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Antonio Barasorda cantó en el 2007 el rol de Gianni Schicchi para Opera al Fresco en San Juan.  (GFR Media) (horizontal-x3)
Antonio Barasorda cantó en el 2007 el rol de Gianni Schicchi para Opera al Fresco en San Juan. (GFR Media)

El cantante de ópera puertorriqueño Antonio Barasorda falleció hoy a causa de un infarto.

La información fue confirmada por su primo, el exgobernador Carlos Romero Barceló.

Columna: Por siempre, Barasorda

Barasorda se encontraba en su hogar, junto a su esposa, María Dolores Sangüesa, cuando ocurrió la emergencia de salud, sostuvo el productor musical Carlos Carbonell, allegado a la familia del tenor.

El artista, quien tenía programado un concierto este fin de semana en el Conservatorio de Música de Puerto Rico, representó a Puerto Rico en escenarios alrededor del mundo.

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló Nevares, decretó un día de duelo tras el fallecimiento, en el que incluyó a la cantante, declamadora y bailadora de bomba Petra Cepeda, quien murió ayer. 

“Puerto Rico lamenta la pérdida de dos grandes exponentes en distintas vertientes del arte, a la vez que reconoce el gran legado que cada uno realizó a nuestra cultura. Nuestras oraciones y pensamientos están con las familias Barasorda y Cepeda”, expresó el primer ejecutivo en declaraciones escritas.

Al principio de su carrera, Barasorda se dedicó a cantar roles lírico-ligeros en papeles como Canio, Calaf, Dick Johnson, Radamés, Sansón, Tristán y Otello entre otros. En 1985, interpretó a Stiffelio de Verdi, en la reposición de la Fenice, 30 años después de la última interpretación de Del Monaco.

En el campo del concierto, ha cantado “Oratorio” y “Cantata para Tenor y Trompa” de Stravinsky; asi como la Novena sinfonía de Beethoven y el Credo de Penderecky en el Festival Casals. El Requiem de Verdi en Ottawa y en San Juan. Ha grabado, además de Macbeth, Stiffelio de Verdi para “La Fenice” y “Retrato de Bolivar” en conmemoración del bicentenario del Libertador, de acuerdo a la página oficial del Conservatorio.

Familiares y figuras de la escena del canto lírico de Puerto Rico reaccionaron con pesar ante la muerte del tenor Antonio Barasorda. Sin embargo, todos coincidieron en destacar que más allá de un talento irrepetible, Puerto Rico pierde a un ciudadano comprometido con fomentar y apoyar el talento joven y la difusión de la música clásica a todo el público.

Freya Barasorda, hermana del tenor afirmó que su deceso había tomado por sorpresa a toda la familia. Adelantó a El Nuevo Día que los restos del artista serían expuestos en la funeraria Buxeda, desde este miércoles y el jueves se celebraría una misa de cuerpo presente para luego ser cremado.

“Era la personas más maravillosa. Amaba la vida con ahínco. No esperábamos este final. Fue un ataque masivo, llegaron los paramédicos a la casa pero no se pudo hacer nada. Él amaba la vida y la vida lo amaba. Quienes lo conocieron tuvieron un privilegio porque era un ser especial”.

Para el empresario Guillermo Martínez, mecenas del arte y fundador de CulturArte, la historia de Barasorda es la de un artista que brilló en múltiples facetas y quien como ser humano se destacaba por su optimismo y por su deseo de ayudar a los demás.

“El empezó como tenor lírico ligero, pero el director argentino Michelangelo Veltri al escucharlo le dijo que él realmente era un tenor dramático y redirigió su carrera. Toño brilló en Carme, Sansón , Tosca y se forjó una carrera respetable. Cantó en el Met, donde cubrió a Plácido y a Pavarotti lo que indica el nivel que poseía. Lo más importante, lo que admiré  de él es que fue un truinfador en múltiples facetas como cantante. Es el talento puertorriqueño más importante en los últimos 30 años. Pasó  de cantante a la faceta de director de escena , productor y profesor. Siempre de buen carácter y eso hay que respetarlo mucho. Fue cofundador de Teatro de la Ópera, y creador de Ópera al fresco, una gran idea de llevar la ópera por los pueblos y continuaba  ayudando a sus alumnos, Puerto Rico ha perdido un gran talento. Espero que se le de el reconocimiento que se merece porque él trabajo sin parar y no buscaba el reconocimiento”.

Carlos Carbonell, director artístico de Opera de Puerto Rico

“Aparte de ser amigo de Toño fui su colaborador en el proyecto de Ópera al Fresco. Él había pospuesto varios proyectos por un diasgnostico de cáncer y por el tratamiento. Estaba respondiendo muy bien y la semana pasada él canto con Anais Mejías en una actividad a beneficio de la soprano.    En mayo pasado dirigió para el taller de ópera del Conservatorio la ópera “Sor Angélica”.

Queda pendiente el anuncio de una beca que se iba a instituir en su hnoar por parte de unos amigos suyos y su próximo proyecto escénico era la zarzuela “El dúo de la africana”. Entre su legado queda la fundación de la compañía Teatro de la Ópera y Ópera al Fresco.

Para la soprano Hilda Ramos en la persona de Antonio Barasorda tuvo a “un amigo, un mentor, un familiar dentro de la familia de la música”. Y es que junto al tenor realizó su debut en un rol estelar, como “Nedda” de la ópera “Pagliacci”, en el Centro de Bellas Artes de Santurce. “De ahí en adelante fue un mentor que me dio muchas oportunidades. Tuvo una carrera muy longeva y su labor con los jóvenes estudiantes puertorriqueños de canto lírico fue muy grande. Personas como él son importantes, se convierten en una familia musical porque siempere están presentes. Trabajamos juntos en ópera, zarzuelas, bohemios y música popular. Compartimoas ese amor por la música popular y él siempre contaba conmigo porque creía en en mí como artista. Incluso a mi hijo que está empezando a cantar él lo comenzó a apoyar. Personas como él sobrepasan la barrera del talento y se convierten en grandes artistas. Él es uno de nuestros grandes artistas y un ser de gran corazón”, manifestó compungida Ramos.

Por su parte, el tenor Joel Prieto expresó su dolor al conocer sobre la muerte de Barasorda.

“Antonio Barasorda fue de las primeras personas que me apoyaron. Mi primera interpretación fue junto a él en su proyecto de Ópera al Fresco, un esfuerzo maravilloso por llevar la ópera a todos los públicos. Además, siempre estuvo tan involucrado e hizo tanto por los jóvenes cantantes de Puerto Rico. Yo le debo mucho. Se quedó corto. La vida no le dio y lo siento por todos esos estudiantes jóvenes que no podrán aprender todo lo que él podía enseñar. Sé que su alma se quedará en el corazón de muchos, por todo lo que hizo con amor por tantos, por el arte y por la juventud”, sostuvo Prieto.

Del mismo modo, el compositor Francis Schwartz indicó que “Toño tuvo una excelente carrera como tenor. Una de sus más grandes contribuciones fue como profesor. Fue un hombre muy generoso con su talento y lo compartió con sus estudiantes. Su interés por el talento joven y la dedicación que puso en desarrollarlos sin duda les han abierto las puertas a muchos de ellos”.


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