La tenismesista de 19 años Adriana Díaz, espera tomar el College Board en el verano y poder comenzar estudiso el próximo semestre. (GFR Media)
La tenismesista de 19 años Adriana Díaz, espera tomar el College Board en el verano y poder comenzar estudiso el próximo semestre. (GFR Media)

La tenismesista Adriana Díaz ha aprovechado muy bien su tiempo en cuarentena para replantearse sus metas y planes, más allá de continuar con su entrenamiento.

Díaz, una de las atletas boricuas que tenía asegurada su clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 antes de que tuvieran que ser aplazados por la pandemia del coronavirus, iniciará en agosto sus estudios universitarios a distancia.

La propia jugadora había anunciado el año pasado por medio de las redes, su intención de comenzar en agosto pasado. Pero los planes se atrasaron por sus múltiples compromisos y viajes a competencias internacionales, incluyendo los Juegos Panamericanos de Lima, que se celebraron precisamente entre julio y agosto de 2019 . Pero ya el momento está a punto de concretarse aunque Adriana admitió que aún no ha decidido la carrera que emprenderá.

Adriana, quien junto a su hermana mayor Melanie, y su padre y entrenador nacional Bladimir Díaz, regresaron a la isla a mediados de marzo provenientes de España, ha estado desde entonces acuartelada en su hogar en Utuado.

Tras un periodo de aislamiento aun dentro de su domicilio, luego de viajar desde el país europeo -que ha sido de los más afectados por la pandemia-, Díaz retomó parte de su rutina de prácticas, aunque ejercitándose en su casa. Pero parte de su agenda diaria ha sido concluir sus estudios de nivel secundario para completar el cuarto año de escuela superior, algo que se había atrasado por sus constantes viajes.

“Mira lo que pasa es que, obviamente yo tengo 19 años y ya voy a cumplir 20. Se supone que ya hubiera terminado hace tiempo, pero como paré por un tiempo para seguir con el tenis de mesa... ahora estoy en el programa de aquí de Utuado, la escuelita, y ahora mismito estoy con mi hermana chiquita (Fabiola). Voy a terminar, a coger el College Board y después ahí entro a Ana G. Méndez”, dijo Adriana en entrevista con El Nuevo Día, refiriéndose al programa se estableció hace unos años en coordinación con el Departamento de Educación, para los tenismesistas del Club Águilas de la Montaña en Utuado.

“No me pasaba por la cabeza estudiar así como tal. Pero creo que sí es necesario. Uno no sabe lo que pueda pasar. Es bueno tener esa oportunidad ahí, y vamos a ver. Todavía tengo que ver qué es lo que voy a estudiar, así que me tengo que sentar pronto (a decidirlo)”, admitió.

De acuerdo a la boricua, que ahora está entre las mejores 20 raquetas del mundo en el ranking de la Federación Internacional de Tenis de Mesa (apareció en la posición número 19 a principios de marzo), la institución de educación superior fue la que hizo el acercamiento inicial para hacerle la oferta.

“Yo no lo tenía en mente pero Ana G. Méndez se me acercó. Y pues, claro, yo dije, ‘esto es una buena oportunidad porque puedo estudiar online y se acomoda a mi estilo de vida’. Todavía no sé qué estudiar. Pero sí, ellos tuvieron un acercamiento, nosotros también, y prácticamente tenemos como una unión. Voy a estudiar para ellos. Es como una serie de auspicios. Me encanta la verdad también poder estudiar y es una oportunidad. Vamos a empezar ahora y a ver qué pasa. Creo que ellos me dieron la mejor opción, que es online, porque ahora mismo no puedo estar en una universidad fisica como tal. Así que estoy loca ya por empezar para ver cómo me va. Sería en agosto”.

Cuando se le preguntó si conoce su área de fortaleza en el aspecto académico, río al tratar de hacer su autoanalisis.

“Me la pusiste difícil”, dijo riendo, “porque como siempre estoy enfocada en el deporte. Pero no soy mala estudiante. Si me dedico y me pongo a estudiar superbién, puedo concentrarme. Soy un poquito buena en los lenguaje”.

Adriana ha tenido un ciclo olímpico de ensueño que se supone terminaría este verano en las Olimpiadas, pero que ahora se aplazará al menos hasta el próximo año con el atraso de los Juegos de Tokio para el verano de 2021. Viene de conquistar cuatro medallas de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018, y otras tres en los Juegos Panamericanos de Lima 2019, incluyendo la del torneo de sencillos, con la que aseguró de paso su clasificación a las Olimpiadas como campeona del hemisferio americano. Y como si fuera poco, la utuadeña comenzó el 2020 revalidando como campeona en la Copa Panamericana de la ITTF, celebrada nuevamente en Guaynabo en febrero.

Así que la cuarentena ha sido una pausa forzosa al ritmo victorioso que llevaba, pero ha dado tiempo a otras cosas como compartir en familia.

“He estado viendo series, películas. Aunque ya me aburrí un poco de eso, y ahora lo que hacemos es que estamos jugando abajo frisbee o pelota… como para los tiempos de antes cuando no había tecnología. También estoy cocinando; estamos cocinando cosas nuevas, inventando”, concluyó.