Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

De la oscuridad viene tambaleando una figura casi indescriptible. Grotesco y hasta algo morboso, la monumental estatua caminante aparece con un permanente gesto de risa sardónica. Podría confundirse con el hijo perdido de Predator y un marciano de la película “Alien”. Pellejos y trozos de músculo le cuelgan de su protuberante columna vertebral. Parece que sólo le falta tener de fondo la banda sonora de Jason o Freddy Krueger.


💬Ver 0 comentarios