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Durante un tiempo se dedicó a la investigación y creación plástica, hasta que un día sintió que era el momento de transformarse, de encarnar a una mujer.

La primera vez que Jason Carrión se transformó en April  tenía 20 años de edad.   Decidió hacerlo luego de  ver varios espectáculos de transformistas en una discoteca gay  del área metropolitana. Ese juego de género  entre ser hombre y mujer que observó sobre el escenario le fascinó.

“Cuando empiezo a ver estos transformistas quedo como 'Oh my God, ¿qué es esto?'”, afirma. 

En ese entonces, Jason había comenzado su bachillerato en arte en la Escuela de Arte Plásticas y Diseño de Puerto Rico, en el Viejo San Juan, y al sentirse tan atraído por el tema del transformismo, comenzó a desarrollar exhibiciones en las que exploraba el tema de la fluidez del género. Durante un tiempo se dedicó a la investigación y creación plástica, hasta  que un día sintió que era el momento de transformarse, de  encarnar a una mujer. Fue entonces que apareció April Carrión.  “Unos amigos me ayudaron a prepararme y me fui a un show en  Isabela pa' que nadie me conociera por si acaso, tú sabes, yo era feíta o una porquería, y pues, fue súper chévere, me fue bien y me siguieron llamado y dije 'pérate, pérate, vamos a ver a dónde esto nos lleva'”, narra Jason.

Siete años después de aquel comienzo, April Carrión es  una destacada transformista a nivel nacional e internacional. Su alto nivel artístico la llevó a formar parte de la sexta temporada del reconocido  reality show de transformismo “RuPaul Drag Race”, en la que resultó cuarta finalista. Basta visitar sus redes sociales para ver la atención al detalle y el cuidado con la que se proyecta. April es  bella, sexy, atrevida, extrovertida, hermosa, siempre a la moda.

Jason Carrión, en cambio, es más introvertido, aunque proyecta la misma seguridad y pasión que su álter ego. Es la persona menos pública de su inventario carnal. Por eso, cuando hace varios meses los encargados en Puerto Rico de  la línea de productos masculino AXE lo contactaron a él para formar parte de su  nueva campaña, pensó que se trataba de una broma. Esta marca se había caracterizado en el pasado por presentar  una publicidad con un  concepto masculino bastante conservador,  casi  a lo “macho man”, por lo que Jason  estaba casi seguro que tenía que tratarse de un error.

“Cuando leí el email que decía 'estamos interesados en que tú participes en esta nueva campaña', me preguntaba 'esta gente sabrá quién yo soy, que soy transformista'. Veía que era una marca tan masculina, tan musculosa, que tiene tantos paradigmas del estereotipo masculino de nuestra sociedad, que dije 'ellos están un poquito locos, pero vamos pa' allá'”.

Para su sorpresa, la oferta era real. La marca quería apostar a una nueva visión para  su producto desarrollando una campaña inclusiva, que quebrara esquemas y paradigmas sobre la masculinidad.  Jason y April Carrión rompían ese molde.

“Cuando me explicaron de loque se trataba rápido me pompié y dije 'si ellos están dirigidos en esta dirección y en algo nuevo, pues fabuloso. Yo tengo que formar parte de esto porque es más grande que yo. Si una marca tan grande y reconocida quiere romper estos estigmas, pues yo quiero estar ahí presente y hacer la diferencia'”.

El que se esté haciendo esta campaña,  ¿crees que apunta a que como sociedad  estamos avanzando?

Seguramente. Inclusive están incluyendo a la comunidad gay, a la comunidad trans, a todos por igual. Y estamos diciendo que ser masculino no es ir al gimnasio, ser masculino no es cortar la grama, ser masculino es lo que tú quieras ser, lo que tú quieras definirlo. Una mujer puede ser masculina y eso no la hace menos mujer. Por otra parte, creo que sí estamos avanzando. El que una campaña tan grande y tan poderosa  lleve este  mensaje es fabuloso porque va a llegar a masas y  va a educar que la masculinidad no es solo una cosa, como tampoco lo es la feminidad.  Esto es fabuloso porque así somos más inclusivos.

Para ti, ¿qué es la masculinidad?

La masculinidad es tan diversa... Para mí es ser peludo, velludo, pero también es, no sé, ser femenino. Lo femenino me hace resaltar lo masculino que soy, y mira, estoy aquí cruzando las piernas con una camisa estrambótica y me siento libre, me siento un hombre feliz. Es simplemente estar cómodo con quien uno es y disfrutarse el momento.

La persona que más conocemos tuya es a April, ¿en alguna momento dudaste de exponer a Jason?

Seguro. Cuando empecé en esto yo tenía 20 años y  tenía muchas inquietudes. Quería tener una pareja, no quería ser catalogado como este es el nene que hace shows o que se viste como nena y tener esos estigmas que siempre la comunidad y la gente ha tenido. Pero  dije, ‘mira, sabes qué, si yo tengo un novio, una pareja o un amigo que me rechazan, pues no sirven. Quiero estar con alguien que me aprecie y que me acepte como soy y quien yo soy'. Y eché todas esas conversaciones a un lado y dije 'voy a ser lo que me dé la gana', y ha sido fabuloso, de verdad. Sí me encanta ser esa personalidad grande que es  April, ser el centro de atención, ser una reina tan bella, pero también me gusta tener mi lado privado que es Jason, y sí, soy un poquito más reservado, no soy esa persona tan extrovertida que es April, pero  me gusta tener esos dos mundos porque puedo ser dos personas diferentes de cierta manera.

¿Cuánto Jason se distancia de April y en cuánto se asemeja?

Pues yo creo que los dos somos bien felices. A mí me encanta estar feliz y estar con mis amistades y repartir esa felicidad con todo el mundo. Pero April es mucho más extrovertida, no le tiene miedo a muchas cosas, ella se atreve a hablar con todo el mundo. Jason no, él se queda más de lejos, sentadito, observando. Soy más reservado y April, acho, le mete a lo que sea.

Formaste parte de la sexta temporada del reality show RuPaul’s Drag Race ¿qué puertas te abrió esa oportunidad?

Pues para mí el haber participado en RuPaul ha cambiado mi vida realmente,  suena un poquito cliché, pero lo ha sido. April es mi trabajo actual y lo ha sido por tres años y sigo produciendo, sigo viajando el mundo.  Y si tengo que seguir vistiéndome de mujer para viajar el mundo, pues lo voy a hacer.

¿Pensaste alguna vez que podías vivir de este arte  que  te apasiona?

Jamás, de verdad. Yo siempre dije que nunca quería un trabajo de ocho  a cinco, estar en una oficina, nunca, desde chiquito. Siempre quería ser un artista y tener mi libertad y fui a Artes Plásticas y pensé en ser artista, pero nunca pensé que este fuese mi trabajo como tal y estoy súper feliz de que lo sea.

¿Terminaste tu carrera en Artes Plásticas?

Pues me falta la tesis y ya.

¿En qué es?

Es una fusión entre diseño de moda, escultura y fotografía.

¿Cómo se mezcla esto con tu trabajo como transformista?

Pues todo eso lo complemento con April porque  hago mis fotografías, hago mi ropa, hago todo. Como tal, April es mi proyecto de arte y lo veo así, es como un performance art porque también cuando yo estoy en April  como que algo se apodera. Yo me veo en el espejo cuando me termino de maquillar y digo: “Ah no, hoy es que vamos, hoy me siento, me siento”. Y es otra cosa, de verdad.

El mundo del transformismo es muy exigente. No cualquiera entra. ¿Cuál fue tu escuela y tu preparación para llegar a los escenarios locales?

Al principio yo estaba con dos amistades súper chéveres y no sabíamos na', en verdad, y fue inventando nosotros, aprendiendo poco a poco, hasta que construimos e hicimos otras cosas que a lo mejor otras personas no habían pensado.

¿Cómo qué?

Otras  influencias que el mundo del drag no estaba acostumbrado porque provenían más del mundo de las artes plásticas.

A veces hay confusión entre lo que es un transformista, transexual y transgénero. En el caso tuyo, ¿cómo te defines, si es que te defines?

Sí, yo creo que eso le pasa a todo el mundo y hasta a mis padres, cuando yo me empecé a vestir estaban preocupados porque creían que por ser transformista iba a ser prostituta, por ejemplo, y esos estigmas no son correctos y hay que educarlos. Sí, soy transformista, pero no quiero ser una mujer, no me siento mujer. Simplemente lo hago para entretener, para estar unas horas. Ser mujer es muy difícil, demasiado, y de verdad yo admiro a las mujeres, pero solamente puedo serlo por dos o tres horas, en un espectáculo. Ahora bien, hay personas que empiezan por ser transformista como transición porque a lo mejor están en un descubrimiento y  después se inclinan para ser mujer. Yo  estoy bien claro que soy mujer por dos o tres horas. Me encanta ser un nene, me encanta tener vellos, me encanta ser libre. 

¿Entiendes que existe mucha ignorancia sobre las personas trans*?

Sí, hay mucha ignorancia y falta educación. Hasta a mí se me hace un poco complejo la palabra trans porque los transexuales se identifican de muchas maneras, so, yo creo que lo más importante es tener tolerancia y respeto hacia esas personas trans y tener entendimiento porque estamos en una época donde todo el mundo se puede definir como desee.

¿Cómo reaccionó tu familia cuando comenzaste en el arte del transformismo?

Ellos fueron bien “supportive”, ellos me apoyaron mucho. Mi familia no es una familia convencional. Tengo dos hermanos más y los dos son gays y yo soy el más chiquito. Cuando mi mamá se enteró ella estaba súper chévere e inclusive me ayudó a coser los vestuarios y todo. Cuando mi papá se enteró yo estaba en mi cuarto y me estaban peinando unos amigos y, ¡ay, Dios mío! Él entró, me miró y los amigos míos se quedaron pasmados. Recuerdo que salió del cuarto y entró de nuevo y me dijo, ‘Ay, pero tu eres linda’, y ya. Después se sentó conmigo y me dijo 'yo te apoyo pero yo quiero que tú me expliques de qué se trata esto' y le dije que solo lo hacía para el escenario y que estaba compitiendo en dos o tres competencias. Después de eso, súper bien. De verdad que ellos me apoyan y me dicen que están súper orgullosos, inclusive, para el pasado cumpleaños mío mi mamá me hizo un scrapbook de April, resaltando  todos sus logros.

¿Qué mensaje si alguno quieres llevar con April?

Creo que el mensaje más importante es ser tú, ser libre, expresivo, y no tener miedo a ser quien tú eres. Yo me transformo en April, pero de cierta manera es un personaje que yo elijo, que yo decido, pero al igual que yo decido transforme en April, así mismo  nos vestimos todos los días, tú decides ponerte esta camisa, tú decides proyectarte de esta manera, y tenemos que proyectarnos de la manera en que nosotros somos porque cuando estás feliz contigo mismo eso se proyecta y esa energía se vuelve hacia ti en cosas buenas y positivas. 

¿Vives en Puerto Rico?

Sí, pero ahora mismo me paso viajando. He visitado todo Estados Unidos, México, en Brasil estuve un mes entero por nueve ciudades, estuve en Ucrania, Australia y este año ya tengo un viaje para República Dominicana. Es algo brutal.

Participaste en el documental  “Mala Mala”, que retrata  parte de la comunidad trans en Puerto Rico.  ¿Este trabajo tuvo algún impacto en  ti y en la comunidad?

Creo que ayudó a crear solidaridad en nuestra comunidad y sí nos ha unido porque  los transformistas y las transexuales trabajamos en la misma calle, pero son dos mundos completamente diferentes, y ese documental nos mezcló. Ahora nos vemos en la calle, nos reconocemos, nos saludamos, nos apoyamos y en las Paradas (de Orgullo Gay) estamos más solidarios con nosotros mismos. Creo que ya eso es un avance, el saber que todos somos iguales y que necesitamos los mismos derechos. En lo personal mucha gente me conoce por ahí y me dicen 'tú eres la de  Mala Mala' porque ya está en Netflix y está accesible para la gente. Creo que este documental  abre la mente, de verdad.

¿En qué trabajas actualmente?

Ahora mismo estoy produciendo mucho “media” y estoy volviendo a lo que April empezó, que era más un proyecto de arte, un proyecto social. Me gustaría retomar más eso con fotos, con vídeos, que no sea solo una imagen bonita, que sea un mensaje de algo que yo quisiera expresar.

¿Qué quisieras expresar?

Algo que me ha chocado  mucho viajando es el tema de la raza. Aquí sí hay racismo, pero es impresionante el racismo que hay  en Estados Unidos. A mí me han dicho de todo, desde que soy muy blanco para ser puertorriqueño, hasta otras cosas que  me chocan mucho. Ha sido bien fuerte y no puedo ni creerlo. Ahora con lo que está pasando con los policías  es tan chocante y es difícil creerlo. Me gustaría explorar ese tema con April. Otro mensaje que me gustaría llevar es que tengo una familia que me apoya y quisiera llevar mi historia para que otras personas la conozcan.


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