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Andy González asumió las riendas de los Criollos este domingo, para el juego vespertino ante los Gigantes de Carolina en el Estadio Hiram Bithorn. (Suministrada / Criollos de Caguas)
Andy González asumió las riendas de los Criollos este domingo, para el juego vespertino ante los Gigantes de Carolina en el Estadio Hiram Bithorn. (Suministrada / Criollos de Caguas)

El nuevo piloto de los Criollos de Caguas en la Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente, Andy González, hubiera preferido entrar en otras circunstancias para hacerse cargo del equipo con el que concluyó su carrera como jugador, pero se expresó motivado con regresar a la organización con la que también laboró como coach por dos campañas.

González, quien debutará al mando de los Criollos en la tanda dominical en el Estadio Hiram Bithorn, cuando enfrentan a los Gigantes de Carolina, entra en sustitución del cesanteado Luis Matos, de quien el nuevo piloto fue compañero como uno de sus coaches por dos campañas, hasta la de 2016-2017 cuando ganaron el campeonato de la liga.

“No es realmente la manera en que uno quiere entrar a dirigir un equipo en invierno. Pero la oportunidad se me dio, y tras que es con Caguas, que es el segundo equipo con el que jugué, también el dueño del equipo es Raúl (Rodríguez), que lo conozco desde que yo era niño, desde los nueve años”, dijo González a El Nuevo Día, previo al partido vespertino entre Criollos y Gigantes.

Al momento del despido de Matos, quien condujo a Caguas a dos campeonatos de la LBPRC, y a dos cetros en la Serie del Caribe, el equipo continúa en la tercera posición con marca de 9-11, pero en medio de una racha de tres reveses seguidos. Ha sido una temporada de más bajas que altas para los Criollos, que estuvieron momentáneamente en el primer lugar, por apenas un día.

“Luis Matos es tremenda persona, ser humano y coach. No vengo a hacer más de lo que él hizo, porque esa no es la idea. Vengo a dirigir a los Criollos y a hacer lo posible para que el equipo gane”, agregó González, quien aseguró que tuvo una conversación telefónica el sábado con Matos, después de conocer la noticia de su despido, y dijo que ante todo la amistad siempre se mantendrá.

“Estoy supercontento de estar aquí, de aprovechar la oportunidad y ansioso de que comience el primer juego. Vamos a trabajar para ver a dónde vamos. Hubo un pequeño ‘meeting’ temprano con los jugadores, y me recibieron bastante bien. La mayoría de los veteranos los conozco, porque jugué con ellos y los coachee. A los jóvenes es cuestión de ir conociéndolos. Y con el staff (de entrenadores) estuve con ellos dos años y no tuve ningún problema”.

González, cuya única experiencia como dirigente en el béisbol organizado hasta ahora ha sido en las ligas menores en Clase A con la filial de los Rockies de Colorado, no estaba ejerciendo ninguna función dentro del terreno de juego al momento. Actualmente es supervisor del sistema finca de ligas menores de los Rockies.

Como jugador de las Mayores, tuvo una breve experiencia de tres temporadas no completas para los White Sox de Chicago, los Indians de Cleveland y los entonces Marlins de Florida en 2009, su último año. En la liga invernal militó con los Leones de Ponce y los Criollos, con quienesluego de su retiro comenzó su labor como entrenador.

González dijo que no necesariamente sabe si la gerencia de los Criollos buscaba un cambio de filosofía en la manera de dirigir, o simplemente una reacción del equipo.

“Si te digo miento. No tengo idea y no he querido ni preguntar”, admitió. “Lo pasado para mí es pasado. Vamos a empezar de cero, aunque no literalmente, pero ese es el mensaje que quiero llevarle a los muchachos. Lo que pasó, pasó, vamos ahora hacia adelante. Nos quedan 12 juegos y después de ahí meternos a los playoffs”.

González entiende que los Criollos tienen el personal para dar una virazón, pero reconoció, por conversaciones que ya tuvo con la gerencia y el cuerpo de entrenadores, que el equipo también ha estado pasando por una racha de lesiones y enfermedad de algunos jugadores, que pudo haberle afectado.

Agregó que solo espera explotar al máximo el juego agresivo ya que reconoce que ni su equipo ni en el resto de la liga hay bateo de poder.

“Ya no tenemos ese juego aquí. Además estos parques son enormes. Hay que mantener el juego agresivo, corriendo las baes, poniendo presión en la defensa y anticipar jugadas. Hay que aprovechar los errores de la defensa para anotar carreras”, dijo. “Y que los pitchers sean más agresivos atacando la zona. He visto uno que otro juego y me he enfocado en eso. He notado que los pitchers caen atrás en el conteo. Lo he visto en general en la liga en los pocos juegos que he podido ver”.

Activan dos jugadores nuevos

Los Criollos, que inactivaron previo al desafío dominical al receptor Kevin Torres y al lanzador derecho importado Daiki Yamamoto, anunciaron de paso la activación del receptor de los Mets de Nueva York en las Grandes Ligas, Tomas Nido, y del jardinero importado con siete años de experiencia en las Mayores, Brandon Guyer.

El gerente general de la novena, Edwards Guzmán, espera que el cambio de dirigente y la llegada de las figuras nuevas al terreno, traiga la reacción que buscaba.

“Lo de Luis Matos (el despido) fue una decisión, la más difícil que hemos tenido que tomar”, dijo Guzmán, tomando como base la larga relación que tuvo con el exdirigente de los Criollos, incluso compartiendo ambos labores como entrenadores.

“Es solo una decisión para buscar una reacción del equipo. Entiendo que la situación de tener muchos jugadores enfermos a la vez, y refuerzos que se tuvieron que ir antes del tiempo que iban a estar nos afectó. Son muchos factores, pero tanto la directiva y la gerencia nos reunimos y tomamos la decisión que había que hacer un cambio”, dijo Guzmán. “No fue nada persona, fue algo de trabajo. No tiene que ver con que ya no me llevo con Luis. Eso lo hace aun más difícil”.

En torno a González, el gerente de los Criollos cree que se adaptará muy bien porque es un rostro conocido.

“También fue parte del equipo como jugador y trabajó con nosotros como coach. Está bien familiarizado con el staff. Entendíamos que combinando todas esas cosas, pues era el hombre adecuado para la sustitución”.