María Cristina visualiza la placa de su hijo en el Salón de la Fama del Béisbol.

Hatillo - Como toda madre, María Cristina Salgado no puede ocultar la emoción que siente al saber que su hijo, el destacado exbateador designado de los Marineros de Seattle, Edgar Martínez, ha triunfado en la vida y que hoy podría ser el quinto puertorriqueño en ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol.

Pero la alegría que siente hoy día no estuvo exenta de dudas cuando su vástago no quiso regresar con ella a Estados Unidos durante su adolescencia. Al evocar esa época, Salgado reconoce que fue “difícil” retornar de nuevo a Nueva York —luego de viajar a la isla en un momento dado— mientras su hijo se quedaba con sus padres, Mario Salgado y Manuela Rivera.

Fue muy difícil, muy difícil. Cuando Edgar nació (en Nueva York) yo tenía 18 años, y ya tenía a Sonia (la hermana mayor de Martínez). Quería volver a trabajar (a Nueva York) para poder sostenerlos a ellos. Entonces mi mamá me pidió que se lo dejara (en Dorado) que ella me lo cuidaba mientras yo trabajaba, y así lo hicimos”, compartió Salgado con El Nuevo Día durante una entrevista realizada en su residencia en Hatillo.

Acomodada en la sala de su hogar, la mujer de 76 años apuntó que la decisión de dejar a su segundo hijo en Puerto Rico fue un sacrificio que —en ese momento— le provocó mucho dolor porque “me sentía como que lo había abandonado”.

Sin embargo, el tiempo le hizo ver que fue la mejor decisión porque su hijo logró seguir su sueño de jugar béisbol y firmar como profesional con los Marineros, a los 19 años, en el 1982.

Edgar nunca quiso irse, y ahora yo entiendo que fue mejor que fuera así porque allá (en Nueva York) no hubiera hecho nada. Tal vez hubiera estudiado y trabajado, pero ahora reconozco que para mí fue más un acto de amor”, compartió. “Yo me siento muy orgullosa de Edgar por ser tan buen hijo, por ser tan bueno, y por ser tan humilde”, precisó.

Desde la distancia

Salgado siempre se mantuvo en comunicación con sus padres para saber cómo le iba a Martínez. Ella recordó que su papá siempre le decía “que él iba a llegar a ser algo” importante en el béisbol. “Él (su papá) siempre me decía que íbamos a tener un pelotero porque era bueno. Él (Martínez) le daba a la bola. Era bueno”.

Salgado tuvo varias oportunidades de ir al estadio a ver a su hijo jugar en el mejor béisbol del mundo y verlo destacarse como uno de los mejores bateadores.

El jonrón ante los Yankees

Y uno de los recuerdos que más atesora fue el cuadrangular que su vástago conectó con las bases llenas en la octava entrada del cuarto juego de la Serie Divisional ante los Yankees de Nueva York en el 1995 para darle la victoria a su equipo, y así empatar la serie.

Estaba su papá (José Martínez), que aún estaba vivo, y él dio un jonrón. Yo me paré enseguida a gritar: ‘Ese es mi hijo, ese es mi hijo’. Entonces, el papá, que ya estábamos divorciados, decía: ‘Y mío también, y mío también’. Ese día lo pasamos muy bien”, contó.

“En ese momento yo me sentía como qué… No sé… Quería bajar y correr hacia donde él y apretarlo. Me traje el bate con el que dio el jonrón y aquí lo tengo”, agregó sonriente al mostrar el madero.

Otro momento que recuerda con cariño fue cuando Martínez reconoció su presencia durante el retiro de su número 11 en Seattle en agosto de 2017. “Esa experiencia fue maravillosa. Me trataron como una reina. Pero lo que me hizo sentirme más madre fue cuando él dijo: ‘Aquí se encuentra mi madre’. Yo sé que yo me paré. Eso estaba lleno de personas”.

Ese pálpito de madre

Hoy será un día importante en la familia, cuando se conocerá si Martínez formará parte de la Clase 2019 del Salón de la Fama en su décimo y último año de elegibilidad. MLB Network transmitirá el anuncio a partir de las 7:00 p.m. Hasta ayer, Martínez tenía un 90.8% de los votos de las 212 boletas hechas públicas (52% de las 412 papeletas en total)

Salgado dijo que su hijo le comentó que sus números lucen muy bien y que finalmente podría ser exaltado. “Me dijo que este año podría ser, y cuando él lo dice es porque sabe. Él lo siente, él sabe que es bueno pero no le gusta publicarlo ni echárselas. Pero yo presiento que este es el año”.

De hecho, Salgado irá hoy al barrio Maguayo, de Dorado, donde se crió su hijo, para unirse a los vecinos que verán la transmisión de la MLB. “(Cuando hagan el anuncio) No sé cómo me sentiré, qué haré. Si llorar, gritar, patalear... No sé qué haré cuando eso suceda y lo veamos ahí en la pantalla”, reconoció. “Yo pienso que eso va a ser un jolgorio que no se va a saber quién va a llorar, quien va a gritar, qué uno va a hacer”, puntualizó.


💬Ver 0 comentarios