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La Orquesta Sinfónica de Puerto Rico celebró  los 60 años de su fundación con diversas actividades.
La Orquesta Sinfónica de Puerto Rico celebró los 60 años de su fundación con diversas actividades.

Esta semana la Junta Directiva de Pro Arte Musical y su presidenta, Myrna Rivera, hicieron pública una carta en apoyo a la integridad y permanencia de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, ante la inminencia de los recortes a su presupuesto, una deducción de $1.3 millones, propuestos por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en su Plan Fiscal, lo que supondría un golpe mortal a esta institución.

Por su parte, el director ejecutivo de la Corporación de las Artes Musicales (CAM), Carlos Ruiz Cortés, aseguró que se encuentra trabajando con el secretario de Hacienda, Raúl Maldonado; para que no se le reste presupuesto a la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico (OSPR).

“Este año, mientras se trabajó para un incremento presupuestario para el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP),en relación a años anteriores, con dos millones que se nos asignará, la JSF, de otra parte sugiere que se le quiten cerca de $1.3 millones a la OSPR. Estamos en conversaciones con el secretario de Hacienda, Raúl Maldonado, para mitigar este profundo daño. Esa decisión significa quitar más de un millón directamente a la nómina. El plan es ahorrar, pero a su vez, confeccionar una nueva temporada que absorba, trabaje y produzca más economía para nosotros, y traduzca en un mayor disfrute para el pueblo. La Orquesta Sinfónica de Puerto Rico es un Proyecto de país que no debe paralizarse ni estancarse de ninguna manera”, sostuvo Ruiz Cortés.

Para lograr parte del ahorro, moverá la operación de la OSPR a la Sala Sinfónica Pablo Casals, traslado que asegura representa un ahorro de más de $200 mil.

He aquí el manifiesto de Pro Arte Musical en apoyo a la Orquesta Sinfónica:

En las últimas décadas, la cultura ha sido reconocida como un componente vital de la infraestructura de los países y un pilar de su desarrollo económico, por el impacto directo que supone para los sectores económico, educativo, comunitario y social. Además, los principales organismos internacionales han propuesto estrategias para que se garantice la libertad cultural como un derecho humano.

De la misma manera, los países en desarrollo han elaborado, a lo largo de los últimos 20 años, un amplio abanico de políticas y estrategias de fortalecimiento y crecimiento de los sectores de producción audiovisual, música, edición, artesanías y diseño, entre otros,  reconociendo así los múltiples argumentos económicos a favor de la gestión cultural. Entre estos, porque aporta un gran valor agregado a la economía, genera empleos directos e indirectos, posee en sí misma un gran potencial de crecimiento en los próximos años y sirve de valor capital para atraer turismo.

Según las experiencias de países que han apostado por el turismo cultural, las ventajas de su desarrollo son enormes y aún como país no tomamos su verdadero peso. El turismo cultural, además de herramienta para el desarrollo económico, es una herramienta de cuidado y sustentabilidad del patrimonio nacional, que bien llevada, puede dinamizar la economía y ayudar a una mayor valoración por parte de la comunidad de lo que nos pertenece como puertorriqueños.

En ese ecosistema cultural nuestra Orquesta Sinfónica, entre otras importantes instituciones culturales puertorriqueñas, ha jugado un rol central, ha sido la espina dorsal de un proyecto de país.

Citando al historiador Pedro Reina en su libro “Crónica en tres tiempos: la Orquesta Sinfónica (1958-2008)”, “como empresa cultural, la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico representa el esfuerzo público más ambicioso para participar del banquete occidental de la música culta. Su (más de) medio siglo de historia ofrece un itinerario vital, protagonizado por tres generaciones de músicos profesionales que han asumido, años tras año, la responsabilidad de sumarse a un colectivo para verificar con sus talentos individuales en evento reverencial del arte”.

Desde su fundación en 1958, por el maestro Pablo Casals, su misión fue educar y formar a un público con respecto a ese lenguaje universal que es la música. Desde ese entonces, la principal orquesta del país, ha mantenido ese compromiso inalterado, cumpliendo unavitalfunción cultural, económica y social.

A ella la sostiene un ecosistema amplio de músicos, compositores, educadores musicales, profesores, estudiantes, universidades, teatreros, productores, técnicos, hoteles, restaurantes y otros sectores que se nutren de la actividad cultural y económica que la orquesta genera. La Orquesta Sinfónica, el Festival Casals y el Conservatorio de Música son las tres instituciones nacionales que reflejan -en su afán diario y en su misión misma- la difusión y preservación de la historia musical de Puerto Rico.

Cualquier viajero puede dar fe de que se viaja, en gran medida, por el encuentro con las expresiones artísticas de los lugares visitados: su arquitectura, su oferta culinaria, su teatro, su plástica y su música. Desprendernos de estas importantes instituciones puertorriqueñas, o mermarlas de manera alguna, representará un golpe mortal a nuestra alma e identidad como puertorriqueños, y también a los esfuerzos públicos por atraer turismo cultural.

Nunca olvidaremos la manera generosa  y desprendida en que los músicos de nuestra Orquesta Sinfónica celebraron los 60 años de fundación d la orquesta, viajando por plazas públicas y espacios comunitarios, llevando alegría, sanidad y esperanza después de los destrozos que nos dejó el huracán María.

El mundo mira con admiración el trabajo de nuestros músicos -en todos los géneros- y nuestro deber es apoyarlos y defender la existencia de nuestra orquesta y un espacio digno de trabajo para ellos y ellas.

Precisamente, Pro Arte Musical se fundó hace más de 86 años, para contribuir a la creación de un proyecto sinfónico sostenible y a largo plazo, que diera trabajo a músicos y compositores puertorriqueños en la época de entreguerras (1932). 87 años después, el mismo compromiso nos mueve. Por ello, exigimos a la Junta de Control Fiscal y a los organismos y funcionarios gubernamentales a cargo del presupuesto del país, que procuren la permanencia de estas instituciones culturales, que nos enorgullecen como país y que son patrimonio del pueblo de Puerto Rico. ¡Protejamos nuestra Orquesta Sinfónica!

Junta Directiva

Pro Arte Musical de Puerto Rico, Inc.

Myrna M. Rivera Cardona

Presidenta