Mike Mitchell dirigió este filme. (IMDB) (semisquare-x3)
Mike Mitchell dirigió este filme. (IMDB)

A pesar de haber generado un “universo cinematográfico” desigual (la excelente “The Lego Batman Movie” y la genérica “The Lego Ninjago Movie”) el equipo de producción de Warner Animation ha vuelto ha capturar la chispa creativa e irreverente de “The Lego Movie” para su secuela.

The Lego Movie 2: The Second Part”, que estrena hoy, jueves, en los cines de Puerto Rico, tiene un lienzo visual mucho más dinámico y accesible que el de la primera oferta y un guion inteligente, ágil e impredecible. Esa combinación particular garantiza la satisfacción de todo tipo de público.

Los más jovencitos quedarán cautivados por la creatividad constante del estilo de animación, mientras que los adultos se divertirán con todas las referencias y chistes del panorama de la cultura popular del libreto de Philip Lord y Chris Miller.

Los cineastas, que en esta ocasión ceden la silla del director a Mike Mitchell (“Trolls”) vuelven a usar el gancho narrativo de la primera película. De la misma forma que la aventura de Emmet y sus amigos en el primer filme era una metáfora de un niño lidiando con el exceso de disciplina de su figura paternal, en esta ocasión el chico que juega con los legos tiene que aprender a compartir sus juguetes con su hermana menor.

En el universo de Emmet (Chris Pratt), Lucy (Elizabeth Banks) Lego Batman (Will Arnett) y el resto de la ganga esto se manifiesta con la llegada de unas criaturas extrañas que destruyen todo y convierten la ciudad de legos en un desastre postapocalíptico.

En esta sección del filme, el guion no pierde oportunidad para satirizar la avalancha de películas que han estrenado en la última década que han dictado el final del mundo y chistes bien específicos del tono oscuro y opresivo de los filmes de superhéroes de DC.

Aquellos que estén buscando claves del futuro cinematográfico de la Liga de la Justicia podrían recibir una clave no muy agradable de lo que está por venir. Antes de que esta línea de chistes pierda gasolina, uno de los personajes clave es raptado para una boda obligatoria con una reina extraterrestre (Tiffany Haddish) que jura no tener malas intenciones y lanza a Emmet en otra aventura para probar que no todos los héroes tienen que tener un corazón de piedra para salvar el mundo.

Aunque todo lo positivo de la primera producción ( la inventiva de la animación y la inteligencia del humor peculiar de Lord y Miller) encuentra formas nuevas de manifestarse en esta secuela, resulta curioso que las pocas debilidades de esta secuela sean exactamente las mismas del filme original.

Aunque en esta el clímax no se descarrila en una explosión de energía hiperactiva, el guion vuelve a apoyarse en una avalancha de virajes postmodernos que de seguro retará la paciencia de los más chicos. Sus padres, mientras tanto, podrán apreciar cómo esta secuela se las ingenia para servir algunas de sus lecciones de vida en bandeja de plata mientas que otras son sutilmente escondidas detrás del humor sofisticado del filme.


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