de la Serie Mundial en el 2017, pero los puertorriqueños Carlos Correa y CarlosBeltrán no estuvieron presentes.

Los campeones del 2017 del Super Bowl, los Eagles de Filadelfia, fueron invitados, pero después Trump canceló la ceremonia, al enterarse que solo un grupo pequeño de jugadores asistiría.

Una imagen curiosa se suscitó con la visita de los Tigers de Clemson –campeones del football Americano colegial–, quienes fueron recibidos por Trump en medio del cierre parcial del gobierno federal en enero. Debido a que los empleados de la cocina de la Casa Blanca no estaban trabajando, Trump recibió a los atletas con un servicio de comida de distintos restaurantes de "fast food".

Declaraciones completas de Alex Cora:

“Después de mucha reflexión, consideración y comprensión de mis seres queridos, he decidido no visitar la Casa Blanca esta semana.

Como todos saben, Puerto Rico es muy importante para mí. Durante el invierno, pasé mucho tiempo en casa visitando familiares y amigos. Lamentablemente todavía estamos batallando. Algunos están ausentes de las necesidades fundamentales, otros sin electricidad, y muchas casas y escuelas aún están en mal estado, año y medio después del paso del huracán María.

Aunque el gobierno de los Estados Unidos ha ayudado, todavía hay un largo camino por delante, esa es NUESTRA realidad. He usado continuamente mi voz para que los puertorriqueños no seamos olvidados y mi ausencia no es diferente. Por lo tanto, en este momento, no me siento cómodo celebrando en la Casa Blanca.

Quiero enfatizar que esta es una decisión personal y que esta no refleja de ninguna manera los sentimientos del resto de nuestra organización. Cada individuo tiene sus propias creencias que deben ser respetadas.

Quiero agradecer a los Red Sox por respetar mi postura. Vivo orgulloso de este equipo y me siento afortunado de ser parte de esta gran organización”.


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