Para lograr vivir en armonía y salir airoso de esta situación, es necesaria la comunicación y la estructuración. (Shutterstock)

No cabe duda de que con lo que estamos experimentando a nivel de isla y a nivel mundial por el alto contagio del COVID-19, en todos los hogares ha habido un proceso de ajuste, sin perder de perspectiva que desde enero los puertorriqueños estamos manejando el asunto de los temblores. Esto significa que ha habido un aumento en las medidas que hay que tomar, adicionales a las ya habíamos previsto.

La pausa obligatoria a lo que podían ser visitas a los clientes, al gimnasio, la familia, la oficina laboral, los lugares de recreo y actividades sociales, dejaron de ser para estar todos bajo techo. En el aspecto de la convivencia dentro del hogar, al confrontar ajustes como los que se están viviendo, puede que sintamos el ánimo deprimido, ansiedad, cambios a nivel de reacciones en términos de conductas, en cómo reaccionamos a las cosas cotidianas y en cómo vamos a funcionar en el diario vivir. Como consecuencia, esto puede afectar a nivel de pareja.

“En el aspecto de la convivencia -esa dinámica que se da bajo un mismo techo- es muy importante saber que aunque seamos afines, tenemos nuestra autonomía en términos de nuestro diario vivir, en cuanto a cuándo comemos, cuándo dormimos, cuándo nos reímos y cuándo montamos conversación. Esta es una destreza que hay que estarla trabajando. Hay que estar muy consciente de poder identificar si de alguna manera el estado emocional está interfiriendo en la conducta”, destacó la consejera profesional licenciada María Berríos, del Hospital Menonita CIMA, quien añadió que por el mismo evento de la ansiedad y el ajuste de esta situación que no es usual, muchos pueden estar teniendo desde dificultad para dormir, alguna sensación de tensión y agitación, hasta alteración en la concentración y la tolerancia.

Sin embargo, Berríos destaca que sí podemos tenemos control de nuestro comportamiento y conductas y de que las emociones también se pueden trabajar, incluyendo los sentimientos de tensión, incertidumbre y preocupación. “Si estamos observando que de repente estamos muy frustrados, intolerantes e impacientes, debemos hablarlo, reconocerlo y buscar ayuda”, aconsejó.

Vital la comunicación y la planificación

Para lograr vivir en armonía y salir airoso de esta situación, es necesaria la comunicación y la estructuración, mientras se está consciente del tono y el vocabulario que se utiliza.

“Por tratarse de algo nuevo, es una tarea que requiere comunicación y esfuerzo, porque automáticamente no se va a dar. Tenemos que planificar el horario y lo que hay pendiente en el día, las tareas del hogar, revisar las tareas de los que tienen menores, quién va a salir al mercado, el poder estructurarse y delegar, porque para las parejas esto es un estresor agregado, por lo que va a requerir tolerancia”, menciona Berríos.

Por otra parte, el consejero profesional licenciado Evelio Santiago, del Hospital Menonita CIMA, resaltó la importancia de también separar tiempo para entretenerse, ya sea con una buena película, juegos de mesa e involucrarnos en tareas manuales con los niños para así tratar de llevar nuestra vida lo más normal dentro de las circunstancias que se están viviendo. Asimismo, los adultos deben hacer una pausa para conversar, hacer alguna actividad de preferencia y relajarse.

“Es sumamente importante sacar tiempo. Esto no debe ser algo que lo cause la situación de emergencia que estamos viviendo, sino que deberíamos aplicar en nuestra vida diariamente. Las tareas del hogar deben ser planificadas, las tareas de los muchachos, el tiempo entre mi pareja y yo, el tiempo para estar con los niños y el tiempo para estar yo solo también. Es abrir esos canales de comunicación para una mejor convivencia”, destacó Santiago.

Compartir pensamientos y necesidades

Es precisamente a través de la comunicación que compartimos nuestros pensamientos y expresamos nuestras necesidades. Por tal razón, ante la nueva realidad de Puerto Rico y del mundo, es vital reprogramar e ir haciendo ajustes.

“Las parejas no vienen determinadas de fábrica. Vamos evolucionando. Cada día vamos a ir haciendo ajustes, de acuerdo con la situación. Es una obligación trabajar con la comunicación y la planificación. Desde ahí es que podremos cumplir con todas las tareas y los roles, y garantizar un tiempo para poder procesar lo que está sucediendo y retomar nuestro tiempo, incluso para estar conmigo misma”, dijo Berríos, por su parte.

“Que este tiempo esta sea la oportunidad de estar más tiempo juntos, compartir y reconectarse. La conexión es muy importante para salir mejor de esta situación”, añadió.

Algunos consejos para seguir:

- Retomar y fomentar la comunicación y la integración.

- Valorar las cosas del diario vivir.

- Establecer prioridades y planificar el día.

- Desarrollar nuevas destrezas que te harán descubrir la capacidad de la resiliencia. Ver de qué manera como familia, pareja, esposo, padre, madre, hermano, puedes salir de una situación tan difícil como la que hemos enfrentado estos meses.

- Expresar de manera asertiva qué te gusta y qué no, así como tu opinión y puntos de vista sobre lo que está sucediendo y cómo pueden manejarlo.

- Turnarse el tiempo de hacer las tareas con los niños.

- Tomar como regla que si tienes que asumir, sea para asumir que tu pareja está actuando de buena fe, escuchar y hacer preguntas. Si no entiendes algo, pide aclaraciones. Inclusive, hazlo con tus hijos.

- Mantener el respeto y la dignidad. Esto no se permite que se trastoque nise violente bajo ninguna circunstancia.


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