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“Si decides saber todo ahora,

quizás llegar al cielo no logras...”

L ejos de propiciar su salvación, la cruz fue la perdición de Esteban. Así como lo lee. Lo saben varias generaciones de puertorriqueños que han pasado su historia a otros aunque ahora no tendrán que imaginar los rostros, los paisajes y los sonidos.

Las crónicas del Jacho narrará esta y otras leyendas populares del patio en capítulos animados que comenzarán a emitirse este 24 de diciembre, a las 8:00 p.m., en el portal cronicasdeljacho.com. El segundo se emitirá el 25 de diciembre también a las 8:00 p.m.

La primera temporada de la serie, lograda por Producciones DDC, constará de 12 capítulos de 15 minutos cada uno que se emitirán a lo largo del 2014.

Ahora le cuento de Esteban. Este trabajador del campo y pescador, no salía de casa sin su quinqué y una cruz heredada hecha con madera recuperada de la nave Santa María que encalló en La Española y con la que se construyó el Fuerte de Navidad en la época de Cristóbal Colón. Al perderse en una noche oscura en que su quinqué se quedó sin aceite, no le quedó más remedio que prender en fuego la cruz para guiarse en el camino. La afrenta le costó la muerte y su espíritu fue condenado a divagar por los campos hasta recopilar las cenizas de la cruz. Solo así podrá entrar al cielo.

Así Esteban se convirtió en El Jacho, un espíritu, una luz que se ve a la distancia y que, a toda costa, debe ser evitada. El diario que contiene “sus secretos de vida y muerte” da pie a esta serie es escrita, dibujada y animada por Miguel López y Robin Alicea, dirigida y editada por Milton Ramírez Malavé. El trabajo se nutre de la música de los grupos Miguel “Chagua” López y la Rumba Calunga además de Matotumba.

“Realmente para lo que nos sentamos fue a tirar ideas para la promoción de un disco con canciones de las crónicas del Jacho”, cuenta López, un ponceño radicado en Carolina del Norte que ha estado vinculado a la música hace un tiempo, “pensé ‘vamos a hacer un corto animado para el disco’”.

Pero de inmediato se percataron de que estaban ante un ingenioso proyecto con grandes posibilidades de crecimiento. “Yo escribo las historias de las leyendas y las confronto con Milton, me gusta tener con quién rebotar las ideas”, asevera López quien será la voz de Esteban mientras que integrantes de la compañía teatral Vueltabajo realizarán las demás voces.

Dos capítulos introductorios mostrarán al espectador -a modo de prólogo- lo que verán el resto del año.

“Cada capítulo la mitad es en el pasado y la mitad en el presente”, señala López quien subraya que las leyendas, incluida la del Jacho, las escuchó de pequeño.

Por su parte Ramírez, quien vive en San Germán y se crió en la zona oeste, destacó que entre “esas leyendas de campo” siempre aparece la historia de la Bruja de La Parguera que asusta choferes, La llorona que busca hijos perdidos entre otros “avistamientos paranormales y hasta garadiablos”. “Miguel quiso adaptar esas leyendas y llevarlas a otros medios más creativos con otras narrativas”, dice Ramírez.

Sin embargo, la trama siempre regresa a Esteban, quien vaga por el mundo condenado a encontrarse con otros personajes. “Él tiene que proteger a sus descendientes de malos espíritus y antagonistas”, indica Ramírez quien labora en el estudio del maestro Antonio Martorell en la Playa de Ponce.

Errante anda Esteban y a López le luce una condición ideal para que el público simpatice con él. “Yo me identifico, y sé que el pueblo también, porque está condenado a una misión imposible, a una búsqueda constante en la que todos estamos. En estos momentos el puertorriqueño está ante algo imposible”, propone López paralelismos, “Esteban les va a iluminar la vida con el quinqué”.

Trazo a trazo

Cada dibujo se ha hecho a mano. Se han alejado de programas computadorizados que los agilizarían porque precisamente se inclinan por el acabado “rústico” o “crudo” que tienen las imágenes.

“Queríamos que pareciera una libreta de bocetos, algo más orgánico, que te pareciera que estás viendo un libro hecho a lápiz”, asevera Ramírez, “estamos haciendo la animación como en los tiempos de antes, dibujo a dibujo. Es un proceso larguísimo y que pide mucha paciencia pero no quiero que pierda su estética tipo sketch al usar un programa (de computadora). Nos interesa que esté entre medio del lápiz y la tinta, que sea algo más artístico”.

Los fondos de cada “frame” sí se realizan en computadora. Ramírez afirma que un trabajo de cinco minutos les ha tomado dos meses de trabajo. “Esto es un proceso elaborado y coge tiempo”, insiste Ramírez.

Traer “lo típico a un escenario contemporáneo” es una de las metas. “Con la moda y la arquitectura viajamos del pasado al presente, contamos cosas de ciencia ficción y ciencia probada, Estamos atando eventos históricos con las leyendas y la música”, describe López.

Para los restantes capítulos, los artistas decidieron invitar otros colegas “para el dibujo y las voces”.

La cruz, a fin de cuentas, es compartida.