Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Personas de diversas partes de la Isla se dieron cita ayer en el Museo de Arte de Ponce para participar del cierre de la exhibición “Del Greco a Goya: obras maestras del Museo del Prado”.

Aracelis Sosa y Manuel Medina, residentes de Cupey, fueron dos ellos. La pareja ya había visitado el Museo Nacional del Prado en Madrid, España, pero ayer arribaron poco antes del mediodía para apreciar nuevamente la importante exposición, pero esta vez en la Isla.

“Aquí pude ver las obras con mayor detalle y es impresionante el montaje. No tiene nada que envidiarle al Museo del Prado”, dijo Sosa.

Por otra parte, Ernesto González llegó a las 8:30 a.m. para hacer fila y asegurarse de ser el primero en entrar. Este residente de Peñuelas mencionó que, a pesar de ser amante del arte, no puede viajar a España para ver este tipo de obras.

“Esta es una oportunidad grandiosa e interesante. Yo no puedo ir allá (España) y si me lo traen aquí (Ponce) no puedo dejarlo pasar”, comentó González.

Otra que llegó temprano fue Lissette Garriga, quien el domingo tuvo que irse sin ver la exposición por la gran cantidad de gente que había. Sin embargo, probó suerte ayer y tuvo éxito.

“Vinimos ayer y no pudimos entrar. Eso es bueno porque el pueblo se preocupa por conocer sobre cultura”, expresó la residente de Juana Díaz.

María Caridad Nazario, coordinadora del Departamento de Educación de la institución museística, mencionó que una de las piezas que más llamó la atención fue “San Sebastián” de El Greco.

Muestra de éxito

La exhibición ocupó una de las salas del primer piso del Museo de Arte de Ponce por los pasados casi cuatro meses y atrajo a más de 43,000 visitantes.

Esta oportunidad surgió como parte de un acuerdo colaborativo entre el Museo de Arte de Ponce y el Museo del Prado, que comenzó en el 2008.

Agustín Arteaga, director y principal oficial ejecutivo del Museo de Arte de Ponce, señaló que esta exposición tiene un significado muy especial para Puerto Rico, ya que es motivo de orgullo y un acontecimiento histórico que una institución del prestigio del Museo del Prado seleccione al Museo de Arte de Ponce para ser la primera institución de todo el continente americano en la que se presenta una exposición exclusivamente conformada por obras maestras.

Las piezas abarcan desde finales del siglo XVI hasta principios de XIX con obras de grandes maestros como El Greco, Diego Velázquez, Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo, Jusepe de Ribera y Francisco de Goya, entre otros.

“Para el Museo significa un reconocimiento institucional con el que hacen saber a Puerto Rico y al mundo que somos una institución de la misma calidad, con la misma capacidad organizativa y que puede hablar con confianza con las grandes instituciones”, añadió.

Este tipo de exposiciones también enfatiza la calidad extraordinaria de las obras de la colección del Museo deArte de Ponce, según mencionó Arteaga.

“Al haber ubicado toda nuestra obra española cara a cara con las piezas del Museo del Prado, se ve cuán relevante, cuán fuerte y de qué calidad es nuestra colección, porque podemos pasar de una sala a la otra y quien no pone mucha atención en ver a quién pertenecen las obras podría pensar que todas pertenecen al Museo del Prado”, detalló.

Arteaga adelantó que, luego del éxito de esta muestra, el Museo de Arte de Ponce planifica traer directamente desde el Museo Belvedere de Viena una exposición de gran envergadura, conformada por pinturas y esculturas de grandes exponentes como Gustav Klimt.

Datos interesantes

• La exposición contó con 24 obras maestras del Museo Nacional del Prado que se unieron a otras que forman parte de la colección del Museo de Arte de Ponce.

• Unas 43,000 personas visitaron el museo para ver la exposición.

• El promedio mensual de visitas era de 10,000 personas y en la última semana se recibieron unos 7,500 visitantes.

• El recorrido guiado tenía una duración de cerca de 30 minutos.

• Los recorridos fueron ofrecidos por ocho guías del Museo y seis voluntarios debidamente adiestrados.