No permitas que la ansiedad acabe con tu salud durante el coronavirus. (comuniQue END)

Una tos que te ataca de pronto o un cambio en la temperatura corporal pueden ser señales de preocupación en estos tiempos en los que el coronavirus mantiene en sus casas a gran parte de la población mundial.

Sin embargo, no siempre que aparece la sintomatología característica del Covid-19 significa que hubo contagio, sino que puede tratarse de la ansiedad causada por el miedo a enfermarse con este mal que ha hecho estragos en diversas partes del mundo.

“Con tanta noticia que leemos y escuchamos comenzamos a pensar: ‘¿Qué tal si lo tengo y no lo sé?’ o ‘Puede tomar hasta 14 días para saber si realmente lo tengo’. Se continúan generando preguntas en nuestra cabeza hasta el punto de que podemos comenzar a demostrar algún síntoma como tos, dolor de pecho, falta de aire, dolor de cabeza. En este momento es importante pausar y estar claros que no se trata de un ataque de ansiedad. No estas ‘enloqueciendo’”, explica la psiquiatra Caroline Toro.

La experta destaca que, ante una amenaza a la salud o a la integridad física, es normal experimentar miedo. Algo similar vivieron muchos puertorriqueños el pasado mes de enero cuando la constante actividad sísmica al sur del país llevaba a muchos a sentir temblores, aun cuando no se registraba ninguno.

En la actualidad, con la amenaza del coronavirus latente, el primer paso que debes tomar, si continuamente crees estar experimentando los síntomas es descartarlos. Toma en consideración si has estado expuesto a la enfermedad, estuviste de viaje recientemente o mantuviste contacto con alguien que haya sido diagnosticado o se sospeche que pueda tener Covid-19. Toro también sugiere que te tomes la temperatura.

Si tienes fiebre o entiendes que tienes síntomas relacionados al coronavirus y estos persisten, busca ayuda médica para que vayas a la segura. Pero, si la temperatura está normal y al cabo de unos minutos empiezas esas señales desaparecen, puede ser que tu mente te está jugando una mala pasada.

“Si eres hipocondriaco, entonces estás más predispuesto, pero en personas que no lo son, en un momento como este, es normal experimentar algún síntoma debido a la misma ansiedad. Cuando eso sucede tenemos que enfocarnos en lo que tenemos control”, destaca la psiquiatra.

Para evitar que el estrés acabe con tu salud, Toro comparte algunas recomendaciones.

1. Toma las medidas necesarias. La mejor herramienta para mantener al margen la ansiedad en este momento es tomar las medidas necesarias para evitar el contagio. Por eso, Toro dice que es esencial seguir las recomendaciones de los expertos en el área de salud, tales como quedarte en tu casa y no recibir visitas. Si tienes que salir para una cita médica, a la farmacia o al supermercado, evita tocarte la cara y desinfecta tu piel y tu ropa al llegar a casa. También debes mantener tu hogar limpio.

La ansiedad y el temor nos puede traicionar y podemos llegar a tener síntomas tan reales como los observados con el coronavirus. Lo importante es ser objetivos, mantener la calma y, sobre todo, el aislamiento social. Es la mejor forma para prevenir la propagación de esta condición, tengas o no el virus”, enfatiza.

2. Comparte tu preocupación. Hablar con otras personas sobre los sentimientos de miedo o ansiedad que estás experimentando puede ser una manera de combatirlos. Toro menciona que esa conversación la puedes tener con un familiar o amigo. Si te sientes solo y no tienes a nadie a quien recurrir puedes llamar a la línea PAS (1-800-981-0023), un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud.

En caso de que no desees hablar con alguien, la psiquiatra sugiere escribir para ventilar los problemas y preocupaciones

“Se puede hacer ese reconocimiento a través de la introspección o escribiendo. Aunque no lo estés hablando con nadie, escribes lo que sientes en el momento como, por ejemplo: ‘Me siento ansioso.’, ‘Me siento triste.’ o ‘No sé cuánto va a durar y eso me causa mucha ansiedad’. Puedes proyectarlo o escribirlo si no tienes con quien hablarlo y no tienes con quien”, menciona Toro.

3. Identifica los pensamientos negativos y toma el control de la situación. La experta invita a cuestionar los pensamientos negativos de manera objetiva.

No tenemos control sobre lo que otros hacen, que van al supermercado sin protegerse. Tampoco controlamos el avance del coronavirus o la situación actual de la economía. De lo que sí tenemos control es de lo que hacemos. Por eso, es cuestión de reconocer como nos sentimos y manejar lo que nos ocurre, sin sentirnos mal ni juzgarnos y nosotros mismos… Cuestionemos nuestros pensamientos negativos, de manera objetiva: ‘No tengo fiebre, cuando estoy ansiosa me da con toser o me da dolor de pecho”, sugiere.

4. Practica la respiración profunda. Cuando te ataque la ansiedad y enfrentes esos pensamientos negativos, debes enfocarte en respiración profunda que te ayude a recuperar la calma.

Toro explica que los ataques de ansiedad o pánico te pueden durar entre 25 y 30 minutos. Si es algo que te domina y prevalece por más tiempo, debes buscar ayuda profesional.

“En ese momento de ansiedad, tienes que enfocarte en algo. Si estás en casa, debes enfocarte en cinco cosas que tengas cerca y que puedas ver. No es fácil, pero es una estrategia que practicamos con los pacientes. Si nos sentimos enfermos, empezamos a toser o sentirnos febriles sin tener nada, tenemos que decirnos a nosotros mismos que vamos a tomar el control. Podemos enfocarnos en nuestro cuerpo, comenzar a sentir nuestros pies tocando el piso, apretar las manos y así ir controlando el cuerpo hasta recuperarte”, sugiere.

Toro también aconseja mantener una rutina de ejercicios para fortalecer el cuerpo además de practicar yoga o meditación para relajar la mente.

5. Desconéctate y relájate. En estos días de cuarentena, mantenerte pegada a las redes sociales es una tentación que debes evitar.

Toro asegura que, aunque es necesario estar informado, de vez en cuando la mente necesita distracción con una buena lectura, un juego de mesa u otra actividad que sirva para despejarte la mente.

“Siempre hay que mantenerse informado de lo que ocurre y dejarse llevar por las noticias de fuentes reales, pero las redes te inundan de información que no siempre es cierta y que te puede abrumar. Les digo a mis pacientes que hay que desconectarse en algún momento del día”, añade la psiquiatra.

6. Mantén una rutina diaria. Establece un horario y escríbelo en un papel o en un “note” en el celular.

Toro menciona que puedes diseñar esa rutina para ti o para tu familia e involucrar a los niños, si tienes. En ese documento debes detallar a qué hora te vas a levantar, cuando vas a desayunar y hasta la hora del baño.

“No te quedes en pijamas todo el día porque eso no contribuye a mantener un buen estado de ánimo”, asegura.

Si trabajas desde la casa o tienes que estudiar con tus niños, busca un lugar cómodo y libre de distracciones. También debes tomar algunos recesos y alimentarte adecuadamente.

Durante el tiempo libre, disfruta de tu balcón o terraza, lee, haz ejercicios o intenta hacer esa receta de cocina que tanto te llama la atención.

7. No crees expectativas. En este momento incierto, lo mejor es no enfocarte en la fecha que se estableció como el final de la cuarentena, porque si se extiende puedes sentirte abrumada y perder la esperanza.

“Estuve leyendo un estudio llamado ‘The psychological impact of quarantine’, que se hizo en febrero en Gran Bretaña y una de las cosas que más puede afectar a las personas en cuarentena es el hecho de no saber cuánto tiempo va a durar. Por eso, debemos buscar la manera de establecer una rutina con la que nos sintamos a gusto. Muchos están haciendo videoconferencias o llamadas telefónicas y esa es una buena manera de mantenernos en contacto con nuestros seres queridos. Son esfuerzos para tratar de mantener la normalidad en un momento como el que estamos viviendo”, concluye Toro.


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