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La escritora boricua Pilar Sinquemani.
La escritora boricua Pilar Sinquemani. ([email protected])

“-¿A dónde te vas? -preguntó Jacqueline.

-A cualquier lugar del mundo, lejos de ti -le espetó él.

Los chicos guardaron silencio y ella también. Al momento, todos escucharon el portazo que anunciaba la salida del lugar… Phil se había ido”.

Este es un fragmento de “Crónicas de una divorciada”, la segunda novela que publicó hace semanas la escritora puertorriqueña Pilar Sinquemani.

Tras el éxito en críticas y en ventas de su primera novela de ficción-histórica, “La casa del trabajador”, publicada  en español y en inglés en 2016, la escritora fue invitada a formar parte del “Writers Guild Of America”, la entidad más antigua y prestigiosa de Estados Unidos donde sus afiliados son grandes escritores. “Eso fue un gran honor para mí y una gran motivación para seguir escribiendo. Lo tomé como una señal del universo de que estaba por el camino correcto”, destacó.

Con toda esa adrenalina que sentía por el éxito adquirido, Sinquemani comenzó a escribir la sinopsis para su segundo libro: “Crónicas de una divorciada”.

“Aunque yo nunca he vivido la experiencia de un divorcio, quería escribir sobre ese tema, porque es algo muy común hoy día. De cinco mujeres que conozco, tres están divorciadas. He visto muy de cerca cómo se han afectado y también he visto cómo, luego, se han recuperado. Estoy segura que, si hubiesen sabido todo lo bueno que les esperaba en la vida, no se hubieran permitido estar tan deprimidas ni sufridas en su proceso de divorcio. A todas las mujeres como ellas, es que va mi novela”, indicó la escritora.

Sinopsis

La novela se desarrolla en la ciudad de Nueva York y presenta situaciones dramáticas, cómicas e irónicas que suceden en el proceso del divorcio de las parejas. En ésta hay líos de infidelidad, de patria potestad, de pensiones, de celos, de rabia, orden de alejamiento, codependencia y alcoholismo, entre otros temas, pero también hay amistad, perdón, felicidad y un nuevo comenzar. 

Trata sobre tres mujeres, de clases sociales diferentes, que atraviesan el proceso de divorcio; un reto para todos por igual. Una está casada con un magnate de Wall Street, la segunda es una trabajadora de bienes raíces y la tercera, una dominicana-emigrante que lucha por superarse. A través de la novela, la vida de estas tres mujeres se entrelaza, y juntas luchan para echar hacia adelante en el proceso.

La publicación presenta como personaje principal a Jaqueline Kingsley, quien tiene la evidencia para llevar un divorcio a su favor. Sin embargo, volver a su vida de soltera, luego de 20 años de casada con Phil, un exitoso magnate de Wall Street, no le entusiasma.

Un día, Jaqueline se reencuentra con su amiga Ariana, y tras varias copas les toca vivir eventos inesperados, que las llevan a que un juez las envíea reuniones de Alcohólicos Anónimos. Allí conocerán a Josefina. Las ocurrencias de estas tres amigas prometen hacer reír y enseñar la llave y el valor de una amistad incondicional.

Tras el divorcio, cada una comienza una vida nueva y es ahí cuando se dan cuenta lo fuerte que eran y no lo sabían, y que, aunque se les cerró una puerta, se le abrieron 100.

Según la escritora, la  novela lleva al lector a una retrospección, donde las mujeres (o los hombres) descubren que, si están atrapadas en el dolor, la amargura o la depresión, es parte del proceso y que hay maneras de salir fortalecidas y comenzar una nueva vida.

Sobre la autora

María Pilar Rodríguez Sinquemani (Pilar Sinquemani), de padre puertorriqueño y madre española, nació en Puerto Rico y se trasladó a Sevilla, España, a la edad de 3 años, donde vivió hasta su adolescencia.

Más adelante, estudió Administración de Empresas y consiguió un trabajó en el área que estudió. No obstante, sentía que algo le faltaba.

“Quería hacer algo más creativo, así que tomé una pausa en mi carrera empresarial y me fui a Nueva York a estudiar arte dramático en American Academy of Dramatic Arts”, manifestó.

Sinquemani dijo que, en ese entonces, pensaba que quería ser actriz, para interpretar a los personajes que dan vida a las historias.

“Cuando terminé mis estudios y me tocó ir a las audiciones, me di cuenta que lo que realmente me enamoraba, era leer los libretos, los deshuesaba. Fue ahí que descubrí que crear las historias y sus personajes, era lo mío”, reconoció. 

Con sus letras, Sinquemani anhela contribuir a la sociedad compartir relatos que sirvan de inspiración y de conocimiento, referente a hechos históricos y sociales.