Campos ya arribó en el Top 10 del Puerto Rico Open en sus últimas dos ediciones en 2016 y 2017. (semisquare-x3)
Campos ya arribó en el Top 10 del Puerto Rico Open en sus últimas dos ediciones en 2016 y 2017. (David Villafañe)

Río GrandeRafa Campos lamentó no poder darle suficientes motivos de alegría al séquito de aficionados que lo acompañó por todo el terreno del Coco Beach Gulf Club, ni al público que lo aguardó en las gradas del hoyo 18 para ver el cierre de la tercera ronda del Puerto Rico Open.

Campos, el único puertorriqueño que sobrevivió el viernes al corte del torneo que concluye este domingo, firmó tarjeta de 74 golpes, dos sobre par, perdiendo gran parte del empuje que tomó un día antes.

El jugador de 30 años, que comenzó la tercera ronda con 141 golpes, en un empate en la decimonovena posición, descendió este sábado hasta la 50 al concluir su turno del día, y puede bajar más, ya que al momento no todos los golfistas activos habían terminado su ronda.

Luego de tres rondas el puertorriqueño acumula 215 golpes, uno bajo par.

A Baddeley, quien tuvo rondas de 70-68-66, le siguen Nate Lashley (205 golpes, 11 bajo par) y Martin Trainer (206, 12 bajo par).

Campos inició el sábado con tres golpes bajo par y tan pronto comenzó en el tee de salida, completó los primeros seis hoyos tirando par.

En los primeros seis hoyos me estaba arriesgando y me di muchas oportunidades bien cerca, pero no sé, no estaba leyendo los greens bastante bien. Y como cada vez tenía un poco de grama en contra, la bola brincaba más y no pude embocar en los primeros seis hoyos”, dijo Campos a El Nuevo Día.

Después, fue lamentable que se me había roto el driver en el hoyo cinco. Comencé a hacer uno que otro tiro malo y me costaron muchísimo”.

Sus problemas comenzaron a partir del séptimo hoyo. Entre el 7 y el 11 hizo dos costosos double bogeys, y un bogey. Y cuando parecía que comenzaba a arreglar su juego con birdies en los hoyos 12, 15 y 17 para volver a jugar bajo par (-2) en el conteo total de golpes en el torneo, otro bogey en el hoyo 18 lo hizo cerrar con 74 golpes la jornada.

Con esa actuación, Campos reconoce que es prácticamente inalcanzable alzar su primer trofeo en un Puerto Rico Open como aspiraba en esta edición. En cambio, ahora tiene una nueva meta por lo que quiere cerrar duro el domingo para darle a la fanaticada una mejor sensación.

“Me da pena porque había muchísima gente hoy, y no le pudimos dar absolutamente nada para pompearse. El primer birdie vino, creo que en el hoyo 12. Así que ellos estuvieron once hoyos medio aburriditos, viéndome pegarle a la bola”, dijo medio en broma.

“Estamos bien lejos (de los líderes). Pero ahora a tratar de hacer lo mejor posible mañana para tratar de hacer una ronda bien, bien bajita. Para ganar (esta edición) se me está haciendo bien difícil ahora mismo. Pero todavía tenemos esa opción de llegar en los primeros 10. La realidad es que quiero jugar bien. No me gusta jugar así de mal dos de tres días. Si tiramos menos 8 o 9 mañana, definitivamente podemos quedar en esos primeros 10 y jugar la semana que viene en el Honda (Classic) en Florida”, dijo sobre el siguiente torneo del PGA Tour al que aspira a ser invitado.

Campos ya arribó en el Top 10 del Puerto Rico Open en sus últimas dos ediciones en 2016 y 2017.

“Esa es la nueva meta, pero para poder hacer eso tengo que tira menos ocho o menos nueve. Se puede hacer porque ya he tirado en este campo”.


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