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Un hombre mira un partido de béisbol profesional entre Boer de Managua y Flecheros de Matagalpa en el estadio Dennis Martínez en Managua, Nicaragua, el sábado 25 de abril de 2020. (AP)
Un hombre mira un partido de béisbol profesional entre Boer de Managua y Flecheros de Matagalpa en el estadio Dennis Martínez en Managua, Nicaragua, el sábado 25 de abril de 2020. (AP)

Managua — Desde su lecho de enfermo vigilaba a su hijo que apenas podía respirar y a quien tenía que darle de comer en la boca. Y cuando vio morir a su amigo y coach Carlos Aranda conectado a un respirador en la cama de al lado, se convenció de que “esta enfermedad no es un juego”.