Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

La película “Mission Impossible: Fallout" estrenó a nivel mundial esta semana. (Suministrada)
La película “Mission Impossible: Fallout" estrenó a nivel mundial esta semana. (Suministrada)

Miami, Florida - Lo primero que uno se fija cuando entra a un cuarto a entrevistar al actor Henry Cavill es en su perro. “El viene conmigo a todos lados”, explicó el actor británico de 35 años refiriéndose a Kal, un American Akita grande y amigable que jugó sin cesar mientras discutíamos el regreso de Cavill a la pantalla grande en “Mission Impossible: Fallout”, largometraje que estrenó a nivel mundial esta semana.

Lo segundo que se aprecia cuando se tiene la oportunidad de charlar con el intérprete más reciente de Superman en “Man of Steel”, “Batman vs Superman Dawn of Justice” y “Justice League”; es que el actor conversa de una forma pausada y genuina que indica que tiene contestaciones preparadas.

Durante una agradable charla con Flash & Cultura, Cavill dio los detalles de los retos físicos de tratar de igualar las hazañas de Tom Cruise, la libertad de interpretar un rol sin el código moral de Superman y la pasión venenosa de los fanáticos en las redes sociales.

¿Fue la oportunidad de hacer una gran película de acción o la libertad de hacer un rol completamente diferente lo que te atrajo a ser parte de “Mission Impossible: Fallout”?

—Ninguna de esas dos cosas fue mi motivación principal para querer ser parte de este filme. Poder trabajar con el director Chris McQuarrie y Tom Cruise fue la razón principal. Poder estar en el mismo cuarto con ellos y aprender de ellos. Y efectivamente son dos individuos extremadamente talentosos y con un conocimiento increíble de cómo se hace este tipo de película. Estar en su presencia fue un verdadero privilegio y ha sido una de mis mejores experiencias a nivel profesional y personal filmando una película. Ha sido maravilloso y he aprendido un montón.

Parte del gancho comercial de estos filmes es la veracidad con que se filman los momentos más grandes de acción. ¿Crees que todo tu entrenamiento para tus otros filmes te habían preparado para los retos de lo que tuviste en esta película?

— Yo tenía una idea de cómo iba a ser, pero resultó ser 100 veces más intenso que eso (Sonríe). Si estás trabajando en la franquicia de los filmes de “Mission Impossible” se sabe que vas a ser parte de muchos momentos de acción espectaculares y lo otro que siempre se rumora es que Tom Cruise no usa doble para ninguno de esos momentos. Y, en efecto, no es un rumor. Tom Cruise no usa dobles. La forma en que interpreta y logra esos momentos es simplemente impresionante. Así que es algo que me esperaba, pero poder presenciarlo te contagia y te empuja a querer estar en su mismo nivel. Así cuando llegó el momento de empezar a filmar mis ‘stunts’, tuve una reunión con el equipo y le dije que siempre y cuando no estuviéramos poniendo en peligro la vida de alguien o estar haciendo una locura que fuera ilegal, que contaran conmigo para todos esos momentos de acción. Y así fue y afortunadamente pude hacerlo todo, excepto uno y cada vez que me acuerdo que no pude, se me parte el corazón.

Pero dado a que la cuota de acción es tan alta y se filma por meses de una forma práctica, ¿en algún momento extrañaste estar en un estudio con pantallas verdes y no tener que hacerlo todo de verdad?

— (Sonríe) Honestamente, yo comencé mi carrera en esta industria a los 17 años en una película que se titulaba “The Count of Monte Cristo”. Y esa primera experiencia fue en una película que se filmó totalmente en localizaciones prácticas, en diferentes partes del mundo. Y solo se filmó un poco dentro de unos sets increíbles que se construyeron en unos estudios en Irlanda. Cuando empecé a trabajar en esta película me recordó esa primera experiencia y lo mucho que había disfrutado trabajar de esa forma, específicamente el que uno no tiene que estar encerrado por seis meses en una caja verde haciendo efectos especiales. Hay muchas cosas maravillosas que se pueden hacer con efectos especiales. Se puede crear mundos de otras partes del universo que se ven espectaculares en la pantalla grande, pero cuando se trabaja en una película contemporánea que sucede en nuestro planeta, en realidad es una pérdida de tiempo no utilizar los recursos naturales para capturarlo en pantalla.

Filmar todo esto de una forma práctica y real crea una energía que el público puede sentir cuando está en el cine viéndolo, porque no tiene que suspender la realidad porque es real y, por ende, es mucho más emocionante. Además de eso no solo se hace de esa forma para deslumbrar. Es parte de la narrativa del protagonista y esencial para que el público esté con él paso a paso. Ethan no es un superhéroe, pero tiene este código inquebrantable de que tiene que hacer lo que es correcto y eso lo lleva a situaciones que son extremadamente difíciles. Mientras más difícil es para él y mientras más el público siente lo difícil y peligroso que es para él, más gratificante es la experiencia de ver sus hazañas en la pantalla grande.

Como alguien que ha interpretado a Superman, estás familiarizado con ese código del héroe de querer hacer lo correcto siempre. ¿Fue emocionante interpretar un personaje que no se rige por ese código y que está dispuesto a hacer cualquier cosa para completar su misión?

— Definitivamente. Y lo que lo hizo más emocionante es que esta película sigue siendo un filme de espías y de la forma brillante en que Chris (McQuarrie) ha construido el guion me permitió experimentar con diferentes versiones del personaje, porque él se tiene que adaptar a la situación en que se encuentra para poder sobrevivir y salir hacia adelante y en control.

Durante la filmación, el guion es un organismo vivo que cambia constantemente y eso en realidad fue emocionante poder experimentar y experimentar para que Chris luego escogiera los momentos clave que lo definen como personaje que afecta directamente los virajes más emocionantes de la historia.

Uno de esos instantes que definen tu personaje es cuando recargas tus brazos en una pelea que tienes con un asesino junto al personaje de Tom Cruise. ¿Sabías que ese momento iba a generar tanto entusiasmo en el internet y las redes sociales?

— Te estaría mintiendo si te digo que sí. Recuerdo que eso fue un momento que se trabajó para establecer la forma brutal e intimidante que mi personaje pelea. Pero eso fue uno de muchos momentos que trabajamos en una secuencia que estuvimos filmando por cuatro semanas.

Y hablando de los fanáticos, tu director en este filme ha sido parte de una conversación bien interesante en las redes sociales sobre cómo las exigencias de los fanáticos se pueden convertir en algo tóxico. ¿Cuál es tu reacción a que existan personas que no trabajaron en un filme con ustedes, que se sienten dueños del filme o que exigen la versión de un filme que quieren ver versus las decisiones que tome un estudio o un cineasta?

— Yo entiendo perfectamente lo que es ser un fan apasionado. Cuando tiene que ver con personajes que a mí me apasionan mucho, como es el caso de Superman, a mi me importa de una forma bien intensa al igual que los fanáticos. Así que cuando esa pasión se manifiesta de una forma positiva o negativa yo lo entiendo. Lo que pasa es que el anonimato que te da el internet puede darle un giro exagerando a esa manifestación de esa pasión. Porque hasta el momento lo que dices en las redes no tiene consecuencias reales o te puedes esconder detrás de una identidad falsa.

Estoy seguro que si me topo con un fan que no le gustó una de mis películas o interpretaciones y tenemos una conversación cara a cara, no me va a decir lo mismo que lo que escribiría en el internet detrás de la pantalla de una computadora. Así que tener fanáticos apasionados no es nada nuevo, pero el internet y las redes abren las puertas a que se convierta en otra cosa. Cuando todos esos venenos se multiplican se convierte en una fuerza negativa destructiva tangible para las personas que están tratando de hacer algo creativo.