Las campeonas defensoras Criollas de Caguas es uno de los sextetos que prepara su agenda para entrenar en la nueva etapa de reapertura en la isla. (GFR Media)
Las campeonas defensoras Criollas de Caguas es uno de los sextetos que prepara su agenda para entrenar en la nueva etapa de reapertura en la isla. (GFR Media)

La Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF) vigilará el inicio de entrenamientos de aquellos equipos que deseen hacerlo en esta etapa con el objetivo de garantizar que estén cumpliendo con los protocolos establecidos por la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV) para evitar contagios de COVID-19.

Ante la nueva orden ejecutiva del gobierno que permite la apertura de gimnasios y  entrenamientos grupales (con un máximo de seis participantes por sesión), el director de torneo de la LVSF, José “Picky” Servera, dio el visto bueno a que los sextetos retomen la actividad física de cara a una posible reanudación de la temporada, detenida el pasado marzo por la emergencia del coronavirus.

“Está bien que los equipos vayan a entrenar. Nosotros nos tenemos problema con eso. El protocolo de nosotros es más estricto que del DRD (Departamento de Recreación y Deportes). En ese sentido, asumo que los equipos van a ceñirse de las reglas del DRD, con los estándares de nosotros”, dijo a El Nuevo Día.

Servera tiene conocimiento de que las campeonas defensora Criollas de Caguas y las Llaneras de Toa Baja preparan sus respectivas agendas para comenzar a entrenar. Agregó que una vez comiencen, las sesiones serán supervisadas por la liga.  

“Nosotros vamos a monitorear. Hoy (ayer) voy a enviar cartas a todos los equipos sobre el asunto. Tenemos que estar al tanto del programa de entrenamiento que van a utilizar. El monitoreo tiene que ser presencial. Utilizaremos al personal que suele supervisar los juegos para esto”, indicó.

Entre los protocolos que establece la Federación  señala que el dirigente o preparador físico tiene que permanecer con el grupo de jugadoras, con el cual se vio inicialmente. El resto del equipo que se presente a una segunda sesión deberá realizarlo con otro entrenador que no estuvo presente en la primera reunión.

Además, las jugadoras menores de 18 años que no puedan presentarse físicamente a la práctica y sí de manera virtual, deben tener el permiso de sus padres. Servera también recomendó que los entrenamientos sean en canchas al aire libre.

Reunión clave el sábado

En tanto, los apoderados de los siete equipos de la LVSF se reunirán nuevamente el próximo sábado para determinar una fecha para la reanudación del torneo. Servera adelantó que en el calendario a evaluarse se encuentra el reinicio entre finales de julio y la primera semana de agosto.

“Siempre hemos hablado de julio y agosto. Tiene que haber un periodo de 21 días de pretemporada. Y se alargaría un poco más a lo que los equipos van recogiendo sus rebaños, como quien dice, llamando para disponibilidad. Va a ser voluntario para las jugadoras y cuerpo técnico participar en la reanudación. Si una jugadora decide no jugar no se le pagará. Ellas son contratistas independientes así que se les paga por jugar”, señaló.

Servera recordó que la LVSF tiene en su protocolo los escenarios de jugar sin público o con una cantidad limitada de fanáticos.  Servera apuntó que si las galleras y los cines recibieron permiso para operar en la última fase de apertura del país, el voleibol también debería recibir el visto bueno de parte del gobierno.

“Viendo la carta circular del DRD, si a las galleras se les permite con público y viendo la orden ejecutiva de los teatros (cines), ¿por qué no podemos usar las canchas? La probabilidad de contagio es menor en las canchas que en los cines y galleras, máxime con las medidas que estamos tomando. Tengo que recordar que desde el pasado 2 de marzo, mucho antes de la cuarentena, nosotros tomamos medidas afirmativas. Estamos en récord de que podemos tomar unas medidas y cumplirlas”, recalcó Servera.