La más reciente exhibición de Adrián Badías, “Ulysses, turey de Vizcaya”, se desprende de un libro que está por publicar bajo el mismo título, en el que ha estado trabajando por los pasados tres años y está próximo a publicar.
La más reciente exhibición de Adrián Badías, “Ulysses, turey de Vizcaya”, se desprende de un libro que está por publicar bajo el mismo título, en el que ha estado trabajando por los pasados tres años y está próximo a publicar. (Miguel J. Rodriguez Carrillo)

A su regreso a Puerto Rico hace varios años, luego de partir de la isla siendo un adolescente, el artista plástico puertorriqueño Adrián Badías se encontró con un escenario totalmente cambiado, particularmente en su natal Santurce, descrito por sí mismo como “una ciudad fantasma”, en la que la gente que conocía había “desaparecido”.

Motivado por los lazos permanentes que tiene con su familia y la tierra que le vio nacer, volver a las raíces y reencontrarse consigo mismo se hizo necesario para comprender su realidad actual, utilizando el arte como su mayor expresión. Así lo deja plasmado en su más reciente exhibición “Ulysses, turey de Vizcaya”, que se desprende de un libro que está por publicar bajo el mismo título, en el que ha estado trabajando por los pasados tres años.

Fotos en blanco y negro, así como esculturas de manos forman parte de la muestra, que permanecerá abierta al público hasta el 31 de enero en el Archivo General de Puerto Rico. Como fuentes de inspiración, las fotografías están acompañadas por fragmentos de texto en inglés extraídos de la Odisea de Homero junto a otra serie de fragmentos de texto en español extraídos de los escritos de Cristóbal Colón, de su hijo Fernando Colón, y de Fray Bartolomé de Las Casas narrando el descubrimiento y la conquista del Nuevo Mundo.

“Empecé este proyecto intentando poner mi pie y tocar base, y decir ‘este soy yo, yo estoy aquí. Esto es lo que está ocurriendo’, o por lo menos como yo lo veo. Comencé a tomarme las fotos y luego, un día se me ocurrió que, como había viajado tanto, me recordó a Odiseo, que viajaba mucho, iba de isla en isla, de sitio en sitio. Realmente terminé donde empecé, el puerto de mi casa. Ha pasado todo este transcurso, este trayecto”, expresó el artista plástico al explicar que buscó no compararse, sino relacionar su realidad con textos de fuentes clásicas, que fueran acorde a las fotos.

No obstante, quiso centralizar la idea de un tema universal a uno concreto, que se relacionara con Puerto Rico. “Por eso incluía a otra fuente de bastante de peso, el equivalente para lo que tenga que ver con nosotros. Y se me ocurrieron los otros textos. Empecé con el de Las Casas, que lo había descubierto por casualidad en una librería, de la destrucción de las Indias, y luego fui aunando más fuentes”, agregó Badías, quien además de haber estudiado historia del arte y arqueología en la Universidad de Princeton en Nueva Jersey, se especializó posteriormente en escultura en Francia y luego en España, donde obtuvo un doctorado en arte.

En sus fotografías expuestas en “Ulysses, turey de Vizcaya”, Adrián Badías conjuga elementos orgánicos, mientras que el espectador podrá ver algunas captadas desde el interior de su apartamento en Santurce y hasta autorretratos.
En sus fotografías expuestas en “Ulysses, turey de Vizcaya”, Adrián Badías conjuga elementos orgánicos, mientras que el espectador podrá ver algunas captadas desde el interior de su apartamento en Santurce y hasta autorretratos. (Suministrada)

De esa manera, explica que provoca un diálogo entre esas dos situaciones que son tan distintas y de periodos tan distanciados, pero que confligen en una imagen, y también en Puerto Rico, con el legado de los idiomas inglés y español.

Siempre ha estado centrado en la escultura y, aunque no considera tener un ojo fotográfico, explica que irremediablemente ha venido captando imágenes y desarrollando ese interés al tener la fotografía como una herramienta para interpretar y entender su propio arte.

En la muestra -la cual está acompañada de cierto aire críptico- incluye fotos actuales en el exterior con diversas técnicas, algunas reflejan la crisis inmobiliaria, en otras conjuga con elementos orgánicos, mientras que el espectador podrá ver algunas captadas desde el interior de su apartamento en Santurce y hasta autorretratos, para así hacer su propia interpretación.

Asimismo, incluye esculturas de manos, que comenzó a hacer desde 1995 con cemento, al resaltar la mano como una parte del todo. Esta manifiesta que no son para hablar de la escultura, sino del ser humano y su comportamiento, además de nuestro comportamiento dentro del hábitat puertorriqueño regido tanto por el cemento. Sin embargo, ahora sus manos están basadas en una estructura metálica, que es hierro armado y rejilla, con arcilla de modelar, que están sobre pinceles.

“Con estos pinceles no se puede ya pintar, sino que lo que uno tiene encima del pincel son representaciones de manos, desde el tacto, desde el tocar. Es un objeto un poco surrealista en ese sentido, porque está destruyendo algo que es perfectamente útil, que es un pincel para hablar un poco de las tres dimensiones de la realidad, de lo que se ve, de lo que vivimos”, explicó.

Si bien ha expuesto de manera intermitente en lugares como Francia y España, lugares en donde vivió y estudió, para la década de 1990 tuvo la oportunidad de hacerlo en el Museo de Arte e Historia de Puerto Rico y el Museo de Las Américas, por lo que esta nueva exposición en su tierra -luego de dos décadas- le llena de emociones gratificantes a este artista que actualmente labora en una empresa de diseño de interiores.

“Para mí esta muestra ha sido un proceso de apertura y realización, es decir, autorrealización. Te vas proyectando y descubriendo lo que tienes enfrente, que te revela parte del mundo a tu alrededor y de ti mismo. Para mí es un proceso de libertad, por eso es que intento dedicarme a esto aparte de trabajar, hacer todo lo que tenga que hacer para lograrlo, porque es lo que me permite sentirme vivo”, comunicó Badías.

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