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Atletas cubanos como Yasiel Puig ya no tendrán que utilizar otros mecanismos para llegar a los Estados Unidos con la meta de jugar en las Grandes Ligas. (AP / Matt Slocum)
Atletas cubanos como Yasiel Puig ya no tendrán que utilizar otros mecanismos para llegar a los Estados Unidos con la meta de jugar en las Grandes Ligas. (AP / Matt Slocum)

La Habana, Cuba - Major League Baseball (MLB) acordó con las autoridades cubanas un pacto que regularía el flujo de peloteros de la isla hacia las ligas mayores, una negociación que se ha mantenido por años y que su final supondría una nueva era en las relaciones deportivas entre Cuba y Estados Unidos.

El Nuevo Día supo por fuentes cubanas que el pacto está firmado y que su contenido gira en torno a la trata humana, pues busca impedir que los atletas sigan viajando a terceros países mediante recursos migratorios ilegales que ponen en riesgo sus vidas.

Igualmente, intenta detener a intermediarios que sacan el talento de Cuba de manera ilegal, para luego cobrarle altas comisiones o, incluso, amenazar su seguridad personal, como ocurrió con la estrella de los Dodgers de Los Ángeles, Yasiel Puig, quien fue objeto de extorsión por parte de una red que se dedicaba a traficar con jugadores cubanos en Estados Unidos.

Las fuentes consultadas por El Nuevo Día señalaron que el anuncio del pacto es inminente, siempre y cuando no surja una oposición de última hora en las esferas políticas estadounidenses, sobre todo, en la Casa Blanca, donde existe un marcado clima de hostilidad hacia Cuba.

El Nuevo Día pidió una confirmación a MLB, pero fuentes del organismo ni negaron ni confirmaron la información.

El pacto permitiría que los jugadores cubanos sean firmados para jugar en el sistema profesional de MLB a partir del 2019 y daría a Cuba la posibilidad de usar ese talento en sus equipos nacionales, como ocurre con otros países del mundo.

No está claro cuáles son las reglas de juego, pero el anuncio debe arrojar luz sobre el acuerdo en las próximas horas o días, si todo fluye de acuerdo a los planes cubanos y de MLB.

El sitio especializado en temas cubanos Cibercuba informó del acuerdo y citó fuentes de MLB que afirman que el acuerdo pretende que “los jugadores cubanos que emigren después de 2019 en busca de la agencia libre, esta les será negada; la Federación Cubana de Béisbol presentará a sus mejores talentos a las organizaciones de MLB y firmarán desde la Isla, obteniendo el INDER (Instituto del Deporte y la Recreación de cuba) un 25% de las ganancias del contrato; los beisbolistas que continúan el proceso de la agencia libre y emigraron hasta 2018 se mantendrán en los patrones actuales del mercado sin importar el nuevo acuerdo”.

La negociación entre MLB y Cuba lleva largos años, incluso desde antes del primer Clásico Mundial de Béisbol en el 2006. Las complejidades del bloqueo o embargo económico, la política en Washington, la oposición de la Asociación de Jugadores y los recelos en Cuba empantanaron el proceso muchas veces.

La noticia ha sido mantenida con el máximo secreto, pero a medida que se acerca un posible anuncio los rumores han comenzado a correr como la pólvora.

El acuerdo detendría un éxodo que ha provocado que casi trescientos de los mejores jugadores de Cuba hayan abandonado la isla sólo en el último lustro. 

Crearía, igualmente, una suerte de doble estándar, pues quienes hayan salido de Cuba antes, como, por ejemplo, todos los actuales jugadores cubanos en las Mayores, no podrían acogerse a él y seguirían vetados para representar a su país, a menos que las autoridades cubanas cambien sus regulaciones internas.

Cuba considera traidores a quienes se marcharon a buscar suerte en las Mayores como parte de una delegación oficial, y sus leyes migratorias, como pasa con otros países, consideran ilegal quienes abandonan la isla sin pasar por los procesos pertinentes.

El esquema de contratación sería similar al que Cuba usa con otras ligas profesionales, como la de Japón, mediante el cual la Federación Cubana de Béisbol y el Inder se convierten en el “agente” del pelotero, y cobran su comisión por la firma del contrato.

Los jugadores cubanos no podían jugar en las Mayores de forma regular porque el bloqueo o embargo de Estados Unidos contra Cuba, mezclado con las regulaciones nacionales del deporte cubano, creaban las condiciones perfectas para que los peloteros tuvieran que optar por vías ilegales para tener una oportunidad en el mejor béisbol del mundo.

Así, estrellas como Puig, Yuliesky Gurriel, Luis “Pito” Abreu o Aroldis Chapman dejaron su tierra para irse a jugar en las Grandes Ligas.

Muchos usaron terceros países y salidas ilegales como ruta, algunos se quedaron en delagaciones oficiales en Estados Unidos y otros lo lograron legalmente mediante visas adquiridas por familiares que viven en suelo estadounidense.

Queda esperar que la maquinaria continúe aceitada y que el pacto no encuentre oposición, sobre todo, en las esferas que nada tienen que ver con el béisbol y que, ahora, tienen en sus manos darle vía libre o vetar este proceso.