El exboxeador acudió personalmente a las instalaciones de GFR Media en Guaynabo a recoger una aportación de $100,000 en equipo deportivo

Ahora que disfruta su retiro del boxeo y que no está montado a todo momento en un avión lejos de Puerto Rico, el múltiple excampeón mundial Miguel Cotto tiene más tiempo para sus otros proyectos de vida, incluyendo su faceta de filántropo.

El exboxeador, quien junto a su difunto padre del mismo nombre crearon la Fundación El Ángel de Miguel Cotto para impactar a la población infantil que sufre de obesidad, acudió personalmente a las instalaciones de GFR Media en Guaynabo a recoger una aportación de $100,000 en equipo deportivo que le donaron en conjunto la organización benéfica Good Sports y el Puerto Rico Open de golf.

“Mi padre, por vivencias propias, creó la Fundación El Ángel de Miguel Cotto, que fomenta el trabajo con la comunidad de obesidad infantil en Puerto Rico, para prevenir, orientar y educar a la juventud de este país, a como tener un estilo de vida más saludable”, dijo el exmonarca mundial de las 140, 147, 154 y 160 libras, único en la historia de Puerto Rico en haber reinado en cuatro divisiones del boxeo rentado.

Cotto, como ha contado en varias ocasiones en el pasado, tuvo sus propios problemas de obesidad durante su infancia, razón por la cual se identificó con esta causa junto a su padre.

Por medio de su fundación, a través del programa Forma+Salud, se impacta directamente a niños de cuarto a sexto grado del sistema público de enseñanza, según explicó la directora ejecutiva de la entidad, Lizzie Flores Mulero.

“Lizzie va a las escuelas y educa al personal para un programa que tenemos que se llama Forma+Salud, para que los niños aprendan un estilo de vida más saludable. Fomentamos la buena alimentación y con ello creamos huertos en las escuelas para que el niño aprenda a trabajar los productos que consume”, explicó Cotto, quien luego del retiro, dijo que se está dedicando más a su faceta de promotor de boxeadores y también acude cuando puede a actividades de su fundación.

Flores Mulero, por su parte, explicó que el programa adiestra a los maestros para que luego apliquen el currículo con los niños. Aclaró que no supone una carga adicional de trabajo para los maestros, porque el programa fue diseñado acorde a los mapas curriculares del Departamento de Educación.

“Los puntales de Forma+Salud son nutrición, actividad física, familia y comunidad”, dijo la directora sobre el programa, que tiene su equivalente para las comunidades fuera de la escuela, llamado Proyecto Cielo.

Con la donación recibida ayer de equipo deportivo, esperan impactar a los niños del programa pero también tienen en planes la apertura de un gimnasio exclusivamente para niños y jóvenes en Caguas, aunque Flores Mulero aclaró que ese proyecto depende de que se logre una alianza que se está gestando.


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