Mónica Puig se encuentra actualmente en la posición 80 del ranking mundial de la WTA. ([email protected])

Mónica Puig entiende que como medallista de oro de los Juegos Olímpicos de Río 2016, tiene un espacio asegurado para volver a competir por Puerto Rico en la edición de Tokio 2020, que se realizará en la capital de Japón del 24 de julio al 9 de agosto del próximo año.

Sin embargo, la tenista quiere enfocar sus energías en encausar su carrera de manera que las victorias la hagan merecedora de ese espacio olímpico. Con esa meta, la primera atleta en ganar un oro olímpico para el país ha puesto en marcha un plan junto a su nuevo entrenador, el belga Philippe DeHaes, para traer de vuelta a la Mónica guerrera que -contra todo pronóstico- venció en tierra carioca a competidoras con mejor posición que ella.

“Yo creo que, con ser la medallista de los Juegos, creo que clasifico automáticamente. Pero ahora mismo el ranking no es lo importante. Lo importante es empezar a ganar partidos y torneos. Quiero ganar otro título. Han pasado tres años, desde Río, y creo que es tiempo de empezar a ganar”, expresó la deportista de 26 años durante la reinauguración de las canchas de tenis del hotel Caribe Hilton, que ahora llevan su nombre.

Para Tokio clasificarán de forma directa los primeros 56 tenistas del escalafón mundial, aunque hay un máximo de cuatro por país, lo que podría estirar más la clasificación. El corte final será el 8 de junio de 2020. 

Puig, que actualmente se encuentra en la posición número 80, podría obtener un boleto a Tokio por medio de un comodín para un campeón olímpico o si ganara un torneo de Grand Slam. No obstante, esta última opción no es la forma más segura porque la boricua podría competir con otras tenistas que tengan esos mismos logros y un mejor puesto en el escalafón mundial.

En busca de la Mónica agresiva

La jugadora está muy entusiasmada con DeHaes, quien se unió a su equipo en septiembre pasado, luego de la salida inesperada de Kamau Murray y del mandato interino del serbio Dusan Vemic. Con el técnico, logró importantes victorias en Luxemburgo y Wuhan.

Puig compartió que cuando DeHaes comenzó a trabajar con ella, le mostró que tenía confianza en lo que era capaz de dar. “Él me dijo que yo tengo todo lo que se necesita para ser una campeona, que lo que yo hice en Río no era casualidad”, expresó sonriente.

“Ahora mismo estamos trabajando en organizar mi juego, encontrar un estilo de juego que pueda hacer en cada partido, que es ser una jugadora muy agresiva que va a la malla. Que use la energía que tengo en la cancha”, agregó la jugadora que entiende que con DeHaes se le “quitó un poco el miedo de fallar”.


💬Ver 0 comentarios