Tras jugar en Corea, Carlos Baerga se reportó a los Vaqueros de Bayamón en el béisbol invernal, donde ganó un campeonato. (Archivo)
Tras jugar en Corea, Carlos Baerga se reportó a los Vaqueros de Bayamón en el béisbol invernal, donde ganó un campeonato. (Archivo)

Luego de ser operado en una de sus rodillas en el 2000, Carlos Baerga perdió algo de interés en el béisbol y coqueteó con la idea de acogerse al retiro. 

Fue una etapa dura para el que fuera uno de los mejores intermedistas de las Grandes Ligas.  Para ese tiempo,  también  coincidió con la enfermedad y posterior muerte de su madre.

Una promesa hecha a su progenitora de continuar jugando culminó con una importante incursión a la Liga de la Organización Coreana de Béisbol (KBO) y su posterior regreso a las Grandes Ligas.

“Tomar esa decisión ha sido una de las más sabias que he tomado en mi vida”, aseguró Baerga a El Nuevo Día sobre la liga que recién acaba de iniciar en Corea del Sur, y que al momento es el torneo de béisbol de mayor importancia que se celebra en un mundo plagado por la crisis del coronavirus

Baerga, quien jugó durante 14 temporadas en las Mayores, participó en el 2001 por cuatro meses  con la emblemática novena de los Samsung Lions. Meses antes,  había firmado en la Liga Independiente del Atlántico con los Ducks de Long Island.

“Yo me iba a quitar completamente.  Me operaron y me puse gordo, fuera de forma”, recordó el sanjuanero. “Cuando a mi  mamá le encuentran el cáncer,  en tres  meses se me fue porque lo tenía regado. Antes de morir, me pide que vuelva a jugar. Yo le dije que no quería jugar más.  Pero me insistió porque quería que estuviera contento, ya que ella  me veía en depresión”, recordó. 

“Cuando me dijo eso,  me fui a jugar en la Liga Independiente con Long Island y de ahí me llaman de Corea. Jugué allí cuatro meses. Y de ahí,  cinco años más en Grandes Ligas”.

Baerga, quien posteriormente jugó con los Red Sox de Boston, Diamondbacks de Arizona y Nationals de Washington, quedó impactado con la calidad de béisbol que se jugaba en Corea del Sur y por la ética de trabajo de los equipos.

El retirado jugador regresó del país asiático en la mejor condición física de su vida.

“Fue una experiencia única el haber jugado allá. El béisbol en Corea es como si fuera el béisbol de Estados Unidos. Quizás no ves el talento tan brutal con todas esas estrellas que hay en Grandes Ligas, pero en verdad que el pitcheo es fuera de liga y hay peloteros que pueden jugar en las Mayores”, apuntó. 

“De Corea llegué con el mejor shape de mi vida. Ese invierno me tiré la final (Bayamón) encima y fui hasta el Más Valioso. Esa experiencia en Corea fue increíble.  Es que el hábito de trabajo de ellos es único. El que da palos allá,  le dan un montón de chavos”.

Baerga recordó que mientras jugaba en Corea del Sur surgió la oportunidad de comprar la franquicia de los Vaqueros de Bayamón en el béisbol invernal. 

Entonces, en la temporada del 2001-2002,  los Vaqueros se proclamaron campeones nacionales gracias a una actuación de ensueño del propio Baerga.

Entrenamiento “fuera de liga” 

El otrora bateador ambidextro de los Indians de Cleveland destacó la forma particular que los equipos coreanos preparaban físicamente a sus jugadores.

“Mi equipo era como decir los Yankees. Ese año llegamos primeros. Cuando tú llegas primero en la serie regular, pasas directo a la serie final. Coges un bye. Me dije: ‘pues nos cogemos una semana y practicamos quizás tres de días’. Pero,  ¿tú sabes lo que hicieron? Cada equipo tiene una isla y cada una de ellas tiene un hotel, un complejo para entrenar con pesas... tienen todo. Tú estás separado del mundo entero”, dijo riendo.

“Ellos están acostumbrados a jugar así. Eso es bien completo. Los entrenamientos son fuera de liga. Son más duros que los de nosotros. Yo no sé cómo pueden durar todo el año”.

Aunque en principio los fanáticos no podrán estar presente en las gradas en esta temporada, Baerga destacó la pasión con que  respaldan a sus equipos,  hasta en los entrenamientos.

“La pasión de los fanáticos es única. La pasión que tienen ellos yo nunca lo he visto en Grandes Ligas. Cuando único se ve eso (en Grandes Ligas) es cuando vienen los playoffs y la Serie Mundial. Los fanáticos ahí se meten”, comentó.  

“Es una cosa increíble. Allí el deporte número uno es el béisbol”, concluyó.