Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón o utiliza un limpiador para las manos a base de alcohol. (Getty Images/iStockphoto)

En las últimas semanas ha habido un aumento de casos reportados de influenza, según ha informado el Departamento de Salud,  por lo que se enfatiza en no  bajar la guardia y mantener medidas de prevención mediante la vacunación y las medidas de higiene.

Y es que el riesgo de contagio y las consecuencias para la salud son reales. Sobre todo, se debe tener en cuenta que puede causar una enfermedad que varía de leve a grave e, incluso, provocar la muerte en ciertos casos.

De hecho, aunque la mayoría de los pacientes en buen estado de salud se recuperan sin complicaciones, algunas personas -como ancianos, niños y personas que padecen de enfermedades crónicas-, tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones serias.

De ahí la importancia, exhortan los profesionales de la salud, a disminuir los factores que pueden propiciar el contagio.

Según los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC en inglés), la influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por un virus que infecta la nariz, garganta y pulmones. Se trasmite por el contacto humano, a través de secreciones con alguien que ya se ha contagiado. Pero también cuando una persona toca una superficie u objeto que tiene el virus debido a que este puede sobrevivir en ciertas superficies por una cantidad de tiempo si la temperatura es la adecuada. Por ejemplo, si alguien estornudó cerca de una mesa y tienes contacto con esa superficie te puedes contagiar. Pero si te lavas las manos regularmente, evitas la infección.

Sin embargo, una de las dificultades, señalan los profesionales de la salud, es que vivimos en una sociedad en la que no tomamos en cuenta el riesgo de contagio que tenemos cuando estamos cerca de una persona que tiene influenza.

De ahí la importancia, recomiendan los profesionales de la salud, de que todas las personas que están a riesgo se vacunen. Entre ellas, las mayores de 65 años, los niños y las personas con enfermedades crónicas. También es necesario tomar las medidas de higiene necesarias, como lavarse las manos regularmente. Cabe recalcar que la persona infectada puede contagiar a otras un día antes de presentar los síntomas y hasta cinco a siete días después de enfermarse.

Algunas medidas

Los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) recomiendan que:

1) Evites el contacto cercano con personas contagiadas con el virus

2) Si tú o un miembro de la familia contrae la enfermedad, debes limitar el contacto con los demás familiares para evitar la propagación.

3) Debes quedarte en casa por al menos 24 horas después que haya desaparecido la fiebre.

4) Cúbrete la boca y la nariz con un pañuelo desechable al toser o estornudar.

5) Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón o utiliza un limpiador para las manos a base de alcohol (Hand Sanitizer).

6) Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca porque es una manera de propagación del virus.

7) Limpia y desinfecta las superficies y los objetos que puedan estar contaminados con gérmenes como los de la influenza.


💬Ver 0 comentarios