Las letras de Ramón Melendi Espina -verdadero nombre del cantautor- son para pensar, para crear conciencia, para llorar y también para reír. (Suministrada) (semisquare-x3)
Las letras de Ramón Melendi Espina -verdadero nombre del cantautor- son para pensar, para crear conciencia, para llorar y también para reír. (Suministrada)

Desde que inició su primera presentación en Puerto Rico hasta que se retiró, más de dos horas después, el cantante español Melendi mantuvo al público de pie interpretando 26 canciones. Ese encuentro, que se dio la noche del sábado en el Centro de Bellas Artes de Santurce, y fue como si se conocieran de siempre, como si las letras del autor se manifestaran a través de las  vivencias de la audiencia. 

Las letras de Ramón Melendi Espina -verdadero nombre del cantautor- son para pensar, para crear conciencia, para llorar y también para reír.  

Lo primero que compartió el artista, quien vistió de camiseta y pantalón holgados, fue la razón por la que decidió dedicarse a la música y no al fútbol que era lo que le gustaba.

“Mi madre no quería que me quedara a la sombra de mi hermana, que es preciosa y brillante, aún sabiendo que “lo peor que tenía era la voz... Lo importante de todo eso es que mi mamá consiguió convencerme, aunque no entendía como llegué a ser cantante con esta voz”, bromeó Melendi quien canta rumba, pop rock y toca guitarra y piano, y ha vendido cuatro millones de discos a lo largo de toda su carrera. 

Asimismo dedicó sus dos primeros temas “Tocado y hundido” y  “Tú de Elvis y yo de Marilyn” a una mujer muy importante en su vida.

“Ella, que cambió y transformó totalmente mi vida, Se estudió así misma desde pequeña, y me enseñó muchas cosas sobre todo a vivir. Sé que nos estas escuchando”, expreso.

Luego preguntó al público cuáles eran sus canciones favoritas y se tocaron algunas como “Mi código postal”, “La casa no es igual”, que habla de su abuelo.

En la canción “Autofotos” explica Melendi al público que “después que llevaba haciendo autofotos por mucho tiempo, apareció alguien que lo nombró selfie”. 

Entonces se acercó una señora del público para hacerse una selfie y empezaron a correr las admiradores hacia el escenario. Pero no tuvieron la misma suerte.

Las féminas estaban eufóricas por el cantautor, una en específico gritaba y él curioso bajó y caminó hasta donde estaba ella y se tomó su selfie. Las demás salieron corriendo para retratarlo, o abrazarlos aferrada a su cintura ya que este hombre es bastante alto. 

El padre de cuatro hijos (un varón y tres niñas) de tres parejas también le gusta el reguetón y eso lo demostró con su tema, “Déjala que baile”, al estilo español.

Otros números que se tocaron en vivo fueron “Mírame”, “Cheque al porta amor”, “Quédate conmigo”. El cierre de la velada lo ocuparon los éxitos “Tu jardín con enanitos” y “Lágrimas desordenadas”. Fue entonces que una de las admiradoras le entregó una bandera de Puerto Rico, como se suele hacer con los que llegan a nuestro país.


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