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El médico puertorriqueño Juan Rivera se ha alzado como una voz de apoyo para la comunidad hispana de Estados Unidos. (Suministrada)
El médico puertorriqueño Juan Rivera se ha alzado como una voz de apoyo para la comunidad hispana de Estados Unidos. (Suministrada)

Desde sus inicios como asesor médico, primero de la cadena Telemundo y actualmente de la cadena Univision, el doctor Juan Rivera ha prestado su voz y su conocimiento para informar a la comunidad hispana en Estados Unidos sobre los temas más relevantes de la salud. Más importante aún, a través de la educación, se ha dedicado a subsanar, de alguna forma, la evidente brecha de acceso a la salud que enfrenta este grupo, a través del medio televisivo, las redes sociales y los libros que ha escrito.

Desde muy temprano en su carrera, Dr. Juan, como todos los conocen, tuvo una idea clara de cómo quería ejercer su profesión y del impacto que podía llegar a tener, no solo en sus pacientes, sino también en la población en general.

Nacido y criado en Puerto Rico, donde todavía residen sus padres, su hermana, tíos y demás familiares, el doctor Juan estudió en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), desde donde pasó a la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR, graduándose en el 2002.

“La verdad es que me prepararon de la mejor manera para luego seguir mi carrera en Estados Unidos”, menciona el Dr. Juan, sobre sus estudios en los recintos del principal centro académico del país, al destacar que su decisión de irse de la isla se vio influenciada por su interés de desenvolverse en el campo de la investigación.

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De Puerto Rico a Dallas, Texas

“Yo sabía que quería hacer cardiología, pero quería una carrera que estuviese muy ligada a la investigación”, subraya y comenta que ese deseo lo llevó al University of Texas Souwestern Medical Center, en Dallas, donde se especializó en Medicina Interna, entre 2002 y 2005. Siguiendo su sueño, en el 2005 se le presenta “la oportunidad grandiosa de poder ir Johns Hopkins”.

Estudioso, al fin, logra hacer su entrenamiento en cardiología y, además, obtener una Maestría en Salud Pública, mientras realizaba, además, numerosas investigaciones.

“Hice mucha investigación en cardiología preventiva y publiqué un sinnúmero de estudios en todo lo que tenía que ver con entender el riesgo de las personas de tener infartos de corazón y cómo prevenirlos”, recuerda.

En ese período, aunque estaba llevando a cabo muchas investigaciones y publicando artículos en revistas especializadas, sentía que podía hacer más para cambiar las vidas de los pacientes, en un nivel más práctico y amplio.

Si bien “la cardiología preventiva tiene que ver con poblaciones, me di cuenta de que la investigación sí me había ayudado y me iba a ayudar de manera individual para tener una carrera académica, pero, aunque me iba muy bien, no me parecía algo que fuera transformador”, destaca.

La oportunidad tocaría nuevamente a su puerta, esta vez, para trasladarse el estado de la Florida, donde iniciaría una evolución fascinante en su carrera que le permitiría lograr su cometido.

De Dallas a Miami Beach

En el 2009, surge una oportunidad muy particular para venir a Miami y trabajar con un médico que también era cardiólogo preventivo, el doctor Arthur Arthur Agatston, que se había hecho famoso con el libro que había escrito, The South Beach Diet. Ahí empecé mi carrera en Miami Beach y estuve con él dos años, antes de empezar mi propia práctica”, rememora.

Esta era una práctica muy prominente acá en el sur de la Florida y empecé a conocer a mucha gente. Dentro de todas las personas que conocí en aquel momento estaba el entonces presidente de Telemundo, Don Browne. Don y su esposa, María Browne, son quienes me empiezan en televisión, en el 2010, en Telemundo”. Allí participó como asesor médico en programas como Al Rojo Vivo, con María Celeste Arrarás, con quien le unen profundos lazos de amistad; Un Nuevo Día y Noticiero Telemundo.

“Empecé a construir esta idea de que al llegarle a millones de personas a través de los medios de comunicación y predicar todo lo que tiene que ver con la prevención de enfermedades, sería una manera mucho más útil de invertir mi energía, mi tiempo y mi talento, y así es que llego realmente a los medios de comunicación”, subraya, para agregar que estuvo dos años en Telemundo, antes de ir a Univision, donde actualmente funge como asesormédico de programas como Primer Impacto, Despierta América, Noticiero Univisiony Al Punto, con Jorge Ramos. 

Al mirar el trayecto recorrido, el Dr. Juan asegura reconocer claramente que ser un comunicador era su fin y parte del compromiso que, como médico, se había trazado. Aunque acepta que, en un principio, no sabía “si iba a ser bueno transmitiendo en los medios de comunicación”, el proceso de evolución constante ha acentuado su compromiso principal de ayudar a la mayor cantidad de personas posible, llevándoles un mensaje de salud y prevención.

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Libertad para informar

El autor de los libros “Mejora tu salud de poquito a poco”, “Santo Remedio” y “La Mojito Diet” dice sentirse extremadamente afortunado por la confianza que le han brindado en el medio.

“En todos estos años, nunca he tenido un problema con un productor o con un ejecutivo, en ninguna de las cadenas, que tratara de modificar mi mensaje, o que tratara de decirme qué tengo que decir. De hecho, yo te diría que, en un porcentaje muy grande de las ocasiones, ellos están preguntándome a mí de qué debemos hablar, y cuál es el ángulo correcto”, enfatiza el médico, quien, durante la pandemia, ha tenido libertad de hablar de los temas más diversos relacionados al coronavirus.

Ha sido una experiencia extraordinaria, no me puedo quejar en lo absoluto y el canal Univision me ha dado confianza plena para expresarme y dar el contenido necesario. Es una responsabilidad muy grande la cual siento todos los días”, dice, al añadir que profesa un agradecimiento enorme con la comunidad que le ha dado ese respeto a través de los años y que él retribuye, preparándose intensamente para cada una de sus intervenciones y asegurándose de ofrecer la información más actualizada, sobre todo en los tiempos de la pandemia por COVID-19.

Mi orgullo más grande durante esta época es que la información que yo le he brindado a la comunidad hispana ha sido, probablemente, de manera más anticipada a la información que muchas veces sale en los medios de comunicación americanos y eso tiene que ver con la libertad que me ha dado Univision para llevar a cabo esta labor y dar la información que hay que dar, que es válida y correcta”, subraya.

Su visión sobre el manejo de la pandemia

Para el cardiólogo preventivo, en el manejo de la pandemia se han cometido errores, tanto en Estados Unidos, como la mayoría de los países de Occidente.

“Pero, hablando de Estados Unidos, yo creo el primer error fue que, en una situación como esta, que es repetitiva, cuando vemos lo que ocurre en China, en España, en Italia, no reaccionamos a tiempo cuando nosotros estábamos como dos o tres semanas atrasados en el ciclo de la epidemia, en aquel momento, ahora de la pandemia. Entonces, no logramos aprender, como decimos, por cabeza ajena”, puntualiza el Dr. Juan, al señalar que, en este caso, un tema que es de salud pública se ha politizado de tal manera, que se ha dificultado la labor de informar.

Al politizarse, eso quiere decir que el mensaje es mucho más difícil de llevar, por la polarización política y es más difícil que las personas lo sigan. Literalmente, en Estados Unidos tu podías ver un network como Fox News diciendo una cosa y otro network como MSNBC, diciendo otra, cuando realmente la ciencia es lo mismo”, apunta, para agregar que otro problema fue la burocracia de las pruebas de detección.

“Cuando empiezan a salir las pruebas, la burocracia fue increíble, las primeras pruebas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) estaban defectuosas y ese es un problema del cual aun hoy día no nos hemos podido recuperar porque cuando se habla de abrir al país, todavía estamos haciendo tres veces menos pruebas diarias de las que se supone que hagamos”, acentúa, para decir que otro error fundamental fue la diseminación de información incorrecta sobre tratamientos, incluso desde la Casa Blanca.

En el caso de Puerto Rico, reconoce que, al igual que otros países, se han hecho cosas bien y otras no tanto.

“Cuando estás en Puerto Rico y haces un acto bueno, que es el acto de la cuarentena, pero, a la misma vez, no haces lo que tienes que hacer para planificar cuándo sacas a la gente de la cuarentena, se convierte en un problema”, opina, para exaltar el hecho de que si Puerto Rico hubiese hecho la cuarentena y, a la vez, estuviese haciendo más pruebas cada día, ahora hubiera tenido la data para decidir liberar un poco a la cuarentena y poderle hablar claro a la población.

“Ese es el problema, desde el punto de salud pública, que está teniendo Puerto Rico, que ahora mismo no se sabe qué porcentaje de la población está infectada porque no están haciendo las pruebas (necesarias)”.

Al reconocer que, en el caso de la isla median otros factores de índole política, lamenta la falta de liderato que se refleja de todo lo que ha estado ocurriendo, que, desde su punto de vista se evidencia por el paso de tres secretarios de salud en corto tiempo.

Una vida plena y ocupada

Dr. Juan señala que, con excepción de sus tiempos de interno, nunca había estado tan ocupado como se encuentra ahora y que, además de sus 13 a 15 horas de trabajo diario, que incluyen sus múltiples intervenciones en prácticamente la mayoría de los programas de Univision, continúa ejerciendo su práctica como cardiólogo -aunque en la modalidad de telemedicina, debido a la pandemia.

También trabaja en la secuela de su libro “Santo Remedio”, “Santo Remedio para mujeres”, que está pautado para publicar en septiembre de este año; y también se prepara para el lanzamiento de una línea de suplementos naturales a través de 800 tiendas Walmart en Estados Unidos para julio de este año.

Aunque ha sido todo un reto balancear todas sus responsabilidades profesionales con su vida personal y familiar, el Dr. Juan se las ingenia para descansar, hacer ejercicio y compartir con su esposa Ana, la hija de su esposa Ana, Ana Sofía, a quien crió desde muy pequeña, a quien considera también su hija y, de hecho, trabaja con él; y sus hijos Juan Antonio, de 15; y Nina, de 13.

“Yo siempre llevo un buen balance, duermo siempre, hago ejercicios casi todos los días trabajo mucho y estoy con mi familia, pero te tengo que ser sincero, pues en los últimos dos meses, ese balance se me ha descompuesto significativamente”, aceptael médico, quien lleva 19 años de matrimonio con su esposa, con quien, antes, mantuvo una relación de 5 años antes de casarse.

“Pero, llevamos mucho tiempo juntos y estamos acostumbrados a un tren de vida bastante fuerte”, dice, para agregar que el secreto de su estabilidad familiar y matrimonial radica en que juntos se viven todo lo que hacen. Comenta emocionado que la mayor enseñanza de parte de sus hijos la ha recibido en el transcurso de esta pandemia, pues ha visto en ellos una paciencia y una madurez que van más allá de sus años y que lo enorgullecen grandemente.

“A pesar de que tienen 15 y 13 años tienen la capacidad de entender cosas y de tener empatía también. En estos dos meses mis hijos han tenido una apreciación distinta de lo que uno hace por la familia y por servirle a la comunidad en general”, dice convencido.

Sobre su rol como comunicador

Aunque como comunicador, se cuida mucho de recalcar a los televidentes y a los usuarios de las redes sociales que su consejo es solo una guía y que siempre deben buscar el asesoramiento de sus médicos, “si uno es cuidadoso y habla claro, yo creo que la gente entiende que uno está tratando de ayudarlos con información general para que se eduquen, pero que uno no es su doctor, y el doctor tiene que seguir siendo esa persona con la que ellos se comunican directamente”, acentúa, al señalar que, si bien uno de los temas recurrentes en este momentos son las preocupaciones en torno al coronavirus, en Estados Unidos hay una necesidad extrema de aumentar el acceso a los servicios de salud para la comunidad hispana.

“Ya sea que tú hables de obesidad, de coronavirus, de diabetes o de hipertensión, de lo que te de das cuenta es de que el hispano no tiene acceso completo al sistema de salud”, resalta, al subrayar que parte de ser exitoso como comunicador es entender las necesidades de tu audiencia, y que la necesidad del hispano en términos de salud y de servicios básicos es significativa.

Sus recomendaciones

“En términos de salud general, lo que le recomiendo a los lectores de El Nuevo Día es que cuando piensen en su salud, lo hagan desde el punto de vista de prevención: ‘qué puedo hacer hoy, que puedo hacer en este momento para no tener que estar en una situación difícil en cinco o diez años’”, destaca, para mencionar que esos factores que pueden estar al control de las personas para vivir una vida larga, pero, sana y sin enfermedades crónicas, están: la alimentación, el sueño, la actividad física, no estar sobrepeso e incluso, escoger con quién se comparte para que las relaciones no sean tóxicas y causen estrés, hasta considerar si el trabajo que se tiene es beneficioso a largo plazo en términos de la salud de la persona.

“Esas son las cosas que uno las ve como triviales, pero, que, al fin y alcabo, están en nuestro control y son las que determinan cómo va a ser nuestra salud”, enfatiza, al añadir que “mi recomendación es ver la salud desde el punto de vista preventivo y no reactivo”.

En términos de la pandemia, una de las cosas que aconseja es ejercer la paciencia, pues todos estamos en el mismo bote.

“Debemos tener paciencia porque es una situación nueva y hay muchos estudios que están corriendo de los que vamos a tener los resultados pronto y que van a poder eventualmente guiarnos mejor en términos de cómo tratar a los pacientes que tienen COVI-19 y cómo prevenir mejor la enfermedad”, resume, para indicar que esta situación va a pasar y que, como comunidad, tenemos que unirnos y trabajar juntos para poder salir de esto lo mejor posible.

Yo creo que si hay algo que nos deberíamos enfocarnos luego de esta pandemia es eso que, no importa tu clase social ni tu raza, todos somos iguales, y si no estamos juntos va a ser muy difícil vencerla de manera adecuada”, resalta, para agregar que como médico opina que para volver a una normalidad de manera definitiva seré necesaria una vacuna.

“Antes de eso va a haber otros niveles de confianza. Por ejemplo, antes de la vacuna puede ser que se publique un protocolo de medicamentos que tenga una efectividad significativa curando el coronavirus, pues eso nos va a dar otro nivel de confianza. No va a ser la confianza total, pero nos va a dar otro nivel de confianza y luego de eso, cuando venga la vacuna, tomando en cuenta que obviamente sea una vacuna efectiva, eso nos dará la confianza para tratar de volver a la normalidad”, dice, pero reitera que como otras experiencias, esta va a modificar la manera en cómo nos comportaremos para siempre, finaliza diciendo el médico, quien afirma que su corazón, sigue estando en Puerto Rico.