(horizontal-x3)
Después de un gran esfuerzo, muchos estudiantes con problemas de aprendizaje logran graduarse de escuela superior. Luego se presenta el próximo reto: la educación post-secundaria. (Shutterstock)

Los estudiantes con problemas de aprendizaje confrontan retos desde temprana edad. Y después de un gran esfuerzo, tanto de ellos como de sus padres, muchos logran graduarse de escuela superior. Luego se presenta el próximo reto: la educación post-secundaria.

Eso sucedió con mi hijo. José entró desde los 11 meses de nacido al Programa de Intervención Temprana y recibió los servicios de Educación Especial desde los 4 años hasta los 18 años. Recibió todas las ayudas disponibles y el apoyo de sus maestros y familiares. Estaba listo para continuar sus estudios en la universidad, pero aún necesitaba apoyo.

Comencé la búsqueda de expertos en Acceso Universitario y Transición para Estudiantes con Discapacidades, pero no encontré a nadie capacitado que me brindara confianza para ponerle el futuro universitario de mi hijo en sus manos. Esto me motivó a matricularme y completar el programa de Consejería en Acceso Universitario de Rice University, Houston, TX. Hoy me llena de gran satisfacción poderle servir de forma responsable y educada a esta población tan necesitada y especial para mí.

Conozco de primera mano la angustia y el trabajo que pasamos los padres para ayudar y echar hacia adelante un niño con discapacidades durante los años escolares. Buscar una universidad adecuada y lograr que lo acepten, es intimidante tanto para los estudiantes como para sus padres.

Los estudiantes saldrán de un sistema familiar que les ha provisto con servicios especiales y programas de apoyo hechos a la medida de sus necesidades, para entrar en otro ambiente desconocido, donde recae en ellos la responsabilidad de solicitar acomodos para así obtener lo que cada universidad entienda es razonable.

Las universidades tienen la obligación por ley de proveer servicios de apoyo a estudiantes con discapacidades. Sin embargo, no están obligadas a alterar sus currículos para acomodar sus necesidades especiales.

La educación es un derecho en escuela superior, pero un privilegio en universidad. Por eso, el saber auto defenderse es una destreza indispensable de supervivencia en la universidad para los estudiantes con problemas de aprendizaje.

Opciones universitarias

¿Qué opciones universitarias tiene un estudiante con problemas de aprendizaje donde pueda ser exitoso mientras recibe el apoyo que necesita?

En Puerto Rico y en Estados Unidos sí hay universidades con políticas de admisión flexibles, que exceden los requerimientos legales estatales y federales para apoyar estudiantes con discapacidades. Son universidades que ofrecen programas más formales, profundos y estructurados de apoyo al estudiante tales como currículos especiales, tutorías individualizadas y consejería especializada.

En Puerto Rico tenemos, por ejemplo, a la Universidad Politécnica de Puerto Rico, la Universidad del Sagrado Corazón, la Universidad del Turabo y algunos recintos de la Universidad de Puerto Rico. Éstas y otras instituciones les ofrecen a los estudiantes las ayudas y el apoyo necesario para enfrentar retos y superar obstáculos que pueden surgir en la universidad.

En Estados Unidos, Mitchell College, Beacon College, Landmark College y Lynn University son algunas de las universidades que ofrecen grados de bachillerato con este tipo de programa. Muchas de estas instituciones están acogidas a propuestas federales que les permiten proveer esos servicios gratuitos a estudiantes elegibles.

Otra alternativa real para iniciar los estudios post secundarios son los “Community Colleges”, donde pueden comenzar los primeros dos años de estudios, hasta obtener un grado asociado, mientras reciben el apoyo académico necesario para desarrollar sus destrezas en el salón de clases.

Si el estudiante tiene un diagnóstico documentado por un profesional cualificado que pudiera traducirse en un impedimento laboral en el futuro, el estudiante podría ser elegible para obtener los servicios de Rehabilitación Vocacional que incluyen el pago parcial de sus matrículas de estudios, manutención, servicios de consejería, terapias y otros servicios necesarios para ayudar al estudiante. Contrario a lo que muchos padres piensan, no es necesario estar registrado como Estudiante de Educación Especial para ser elegible para los servicios.

Actualmente, mi hijo recibe los servicios y beneficios de Rehabilitación Vocacional y cursa exitosamente su segundo año en la Universidad Politécnica, donde recibe todo el apoyo especializado que necesita a través del Programa Federal TRIO y acomodos razonables a los que tiene derecho.

Estoy convencida que, con una buena orientación y los servicios de apoyo necesarios, los estudiantes con problemas de aprendizaje que se gradúan de escuela superior, pueden acceder a la universidad y completar exitosamente una educación post secundaria.


💬Ver 0 comentarios