Durante el evento, transmitido a través de un Facebook Live de AMPR, El Nuevo Día y WIPR, los candidatos tuvieron una oportunidad única para explicar sus propuestas y medidas relacionadas con las artes y la cultura. (Archivo)

Por un poco más de tres horas, este jueves, los seis candidatos a la gobernación de Puerto Rico -Carlos Delgado Altieri, Pedro Pierluisi, Juan Dalmau, Alexandra Lúgaro, César Vázquez y Eliezer Molina-, según el orden en el que fueron presentados durante el debate virtual “La cultura y su importancia para el gobierno”, organizado por Asociación de Museos de Puerto Rico (AMPR), estuvieron de acuerdo en algo: la gestión cultural es un asunto muy importante para el país.

Pero no todos ofrecieron propuestas concretas de cómo las gestionarían de salir electos. Mientras que otros se quedaron en simples ideas, deseos e ilusiones, sin desarrollar mucho cómo lograrían sus cometidos.

Durante el evento, transmitido a través de un Facebook Live de AMPR, El Nuevo Día y WIPR, los candidatos tuvieron una oportunidad única para explicar sus propuestas y medidas relacionadas con las artes y la cultura, tanto al inicio y al final de sus presentaciones donde podían abundar sobre sus plataformas, así como a través de preguntas directas de la moderadora, la periodista Tatiana Pérez Rivera.

En el primer turno de presentación, Delgado Altieri dijo que como alcalde tenía que reconocer que la actividad cultural era un “elemento importante en el desarrollo económico, social y creativo de los municipios del país”. Agregó que en su propuesta cultural se reconocía que el acceso a la cultura era un derecho humano del puertorriqueño".

Además propuso “potenciar” al Instituto de Cultura Puertorriqueña como una prioridad “para que sea el protagonista de articular y coordinar con las demás instituciones la actividad cultural de nuestra isla”. Ante la pregunta de qué atención le daría a la partida del presupuesto para la cultura y cómo lo defendería ante una Junta de Supervisión Fiscal con nuevos integrantes que carecen de vínculos con Puerto Rico, el candidato aceptó que “eso se convierte en uno de los retos que tiene el país”. Después de algunos tropiezos para explicar cómo lo enfrentaría, hizo una metáfora sobre que el presupuesto del país “es la habitación que la Junta debe estar observando, pero acomodar los muebles le corresponde al gobierno”. Y, por tanto, dijo que se utilizaría el presupuesto a tono con las necesidades y las aspiraciones del gobierno “y es algo en lo que la Junta no debería intervenir”.

“Yo voy a defender ante la Junta de Supervisión Fiscal la discreción del gobierno de Puerto Rico para utilizar fondos para el desarrollo cultural de nuestro país”, agregó Delgado Altieri.

En su turno, Pedro Pierluisi dijo que, desde su fundación, el Partido Nuevo Progresista ha sido líder en la promoción de la cultura puertorriqueña. Mencionó proyectos innovadores que han auspiciado. Entre ellos, mencionó “La Campechada” y el programa “Música 100 X 35”. “Esto demuestra nuestro compromiso con las artes y no importan las circunstancias. La cultura puertorriqueña siempre ha sido prioridad”. Destacó, entre sus propuestas culturales, promover una visión abarcadora de todas las expresiones culturales, desde la música popular, clásica, artesanías y bailes folclóricos.

“La meta tiene que ser que todos nuestros niños tengan acceso a las bellas artes en las escuelas. Y propongo una extensión en el horario escolar para expandir la oferta cultural a nuestros estudiantes”, explicó entre otras propuestas, como promoción de los atractivos culturales y eventos fuera del área metropolitana.

Ante la pregunta de cómo protegería los bienes patrimoniales de Puerto Rico que, bajo la Ley Promesa, podrían ser vendidos como activos para pagar la deuda del país, Pierluisi dijo que se opondría “tenazmente”. Pero no pudo explicar cómo lo haría, más allá de reiterar que se opondría y si fuera necesario, “haría la reclamación correspondiente ante el Tribunal Federal”.

Durante el turno de Juan Dalmau, el candidato dijo que en su programa de gobierno proponía que la cultura y el arte “se defina de la manera más diversa en la protección y formación de lo que es la solidificación de esa identidad y memoria colectiva respetando y reforzando todas las identidades distintas de las disciplinas, tanto en las artes plásticas, como las escénicas, museos, música, entre otras”.

Mencionó, además, la importancia de respetar otras “diversidades”, con lo que tiene que ver con “género, miembros de las comunidades LGBTQ+ y que tengan la oportunidad de expresar su creatividad de la forma más amplia”. De hecho, dijo que en su propuesta hay una “carta de derechos culturales que contiene protecciones para garantizar la expresión máxima de lo que es nuestro ecosistema cultural”.

Ante la pregunta de si crearía un fondo de emergencia para que el sector cultural para ayudar a más personas en situaciones de emergencia, Dalmau dijo que eso ya está escrito en su programa de gobierno. Y describió la importancia de centros comunales en las comunidades que, además de centros de acopio, pueden servir para que sean lugares de expresión artística solidaria. “El efecto psicológico particularmente en los más jóvenes, no solo se atiende cuando puedes llevar un suministro, sino cuando puedes llevar el arte para suavizar momentos traumáticos”.

En su turno, Alexandra Lúgaro sostuvo que el tema cultural ha sido muy poco discutido durante la campaña electoral, algo que consideró lamentable “porque es un tema muy importante que incide en múltiples aspectos del país”.

“El aspecto cultural tiene varias dimensiones, no solo la artística sino también la económica, social y el desarrollo de un sentido de identidad y de pertenencia. Para nosotros es fundamental cómo vamos a desarrollar la cultura en sus diferentes vertientes”, explicó y destacó que su programa de gobierno contempla un capítulo completo dedicado a la cultura en sus múltiples versiones.

Fue la única candidata que mencionó el tema del racismo y dijo que la “cultura y la formación en las artes nos va a permitir corregir formas de racismo dentro de las estructuras interpersonales institucionalizadas en el país”.

El candidato César Vázquez, por su parte, en muchas ocasiones lució un poco perdido y con frecuencia se alejaba del tema central del debate, la cultura. Y aunque en principio dijo que la cultura era fundamental para un pueblo y definió el arte como “la expresión libre del espíritu humano”, dijo que para su partido es “una actividad que de alguna manera queremos promover”, aunque no explicó cómo.

“Creemos que el gobierno debe ser un facilitador de aquellas actividades de la sociedad que sean importantes en la economía, el arte, la educación, la salud y el medioambiente. En ese sentido, nosotros apostamos a cuán vibrante y capaces son los artistas puertorriqueños en las diferentes áreas”, sugirió.

De la misma forma, el candidato Eliezer Molina dijo que en su partido han creado el modelo “Cultura futura”, con un programa muy ambicioso “para el desarrollo y la protección de nuestra cultura”. “Tiene cinco componentes básicos: infraestructura, incorporación, educación, exportación y exención para los museos. De esta manera vamos a desarrollar un modelo donde podamos darle rentabilidad a nuestra cultura”, explicó.

Según Molina, en la parte de infraestructura, estarán buscando edificios que el gobierno tenga en desuso para desarrollar casas culturales en los 78 municipios. En estos centros dijo que se iba a desarrollar la educación con talleres educativos para el público general. Mientras que el punto de incorporación, su gobierno ayudaría a que todos los profesionales de la cultura “puedan hacer un plan de negocios y que puedan vivir de la cultura y con este plan vamos poder desarrollar una cooperativa que le dé el financiamiento a estos nuevos empresarios”.