Mayra Santos Febres (der.) indicó que los recaudos no fueron suficientes para organizar la edición 2019 del evento. (Luis Alcalá del Olmo)

Durante una década, el Festival de la Palabra ha sido la plataforma para que un sinnúmero de autores presenten sus obras y talleres literarios. Sin embargo, la falta de fondos pone en riesgo la realización del evento que también funge como punto de encuentro para miles de estudiantes y amantes de las letras. 

Según trascendió a través de comunicación escrita, desde diciembre de 2018 el equipo del Salón literario Libro América de Puerto Rico y el Festival de la Palabra, llevaron a cabo la entrega de propuestas, cartas de auspicios y solicitudes de alianza, pero los recaudos no son suficientes, advirtió hoy la directora ejecutiva del evento, Mayra Santos-Febres.

No puedo seguir pidiéndole a mi equipo que trabaje prácticamente gratis, que abandonen sus proyectos artísticos y personales para laborar en un proyecto que nos llena intensamente pero que, por razones diversas, muchas instituciones no lo ven como una prioridad”, dijo en un comunicado Santos-Febres, sobre el evento que genera sobre un millón de dólares en publicidad al año. 

“El arte y la educación no son un lujo. Son un ejercicio prioritario de las sociedades abiertas e inclusivas. Pero sin apoyo, no podemos seguir. Tal vez haya una manera de lograrlo, pero he tocado todas las puertas imaginables. Sé que para la primera semana de octubre no tendremos los fondos suficientes para operar. A veces no queda de otra, sino aceptar la realidad”, precisó la también escritora. 

La comunicación también establecía que esta edición tendría por tema “El poder de las palabras” y sería dedicado al pueblo de Puerto Rico “por su gesta en julio de 2019”. 

La actividad “requiere todo un año de trabajo para librerías y autores en precisa coordinación con el Departamento de Educación y el Instituto de Cultura Puertorriqueña, con universidades y con consulados internacionales para traer cineastas, autores, músicos, creativos, lectores, profesores y libreros. Es concretar un plan de prensa e invitar a periodistas del mundo a que cubran el evento. Hacemos el festival para Puerto Rico, su cultura y para su diáspora porque creemos que somos un pueblo que tiene mucho que decirle al mundo, mucho que dialogar con el mundo”, manifestó Santos-Febres mientras detallaba que el evento emplea sobre 64 talleristas, diseñadores gráficos y comunicadores. 

“Por su compromiso y trabajo, empleamos los meses subsecuentes buscándole becas, viajes de estudio y recomendaciones para internados profesionales. Somos mucho más que un evento. Imagínate un deportista sin Juegos Centroamericanos o sin Olimpiadas. Eso es para los trabajadores de la cultura. Tal parece que este año no será posible. Eso me entristece grandemente”, concluyó.


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