La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central que pertenece a un grupo de condiciones conocidas como trastornos del movimiento. (Shutterstock)

La enfermedad de Parkinson es un trastorno degenerativo del sistema nervioso central que pertenece a un grupo de condiciones conocidas como trastornos del movimiento. Es progresiva, lo que significa que sus síntomas empeoran con el tiempo. La enfermedad, que no tiene cura, es el segundo de los desórdenes neurodegenerativos relacionados con la edad, precedida solo por la enfermedad de Alzheimer.

Se estima que en el mundo hay unos 10 millones de personas que padecen de la enfermedad de Parkinson. Del mismo modo, el portal de Parkinson News Today informa que la prevalencia de la enfermedad varía de 41 casos por cada 100,000 personas en la cuarta década de vida, hasta más de 1,900 personas por cada 100,000 entre los individuos mayores de 80 años. En Estados Unidos se estima que hay un millón de personas con esta enfermedad, mientras que, en Puerto Rico, los profesionales de la salud valoran que unas 25,000 personas tienen la enfermedad de Parkinson, aunque esta cifra pudiera incrementar según aumente la población de mayor edad.

El párkinson afecta a los hombres 1.5 más veces que a las mujeres. Sin embargo, en ambos casos, la enfermedad altera la calidad de vida no solo de los pacientes, quienes generan dependencia, sino también de su familia, la cual le brinda apoyo.

Más que temblar

Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, explica que los trastornos del movimiento son enfermedades neurológicas que causan problemas con el movimiento, como: aumento del movimiento que puede ser voluntario (intencional) o involuntario (no intencional) y disminución del movimiento voluntario o movimientos más lentos. Dentro de estas, la más frecuente es el párkinson, que es, a su vez, la forma más común de parkinsonismo, nombre que se le adjudica a un grupo de trastornos con características y síntomas similares.

Síntomas

Al principio, los síntomas pueden ser leves y pueden afectar uno o ambos lados del cuerpo. Estos incluyen:

  • Problemas con el equilibrio y la marcha
  • Músculos rígidos
  • Achaques y dolores musculares
  • Presión arterial baja al levantarse
  • Postura encorvada
  • Estreñimiento

  • Sudoración y no ser capaz de controlar la temperatura corporal
  • Parpadeo lento
  • Dificultad para deglutir
  • Babeo
  • Habla más lenta y voz monótona
  • Falta de expresión facial (como si estuviera usando una máscara)

Medline Plus añade que los problemas de movimiento pueden abarcar:

  • Dificultad para iniciar el movimiento, como comenzar a caminar o pararse de una silla
  • Dificultad paracontinuar el movimiento
  • Movimientos lentos
  • Pérdida de la motricidad fina de la mano (la escritura puede volverse pequeña y difícil de leer)
  • Dificultad para comer

En cuanto a los síntomas de temblores:

  • Estos generalmente ocurren cuando las extremidades no se están moviendo (temblor en reposo)
  • Cuando se extiende el brazo o la pierna
  • Desaparecen al moverse
  • Pueden empeorar cuando estás cansado, excitado o estresado
  • Pueden provocar frotamiento involuntario del pulgar y dedos de la mano
  • Pueden ocurrir en la cabeza, los labios, la lengua y los pies

Otros síntomas son:

  • Ansiedad, estrés y tensión
  • Confusión
  • Demencia
  • Depresión
  • Desmayo
  • Pérdida de la memoria

Es común que los pacientes con esta enfermedad tengan inconvenientes para dormir, pensar, comer, hablar, oler y tomar decisiones, y que tengan síntomas como estreñimiento, apatía y pérdida cognitiva.

Diagnóstico

Si bien no existe ninguna prueba que diagnostique el párkinson, parte importante de proceso de diagnóstico es el análisis minucioso del historial personal y familiar del paciente desde que empezaron los primeros síntomas y cómo han ido evolucionando; su distribución en el cuerpo, cómo ha respondido el paciente a diferentes medicamentos y los síntomas no motores que manifiesta. Un proveedor de atención médica experimentado puede diagnosticar la enfermedad, basándose en los síntomas y en el examen físico.

Desafortunadamente, los síntomas pueden ser difíciles de evaluar, sobre todo en los adultos mayores. De otro lado, son más fáciles de reconocer a medida que la enfermedad empeora.

El Instituto Nacional de Derrames Cerebrales y DesórdenesNeurológicos, adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud, destaca que la expectativa de vida promedio de una persona con párkinson generalmente es la misma que para las personas que no padecen la enfermedad. Aunque hoy hay muchas opciones de tratamiento disponibles, en las etapas tardías, la enfermedad podría no responder a los medicamentos y llegar a ocasionar complicaciones graves como la asfixia, la neumonía y las caídas.

El párkinson es una enfermedad de evolución lenta, por lo que el diagnóstico temprano puede hacer una diferencia.

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad de Parkinson comprende tres categorías:

1. La primera categoría incluye medicamentos que incrementan el nivel de dopamina en el cerebro, como la levodopa, que cruza la barrera hematoencefálica y luego cambia a dopamina. Otros medicamentos imitan a la dopamina o previenen o retrasan su descomposición.

2. La segunda categoría de medicamentos afecta a otros neurotransmisores en el organismo con el fin de aliviar algunos síntomas de la enfermedad, como, por ejemplo, los anticolinérgicos, que interfieren con la producción o la captación del neurotransmisor acetilcolina. Estos pueden ser eficaces en la reducción de los temblores.

3. La tercera categoría de medicamentos recetados incluye medicamentos que ayudan a controlar los síntomas no motores de la enfermedad, o sea, los síntomas que no afectan el movimiento, como los antidepresivos a las personas con depresión relacionada con la enfermedad.

También se considera la terapia de infusión, la cual, a través de una bomba, se suministra el medicamento que le permite al paciente ser funcional la mayor parte del día. Los pacientes que no responden bien a los medicamentos podrían beneficiarse de la cirugía de estimulación cerebral profunda (DBS, en inglés), un procedimiento quirúrgico usado para tratar varios de los síntomas neurológicos más debilitantes de la enfermedad, como: el temblor, la rigidez, el agarrotamiento, el movimiento lento y los problemas para caminar.

Los NIH explican que la estimulación cerebral profunda usa un dispositivo médico implantado quirúrgicamente operado por una batería llamada neuroestimulador—similar a un marcapasos cardíaco y aproximadamente del tamaño de un cronómetro—para enviar estimulación eléctrica a áreas específicas del cerebro que controlan el movimiento, bloqueando las señales nerviosas anormales que causan el temblor y los síntomas de la enfermedad de Parkinson.

Para los pacientes con la enfermedad de Parkinson se sugieren rutinas de ejercicio de manera regular para disminuir o retrasar esta degeneración; mejorar el equilibrio y fortaleza corporal, disminuir el temblor, la lentitud, la rigidez y la alteración en la postura. Además del seguimiento médico consistente, asistir a grupos de apoyo puede ayudar a los pacientes y a sus familiares a sobrellevar la enfermedad.


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