Luego de la muerte de su padre debido al cáncer de colon, Félix Santana Rivera, decidió llevar alegría a niños con cáncer hospitalizados, pero vestido de Spider-Man.
Luego de la muerte de su padre debido al cáncer de colon, Félix Santana Rivera, decidió llevar alegría a niños con cáncer hospitalizados, pero vestido de Spider-Man. (Ramon "Tonito" Zayas)

Hace diez años, Félix Santana Rivera vivió una de las experiencias más dolorosas para cualquier hijo, la muerte de su madre, Sonia Esther Rivera, a causa de cáncer. Pero, eventualmente, la profunda tristeza que sentía la transformó en una experiencia positiva para llevar alegría y esperanzas a los niños hospitalizados con cáncer. Lo hizo de la mejor forma posible, disfrazándose de “Spider-Man”, personaje que le ayuda a dibujarles una sonrisa a los pacientes y a sus familias en momentos de mucha preocupación y estrés. Un superhéroe en toda regla que les lleva juguetes según la edad y el género, hace lecturas de cuentos, regala libros y hasta hace compras de alimentos para la familia.

“Mi gran motivación primero es Dios y segundo mi mamá. Era una mujer súper alegre que nos sorprendió a todos con su fallecimiento de cáncer de colon en 2012. Desde ese momento, este servidor decidió hacer algo diferente, coger ese dolor y convertirlo en algo positivo, llevar alegría a los niños y, a la misma vez, honrar a mi madre”, explica Santana, quien por 19 años jugó béisbol profesional Doble A, hasta que se retiró en 2017 “porque me gustaron más los pasillos de los hospitales y llevarles alegría a los niños”.

Al principio, comenta el expelotero de 42 años, empezó a organizar torneos de softbol con el objetivo de recaudar fondos y comprar juguetes. Pero con el tiempo, se dio cuenta de todos los aspectos que afectan a las familias de los niños hospitalizados con cáncer, por lo que, junto a su esposa, Joanaly Avilés, decidió en 2013 crear la Fundación Team Cuca (o Team Cuca Foundation Inc.), una organización sin fines de lucro que se dedica a “llevar alegría, esperanza y un rayo de luz a los pacientes y sus familias”.

De hecho, Santana recuerda que todas las navidades su madre se encargaba de regalarles juguetes a los niños de su comunidad. Una tradición que decidió seguir, pero en los hospitales. “A raíz del cáncer, muchos niños se ven privados de disfrutar de su niñez. Por eso decidí llevarles juguetes y alegrías, pero no quería hacerlo como Félix Santana Rivera, quería otra motivación. En el camino se me presenta la idea del Hombre-araña que, en sus películas tiene un lema que dice ‘un gran poder conlleva una gran responsabilidad’ y eso me tocó mucho”.

Fue así como pidió prestado el icónico disfraz de Spiderman y comenzó a visitar a los niños en los hospitales. En este periplo se ha dado cuenta que, más allá de los juguetes, esperanzas e ilusiones, estos niños y sus familias tienen otras necesidades muy importantes, por lo que también decidió poner su granito de arena a través de su “Team Cuca”.

“Hoy día visitamos a estos niños en los hospitales y les llevamos a los padres compras de alimentos, sábanas y bultos, entre otros artículos que necesitan. Hasta ahora hemos logrado más de 400 compras de alimentos y visitado alrededor de 3,200 niños a través de toda la isla. Podría haber sido más, pero la pandemia nos aguantó un poco, aunque ya comenzamos de nuevo”, explica Santana, quien labora en Puerto Rico Luxury Transportation, compañía de transporte privado y seguridad personal.

Hacer la diferencia

Para Santana, se trata de una labor que, como ha comprobado, hace la diferencia en las vidas de los niños enfermos y de sus familias. Para él, padre de tres menores saludables -Tiago, Xilef e Indiaylanoaj de 4, 12 y 16 años respectivamente- es una oportunidad única de poner su “granito de arena” y marcar la diferencia en las vidas de estas personas. Además de educar a sus hijos sobre la importancia de servir y hacer este tipo de labor.

De la misma forma, a través de su Fundación, dice que quiere concienciar sobre las necesidades de muchas de las familias que tienen hijos diagnosticados con cáncer. De hecho, dice que las grandes preocupaciones de estos padres, además de lograr sanación para sus hijos, se relaciona con los gastos médicos y todo lo que implica esa situación en las finanzas de la familia.

Félix Santana Rivera, como Spiderman, durante una visita a una niña hospitalizada.
Félix Santana Rivera, como Spiderman, durante una visita a una niña hospitalizada. (Suministrada)

“Hay padres que tienen que dejar de pagar sus hipotecas porque no les alcanza el dinero para tantos gastos, desde dietas especiales, gastos médicos extras, medicamentos que a veces no son cubiertos por el plan médico, comida, hospedaje y pañales, entre muchas otras necesidades”, explica Santana.

Afortunadamente, a través de la Fundación Team Cuca, dice que ha logrado concienciar a muchos sobre las necesidades de estas familias y ya mucha gente hace todo tipo de donaciones, desde juguetes, hasta dinero y otros artículos necesarios.

“Pueden donar un dólar o $5, la cantidad no importa, para mí es una bendición. He tenido personas que me dicen ‘mira, perdóname, pero lo que tengo es un juguete’. Y yo les digo que para mí eso es oro, un juguete es una bendición, un dólar es una bendición, un centavo para mí es una bendición porque de centavo a centavo llegamos al dólar y así ha sido durante todos estos años”, exhorta Santana.

El expelotero también resalta la labor de los voluntarios que trabajan con él en la Fundación, que son los que coordinan las visitas a los hospitales y sacan los permisos, además de conocer la cantidad de pacientes que pueden ver, género y edades “para que ningún niño se quede sin regalos, aunque siempre llevo de más por si acaso”.

“La reacción de los niños, al igual que de los padres o acompañantes, es muy positiva y hay mucho agradecimiento y alegría, siempre se quieren tomar fotos”, afirma Santana, quien ya tiene tres trajes de Spider-Man hechos a la medida, con los que sorprende a los menores hospitalizados.

Félix Santana Rivera muestra la portada del libro que acaba de publicar, “El dolor detrás de la máscara”, donde plasma sus vivencias con niños hospitalizados que sufren de cáncer.
Félix Santana Rivera muestra la portada del libro que acaba de publicar, “El dolor detrás de la máscara”, donde plasma sus vivencias con niños hospitalizados que sufren de cáncer. (Ramon "Tonito" Zayas)

A raíz de esas experiencias vividas, decidió convertirse “en la voz de estos padres, en la voz de estos niños que realmente tanto necesitan”. Y es que, cuando a un niño le da cáncer, afirma Santana, se enferma toda la familia. “Muchas familias no se atreven a hablar. Muchos de ellos no se atreven a pedir por miedo a la negación. Y este servidor, gracias a la gloria de Dios, tengo hijos saludables y doy gracias por eso. Por eso hago esto”, enfatiza Santana, quien labora para Puerto Rico Luxury Transportation, una compañía de transporte privado y seguridad personal.

Múltiples historias que siempre le tocan el corazón y, según dice, lo han convertido en mejor persona. Cuenta, por ejemplo, la experiencia que tuvo con un niño de Lares que falleció debido al cáncer. “En ese tiempo había salido el juego de Spider-Man para la consola PlayStation. El niño, dentro de su ilusión, me preguntó cómo podía vencer al villano y le expliqué que tenía que atacar al malo de arriba hacia abajo. Le dejé mi número de teléfono por si tenía alguna duda luego me llamó muy contento porque había podido pasar. Tres semanas después los padres nos notificaron que había muerto”, rememora, al aceptar que son experiencias muy tristes “porque se familiariza mucho con estos niños”.

Recuerda también el sepelio reciente de un joven de 16 años con el que compartieron a través de varios años de visitas “y lo hicimos parte de nuestra familia”. “Su deceso nos tocó mucho, eso nos dio fuerte, pero de la misma forma, oramos y le damos las gracias a Dios por ser parte de esa familia, por haber compartido con ese niño en vida y poder hacer la diferencia mientras vivió”.

De todas esas historias vividas, afirma, se lleva muchas lecciones. Sobre todo, dice que ahora ve la vida de otra forma y a amar más a las personas.“Por ejemplo, he aprendido a valorar más un gracias que una pulsera de oro, he aprendido a valorar más un abrazo que un par de tenis. Esos niños te enseñan a cómo ver la vida en este momento, a valorar más lo que tienes, como poder sentarte a comer junto con tu familia. Eso vale más que un viaje a Disney”.

De hecho, dice que su familia valora mucho todo lo que tienen. “Mis hijos entienden todo lo que hace papá en su tiempo libre y siempre les doy las gracias por robarles algo de su tiempo para llevarles alegría a otros niños, algo que ellos entienden. Gracias a Dios cuento con el apoyo detoda mi familia y de los voluntarios a un mil por ciento”.

Comenta que sabe de padres que pasan hambre debido a que el dinero, por ejemplo, se les va en comprar la dieta especial que lleva el hijo enfermo. “A veces la gente no se da cuenta del gasto que tienen estos padres y de lo mucho que sufren”.

Vivencias enriquecedoras que Santana ha plasmado en un libro recién publicado, “El dolor detrás de la máscara”, que alude a las historias que ha conocido a lo largo de estos años. Una publicación que ya se puede conseguir en la librería Norberto González, en Plaza Las Américas y la librería Laberinto, en el Viejo San Juan. Precisamente, destaca que todo lo recaudado de la venta “es para seguir ayudando y dándole alegrías a estos niños”.

De la misma forma, dice que ya se está preparando para la época navideña, cuando hace una gira de dos semanas por varios hospitales, tanto del área metropolitana como otros pueblos para llevar juguetes y alegría a los niños.Por eso asegura que seguirá visitando hospitales por toda la isla hasta donde le permitan llegar. “He ido a Arecibo, Ponce, Guayama, también he visitado cuatro hospitales y tres hogares en Colombia y fue una experiencia de bendición. Pero queremos seguir haciendo esto, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos y República Dominicana.

Más información

Las personas que quieran colaborar con donaciones, tanto en dinero como en juguetes, libros o regalos, pueden llamar a Félix Santana al (787) 234-5072 y a ese mismo número pueden aportar por ATH móvil.

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