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Javier Ávila fue reconocido en 2015  como Profesor  del Año por el Northampton Community College, en Pensilvania, donde enseña inglés.
Javier Ávila fue reconocido en 2015 como Profesor del Año por el Northampton Community College, en Pensilvania, donde enseña inglés. (Suministrada)

De ser una persona común y corriente en Puerto Rico, al mudarse a los Estados Unidos, de repente, se convirtió en un “problema” tener un nombre y un apellido de origen castellano, en un país cuyo idioma oficial es el inglés. De repente, Javier Ávila, se convirtió en parte de la minoría.

El profesor puertorriqueño Javier Ávila, doctor en filosofía y el primer latino seleccionado Profesor del Año en Pensilvania, donde reside, viene a Puerto Rico, a presentar su espectáculo “The Trouble With My Name” (“El problema con mi nombre”) del 6 al 9 de noviembre en varias universidades de la isla. Su visita estaba pautada para el año pasado, pero el paso del huracán María lo detuvo.

Este monólogo une la historia, la poesía, la reflexión y la sátira, con un toque de humor, para exponer en un “one man show”, los retos que enfrentan los puertorriqueños, como latinos y minoría, en los Estados Unidos.

Ya más de 40,000 personas, en unas 80 ciudades, en 14 estados de los Estados Unidos, han visto su “show”, el cual inició en el 2016, y ahora, por primera vez, lo trae a su país natal.

Según Ávila, en el show se analiza lo que uno necesita para realmente comprender lo que es el racismo, el discrimen (hasta en Puerto Rico). “Tiene que ver cuando uno sale de una posición privilegiada para convertirse en minoría”, adelanta Ávila en entrevista telefónica desde Pensilvania.

En el espectáculo, Ávila comienza contando sobre su vida en Puerto Rico, donde vivió por 31 años, y su percepción sobre nuestro concepto de raza, nuestra relación con los Estados Unidos, el lenguaje, la cultura y todo lo que envuelve ser puertorriqueño en la isla. Luego, habla sobre cómo todo eso cobró otro significado al mudarse a los Estados Unidos, especialmente, a una ciudad de Pensilvania, un lugar donde no hay muchos puertorriqueños.

“Este show lo presento de manera humorística, que es la mejor forma de decir las cosas, aún más para aquellos que no quieren escucharlas. Hablo de verdades dolorosas”, asegura.

Dice Ávila que la verdad dolorosa número uno, es que a pesar de que los puertorriqueños somos ciudadanos de los Estados Unidos, no somos tratados como iguales.

“Hay un sinnúmero de injusticias, la primera, la clásica, es que en la isla no podemos votar por el presidente de los Estados unidos, sin embargo, pagamos impuestos y muchos puertorriqueños mueren defendiendo el país”, sostiene.

Cuenta Ávila que nació y vivió en Puerto Rico hasta los 31 años. Se mudó a Pensilvania cuando se enamoró y se casó con una mujer de ese estado. “En Puerto Rico, mi nombre Javier era común. También me consideraba blanco; porque en la isla, si una persona tiene una piel que no es muy oscura, nadie le dice negro, aunque su abuela lo sea. Uno piensa que es blanco y vive la vida sin pensar en el racismo. Vivía en una posición privilegiada. Al llegar a Estados Unidos me convertí en minoría. Derepente, todo empezó a cambiar”, recalca.

Primero nadie podía pronunciar su nombre y le decían que tenía un nombre exótico. También su piel pasó a ser diferente: “ya yo no era el blanco”, sentencia.

Se dio cuenta de una realidad difícil de procesar, es que los Estados Unidos es un país racista.

“Pero Puerto Rico también lo es. Lo que pasa es que, el concepto del racismo en nuestra isla, es distinto, es caribeño”, aclara.

De pronto, hablar de su realidad latina y de las minorías en los Estados Unidos se le hizo urgente.

“En el show hablo de todas esas cosas, que muchas veces ofenden a aquel que cree que no es racista, aun siéndolo. Hablo sobre nuestra historia colonial, entre otros temas. Y utilizo la poesía, pues es la mejor manera de sintetizar las experiencias, especialmente aquellas que nos llevan a hablar sobre la injusticia”, plantea.

Las poesías son de su autoría. En Puerto Rico, publicó cinco poemarios y ganó varios premios. “Mi carrera como poeta me ha ayudado mucho a convertirme en la persona que soy ahora”, comenta.

“Yo soy el futuro de América , cuando me veas, en mí te verás”, dice uno de sus poemas…

“Yo vengo a edificar. En el show hablo de lo positivo de la diversidad. Es un show para reír, divertirse y reflexionar. Y para que la gente conozca a Puerto Rico, a su gente y nuestra realidad”, puntualiza.

Las funciones son libres de costo y abiertas al público general.

Funciones

6 de noviembre, 11:00 a.m., Anfiteatro Argentina Hills, Universidad del Turabo, Gurabo

8 de noviembre, 6:00 p.m.,  Universidad Interamericana, Recinto de Fajardo

9  de noviembre, 9:00 a.m., Teatro Emilio S. Belaval, Universidad del Sagrado Corazón (USC), Santurce

Las funciones son libres de costo y abiertas al público general. Para la presentación en  la USC se requiere hacer reservación llamando al (787) 728-1515, a la Facultad de Estudios Humanísticos y Sociales.