Una de las obras del artista inspirada en Alto del Cabro, en Santurce. (Suministrada)

El confinamiento obligado por la pandemia del COVID-19 ha cambiado la vida de muchos y aunque, en primera instancia, las rutinas de vida y trabajo se han visto trastocadas, la cuarentena también ha dejado al descubierto nuevos procesos creativos como resultado de este nuevo contexto social.

Fue de estas experiencias, a veces frustrantes, pero enriquecedoras, que el pintor y escultor Bobby Cruz dio rienda suelta a su proceso creativo, creando estampas de color, nacidas durante el encierro y en las que muestra elementos que representan trazos de la cultura puertorriqueña en la exhibición individual “Iconografía Boricua”, de la Galería Petrus que inicia hoy martes. Esta es la tercera de una serie de exposiciones virtuales de la Galería, cuyo propósito es mantener la obra de sus artistas al alcance del público en general, en momentos donde la prevención del COVID-19 es esencial.

Con todo lo que está pasando, yo estoy bien agradecido con Sylvia Villafañe por darme la oportunidad, porque en unos momentos tan difíciles como los de ahora, esto es algo que a uno le da más ganas de trabajar”, comenta animado el artista plástico, quien forma parte del colectivo Generación Reactiva, el cual recientemente cumplió su cuarto aniversario y que consta de una veintena de artistas jóvenes contemporáneos que ya se van abriendo paso en el escenario internacional.

Cruz observa las complejidades de nuestra realidad y las plasma en su arte para celebrar la belleza de nuestras raíces.

La exposición se compone de 16 obras del artista plástico egresado de la Escuela de Artes Plásticas y Diseño de Puerto Rico, y comprende, entre otras, piezas realizadas en acrílico sobre lienzo y varios neones. Según revela, estas destacan la evolución de su trabajo y cómo ha llevado el medio de la pintura a otro nivel, pero siempre con su estilo distintivo. La exhibición también cuenta con dos colaboraciones que se acercan mucho a la temática de la exposición con los artistas Héctor Madera y William Bass.

Desde imágenes de las fachadas de varias casas en la Calle Loíza y Alto del Cabro, en Santurce; Cabo Rojo y Aguadilla, hasta el letrero rescatado del Colmado Carnicería de Puerta de Tierra, al que le agregó la frase en neón “El Bobisito Siempre Chulito”, la obra de Cruz presenta esas estampas cotidianas que quizás estamos acostumbrados a ver, pero cuyos detalles no siempre notamos. Esto le permite al joven artista plástico plasmar su fascinación por la arquitectura criolla y el Art Deco que caracteriza a muchas de esas estructuras.

“Yo voy haciendo ‘scouting’ por ahí y, si de momento veo algo que me parece interesante, pues trato de recrearlo, pero obviamente en mi mundo, en lo que yo puedo captar de esa casa, y trato de tomar esa iconografía boricua, esa estética, esa arquitectura. De eso se trata. Me gusta Puerto Rico y esa nostalgia me causa algo bien bonito”, afirma Cruz. “Siempre me ha atraído el paisaje urbano, en particular las casas de madera, los colores, las rejas, donde no sabemos si los elementos de la construcción se dieron adrede o si no fueron pensados, pero están ahí, creando contrastes de colores y texturas, que me llaman mucho la atención”, añade.

El artista acepta que en esta exposición no solo experimenta con una nueva realidad social, sino también con la búsqueda más genuina de los elementos y las experiencias que vive en la nueva cotidianidad a la que nos enfrentamos.

“La cuarentena me llevó a buscar en otro espacio, en un espacio más íntimo, más profundo, más sublime, en el cual podía estar conmigo mismo no solo en los espacios urbanos, encontrando elementos cotidianos que, por alguna razón me llaman la atención, sino también en la naturaleza”, señala Cruz, quien en el 2018 fue recipiente de la Beca Lexus de las Artes.

El artista dice que le atraen los contrastes de colores y texturas. En la foto, Bodegón de taller.

Además de jugar con la luz, la profundidad y la sombra, Cruz también ha agregado a su trabajo frases populares creadas en neón. “Yo trabajo los neones como textos, en particular cogiendo textos de la cultura puertorriqueña”, resalta Cruz. Por ello, en esta muestra, los visitantes de la exposición virtual podrán apreciar el emoji titulado “Corazón”, el letrero “Siempre Chulito” y el peculiar “Dímelo”.

De las dos obras colaborativas que forman parte de la muestra, una es con el artista William Bass, quien utiliza el medio de esténcil en una casa abandonada en Río Piedras, proceso que llamó mucho la atención de Cruz para incluirlo en su obra, titulada “Río Piedras”. La otra es con el artista Héctor Madera, quien es, además, su amigo y con quien tiene un proyecto en conjunto, Maderita y Bobisito. En la pieza, titulada “Tropical Huracán”, trabajaron el concepto de la figura del icónico pelotero Hiram Bithorn, así como del estadio que lleva su nombre.

Lograr la obra con Bass, “fue bien particular porque yo la empecé y él la terminó”, comenta. Mientras que la manera en la que realizó la colaboración con Madera fue bien diferente, ya que los dos la trabajaron a la vez.

La exhibición también incluye dos bodegones en acrílico sobre cartón, los cuales, dice, “dan otro tipo de soltura que no te da la tela y más bien son dibujos, que también son un poco más sueltos y un poco más rápidos”, cuenta el artista.

Cruz ha participado en exhibiciones colectivas e individuales, tanto local como internacionalmente. Su más reciente participación colectiva fue en la Feria MACO, en México, en el 2020. Asimismo, participó en la pasada edición de la Feria MECA, en San Juan, donde presentó con mucho éxito, la pieza titulada “La Perla”. En el 2019, formó parte de la reconocida Feria SWAB, en Barcelona, donde presentó “Casas Criollas”, una serie de pinturas en las que presentaba el carisma costero de Puerto Real, en Cabo Rojo.

Con su talento y con una mirada nueva a su entorno, Cruz observa las complejidades de nuestra realidad y las plasma en su arte para celebrar la belleza de nuestras raíces. De sus lecciones aprendidas en estos meses, Cruz dice que su mayor enseñanza como artista ha sido, precisamente, “no parar de trabajar”.

“Mi meta es pensar en mi carrera, en mi trabajo. Es seguir trabajando y creando… porque a mí me gusta hacer arte. Sigo adelante y me siento bien feliz”, subraya el artista al reconocer que experiencias como las que estamos viviendo como pueblo le han hecho crecer en todos los aspectos y que la mejor manera de expresar ese crecimiento es, como lo hace en esta exposición, a través de la pintura.

Por su parte, Sylvia Villafañe invita a los amantes del arte y coleccionistas establecidos y jóvenes a acceder a la exhibición “Iconografía Boricua” a través de un vídeo disponible en la página web de la galería en petrusgallery.com, a través del canal de YouTube de la Galería Petrus, Facebook e Instagram, así como a través de la aplicación móvil: Galería Petrus. También puede ser visitada en forma presencial mediante cita previa -tomando todas las medidas de seguridad y salubridad-, llamando al 787-318-8993 o enviando un correo electrónico a [email protected].