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De acuerdo con la American Psychological Association el “Bullying” o acoso se define como una forma de comportamiento agresivo, a través del cual un menor de manera intencional y repetida causa molestias o lastima a otra persona. Atemperado a nuestros tiempos, este tipo de comportamiento agresivo se hace menos perceptible pero igualmente grave, cuando al toque de un botón, la conducta de abuso pasa a un gran número de personas en cuestión de segundos, a través de internet y de las redes sociales. Este nuevo concepto de “cyberbullying” se refiere a cuando una persona menor de edad atormenta, humilla o molesta a otro/a menor por medio del uso de la tecnología tales como: páginas de internet, teléfonos móviles y hasta en las nuevas consolas de juego donde se tenga algún tipo de interacción por medio del internet.

De acuerdo con el Centro Nacional para Estadísticas de Educación y la Oficina de Estadísticas de Justicia, un 6% de los estudiantes de sexto a duodécimo grado ha experimentado “Ciberbullying”. Por otra parte, señalan que de acuerdo al Estudio de Juventud en Riesgo de 2011 de Estados Unidos, el 16% de los estudiantes de escuela superior (noveno a duodécimo grado), fueron víctimas de “bullying” cibernético.

Como padres hemos de asumir una conducta proactiva en nuestros hogares dirigidas a la prevención. ¿Pero…cómo logramos prevenir algo que no controlamos?

Monitorea y limita el internet desde el día uno. Negocia días y horas de uso. ¿Por qué dejar que nuestros hijos naveguen sin supervisión, si no los dejamos caminar solos en lugares peligrosos?

Si tu hijo o hija quiere abrir una cuenta en alguna red social, establece desde el inicio las reglas de juego. Por ejemplo, cuáles son las redes sociales que autorizas a activar, que te debe pedir autorización para abrir alguna cuenta en cualquier red social, que tendrás acceso a sus contraseñas en cualesquiera de las cuentas que abra en las redes sociales y que entrarás en sus cuentas en cualquier momento, entre otras condiciones.

Identifica lugares concurridos para el uso de la computadora, particularmente para menores de 12 años. La sala o el comedor del hogar pueden ser algunos de ellos. Su cuarto es el menos apropiado.

Mantén una comunicación efectiva y afectiva con tu hijo, para que pueda compartir contigo cualquier dificultad o preocupación que tenga. Motívale a buscar información relevante. Algunas opciones son:

www.detenelbullying.org

www.stopbullying.gov

www.cdc.gov

(www.facebook.com/pages/Parenting-Resources)

Aunque tu hijo debe saber que lo apoyarás ante cualquier dificultad, no le resuelvas sus problemas. Intenta identificar con él o ella alternativas para resolver la situación. Si fuera víctima de “cyberbullying”, comparte con él o ella opciones para detenerlo, entre las cuales se encuentran: tomar fotos o imprimir la información del acoso cibernético para reportarlo a las autoridades. Tu hijo o hija necesita sentirse apoyado y apoyada.

Ojo a las señales

Mantén la alerta ante cualquier cambio en el comportamiento de tu hijo o hija, tales como:

Cambios de humor.

Tristeza, llantos o irritabilidad.

Pesadillas, cambios en el sueño y/o apetito.

No quiere salir ni se relaciona con sus compañeros.

Es importante auscultar el porqué de estos cambios y solicitar ayuda profesional, si fuera necesario.

Los autores son psicólogos licenciados en la entidad sin fines de lucro Familias CAPACES, Inc., la cual ofrece capacitaciones a padres, madres y encargados para el manejo de la disciplina y crianza. Estos son auspiciados por la Administración de Familias y Niños del Departamento de la Familia.


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