El Puerto Rico Open se está celebrando por undécima ocasión. (semisquare-x3)
Rafa Campos durante la primera ronda del Puerto Rico Open. (Ramón “Tonito” Zayas)


Río Grande - El puertorriqueño Rafa Campos tuvo una primera ronda bastante opuesta a lo que era su expectativa antes del inicio del Puerto Rico Open , al terminar este jueves con 73 golpes, uno sobre par en el campo del Coco Beach Golf Club.

El evento, una de las paradas del PGA Tour, está en su undécima edición y arrancó este jueves en la mañana con la primera de cuatro rondas. Este viernes se jugará la segunda y al concluir la misma se sabrá cuántos jugadores harán el corte para poder seguir dentro del torneo hasta el domingo.

Completada la tanda de los jugadores que salieron al campo en la mañana, lideraba el torneo el argentino Andrés Romero, quien entregó tarjeta de 66 golpes, 6 bajo par, con dos golpes de ventaja sobre un grupo de siete jugadores que empataban en el tercer lugar con 68.

Campos, con su ronda de 73, estaba empatado en la posición 80 con otros jugadores, a siete golpes del líder.

En realidad le pegué bien a la bola. Tuve como dos o tres tiritos malos nada más, pero en verdad estoy bien decepcionado como comencé. No metí ninguna bola, el poteo me falló bastante hoy. Estoy en una de esas posiciones que pues, mañana hay que jugar bien, sí o sí”, expresó Campos a la prensa local tras entregar su tarjeta luego de completar los 18 hoyos del campo de Río Grande.

Campos reacciona tras fallar un poteo. (Ramón “Tonito” Zayas)

En general el boricua solo hizo cuatro birdies. Su decepción se acentuó por los tres bogeys y un double bogey que lo hizo caer atrás.

Por eso estoy bien decepcionado. De la manera que le pegué a la bola hoy, la realidad es que se supone que hubiera tirado dos o tres golpes menos sin tener que hacer mucho esfuerzo”, dijo.

Uno sobre (un golpe sobre par) no era la ronda que me esperaba, por la manera que le estaba pegando. Donde no me salieron las cosas fue en los greens. La realidad del poteo es que fue horroroso. No podía meter nada. No sé a qué se debe porque me sentía cómodo”.

Max Alverio, uno de los otros dos aficionados boricuas que están activos en el torneo, entregó por su parte tarjeta de 78 golpes, 6 sobre par. Y aunque para Campos el viento no fue factor, Alverio sí encontró que a él le afectó.

Mientras, Edward Figueroa y Jero Esteve comenzaron su pimera ronda la tarde de este jueves a partir de la 1:00 p.m.

Campos, que viene de ganar el primer torneo de su carrera profesional a finales de enero en Bahamas, quedó entre los mejores 10 del Puerto Rico Open en sus últimas dos ediciones en 2016 y 2017, respectivamente. En esas dos ocasiones, Campos tuvo rondas iniciales de 66 y 64 golpes, respectivamente. Hoy, sin embargo, no le acompañó el juego corto en el green, y terminó muy distante de lo esperado.

El guaynabeño anticipaba, en un buen día, una ronda de 66 golpes o similar, por lo que ahora sabe que tendrá que hacer su esfuerzo mayor este viernes para asegurarse de hacer el corte. Sin embargo, está positivo de que puede lograrlo.

“Lo bueno es que si mañana por lo menos uno juega decente, que nos de la oportunidad de jugar dos días más, pues ya cambia la cosa. Tampoco los scores están tan bajitos. Seis bajo par por ahora, de par de gente, es alcanzable”, agregó.

Campos ni siquiera tomó su almuerzo al concluir su ronda inicial y tal como dijo en la entrevista, se fue a practicar su poteo “por un ratito, simplemente a ver si consigo una sensación que me guste más, que sea un poquito más consistente”.

“Mañana es otro día. Uno no sabe... quizás mañana le pegue fatal a la bola pero ‘escoree’. En el área que le pegué muy bien fueron las salidas de los tee. Creo que solo fallé un tiro de la salida. Por eso sí estoy bien contento, porque era en lo que la últimas semanas estaba batallando. Pusimos muchas horas los últimos dos días”.


💬Ver 0 comentarios