Los Mulos de Juncos se presentan a la serie final con mejor bateo de promedio que los Jueyeros de Maunabo, pero estos han anotado y remolcado más carreras. (David Villafañe)

Del lado de Maunabo está la fuerza en su bateo, y su alta producción de carreras, que a fin de cuentas, es lo que se necesita para ganar juegos.

Pero como dice el dirigente de los Mulos de Juncos, Roberto López, en el béisbol no solo gana el que más carreras anota, sino también el que menos anotaciones permite. Y el pitcheo de los del Valenciano ha sido más efectivo hasta el momento que el de los Jueyeros incluyendo la temporada regular, con un promedio de carreras limpias permitidas de apenas 2.49.

Ese es más o menos el cuadro que describe a los dos contendores al título de la Liga de Béisbol Superior Doble A que desde este viernes se enfrentarán en la serie final de la temporada 2019.

Juncos, que no jugaba en una final desde 2008, tiene la oportunidad en esta ocasión de intentar quedarse solo en el liderato de más campeonatos en la historia de la pelota Doble A, ya que hasta el momento está empatado con los Bravos de Cidra, ambos con nueve cetros nacionales.

El clásico de campeonato arrancará con visita de los Jueyeros a los Mulos en el Estadio Mariano “Niní” Meaux, a las 8:00 de la noche. El primer fin de semana se jugarán dos partidos, con el segundo este sábado a la misma hora en el Estadio Francisco Rosario Paoli de Maunabo.

Los Jueyeros van en busca del segundo campeonato de su historia, luego de conquistar el cetro en el primer viaje de la franquicia a una final en 2011. Juncos no gana desde 1991.

“Son dos grandes equipos y uno de los alicientes de la serie va a ser la cercanía de ambos”, dijo este miércoles en la conferencia de prensa para anunciar los pormenores de la final, el Dr. José Quiles, presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico. “Entiendo que va a ser una gran serie, los dos equipos tienen miembros de la Selección Nacioal y ese debe ser otro de los atractivos de la final”.

La serie se jugará en formato de 2-3-2. En otras palabras, luego de los primeros dos desafíos este fin de semana, se jugarán el tercero, cuarto y quinto la próxima semana. De ser necesarios el sexto y un decisivo séptimo partido, se celebrarían el viernes 25 y sábado, 26 de octubre.

Posibilidad de que se busque una sede alterna

De acuerdo a como les vaya a ambos equipos en cuanto al acomodo de su fanaticada en ambos estadios para los primeros dos juegos, existe la posibilidad incluso de que algunos encuentros de la serie sean movidos a una sede más amplia, anticipó Quilés.

Pero los apoderados de ambas franquicias, con la ayuda de los respectivos alcaldes de Juncos y Maunabo, continúan haciendo gestiones movilizando incluso gradas portátiles de otros parques para aumentar la capacidad de sus estadios temporeramente.

“Fuimos los únicos locos que en la conferencia (previo a la temporada) dijimos que íbamos a ser campeones”, dijo el apoderado de Juncos, Carlos Príncipe refiriéndose a supersona y a su homólogo de Maunabo, Israel Lebrón, a quien procedió a darle la mano frente al podio.

“Veo una serie bien pareja. Tenemos dos equipos bien parecidos. Mucho bateo zurdo, un equipo rápido y joven. Dos dirigentes de primer orden como Carlos Ferrer y Roberto López. Verdaderamente va a estar en la maña y el pique que ellos le puedan dar a esto”, dijo Príncipe sobre lo que anticipa.

Pero el pitcheo de los Mulos lo que más promete. Tienen en Luis Cintrón (14-4), Arturo Martoral (11-6) y Luis Atilano (4-1) a tres lanzadores que se combinaron para 29-11.

Su contraparte de Maunabo, Lebrón coincidió con Príncipe al destacar la cantidad de bateadores zurdos, algo en lo que parece llevar la ventaja.

“Nuestro equipo se define por su ofensiva, con bastantes bateadores zurdos y un buen cuerpo monticular”, destacó Lebrón. Si bien Maunabo tiene promedio inferior (.268) que el de Juncos (.272), ha anotado más carreras que los Mulos (299-251) cuando se suma la temporada regular y lo que va de la postemporada. También tienen más remolcadas, 257-218.

Y aunque la efectividad colectiva de su pitcheo no es mejor (3.40) que la de Juncos (2.49), poseen brazos de calidad en Julio Torres e Iván Maldonado, quienes se han combinado para 19 de las victorias de los Jueyeros.

Y en los recios bateadores Juan Silva y Carlos Rivera, tienen a dos de sus cañones ofensivos en lo que respecta a números de poder. Entre ambos han producido nueve de los 14 jonrones del equipo, y 64 remolcadas.

“Para ganarle a Maunabo, hay que jugar buena defensa. Papo (Alfredo Alejandro, alcalde de Juncos) quiere que termine en siete juegos, pero a mí me gustaría que fuera en cinco mejor”, concluyó riendo el apoderado de los Mulos.


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