Toda aquella mujer que tenga síntomas sospechosos de cáncer de mama debe ir a un centro radiológico que preferiblemente sea fuera de un hospital. (Archivo)

El rápido progreso del COVID-19 y la orden de distanciamiento social emitida por el gobierno han trastocado muchos de los servicios de salud para el cernimiento, detección y tratamiento de enfermedades como el cáncer de mama.

Las tres principales organizaciones que agrupan a los radiólogos en Estados Unidos y Puerto Rico solicitaron a estos profesionales que detengan y reprogramen toda prueba no urgente hasta que pase la crisis.

“Esto incluye todas las pruebas de rutina, entre ellas la mamografía de cernimiento”, explicó la radióloga Eva Cruz Jové, sobre la recomendación del Colegio Americano de Radiología (ACR, por sus siglas en inglés), la Sociedad Americana de Radiología (ARRS, por sus siglas en inglés) y la Sociedad Radiológica de Puerto Rico.

No obstante, al reconocer que esta medida puede retrasar la detección temprana de cáncer de seno, la también vicepresidenta de la Junta de Directores de Susan G. Komen Puerto Rico y Educational Chair de la entidad recomendó que toda aquella mujer que tenga síntomas sospechosos procure ir a un centro radiológico que preferiblemente sea fuera de un hospital y que garantice que tenga implementadas medidas para evitar el contagio con el coronavirus.

“Para poner en contexto a lo que nos compete (en Susan G. Komen Puerto Rico), que es nuestra misión de vida, la mamografía se usa para la prevención de cáncer de seno y para disminuir la prevalencia de cáncer de seno en la comunidad, así que, si tienes síntomas sospechosos, sí debes ir a hacértela”, aclaró la radióloga.

Entre esos síntomas, están un aumento del grosor o hinchazón de una parte de la mama, irritación o hundimientos en la piel de la mama, enrojecimiento o descamación en la zona del pezón o la mama, hundimiento del pezón o dolor en esa zona, secreción del pezón -que no sea leche, incluso de sangre-, cualquier cambio en el tamaño o la forma de la mama, y dolor en cualquier parte de la mama, según resumen los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, en inglés).

En estos casos, explicó la doctora Cruz Jové, los centros radiológicos que están ofreciendo servicio hacen un cernimiento inicial para determinar si es necesario realizar los estudios y si la paciente referida no tiene síntomas de COVID-19.

“La razón de esto es que no queremos retrasar a todo el mundo y que de momento tengamos un boom de cánceres no diagnosticados”, enfatizó la doctora Cruz Jové, mientras mencionó que el fin de esta medida es evitar que las pacientes se infecten o infecten a otros en una sala de espera.

El cernimiento inicial incluye preguntarle a la paciente si ha viajado, si tiene fiebre y si ella o algún miembro de su familia han tenido algún síntoma sugestivo del coronavirus, entre otras preguntas. “Si la respuesta es no, entonces se le da la cita”, dice.

Sin embargo, aun cuando estas pacientes están recibiendo sus citas, se están tomando medidas adicionales para evitar el contagio. Por ejemplo, cada paciente deberá esperar su turno fuera de las áreas comunes, y solo se atiende a una o dos a la vez. Además, cada centro que esté operando seguirá al pie de la letra las recomendaciones sanitarias establecidas, como mantener 6 pies de distancia o más entre las personas, que todo el personal use mascarilla, guantes y batas; poner desinfectante en las puertas de los centros radiológicos y reforzar el lavado de manos frecuente. A esto se añade que, para fortalecer las medidas de seguridad e higiene, los centros cuentan con personal para limpiar las puertas, los topes y los equipos radiológicos entre estudios, de manera que se garantice la salud de las pacientes y de quienes las atienden.

La doctora Cruz Jové destacó que las pacientes que están actualmente en tratamiento de cáncer de seno deben consultar con sus doctores sobre cómo continuar su tratamiento, y llamar a los centros de quimioterapia y radioterapia para auscultar si están siguiendo las medidas de seguridad adecuadas para evitar el contagio con COVID-19.

Estas pacientes sí deben llamar a sus centros de quimioterapia y radioterapia para ver cómo están manejando la situación, pero casi todos están siguiendo estas medidas para que las pacientes puedan continuar su tratamiento”, dijo Cruz Jové, al reconocer que existe una línea fina entre prevenir el contagio con coronavirus y evitar que progrese el cáncer.

También recomendó que, en la medida de lo posible, las pacientes eviten acudir a centros radiológicos basados en un hospital para evitar la posibilidad de contagios. De tener que hacerlo, es esencial que verifiquen el protocolo del centro para ver cómo está manejando la situación, indagando, por ejemplo, cuántos pacientes atienden por hora, si esparcen las citas y si reciben pacientes que pudieran estar potencialmente enfermos. Recalcó que, si se toman las medidas de higiene y seguridad precisas, esto no debe ser un problema mayor y la paciente puede continuar recibiendo su tratamiento, sin que este se vea afectado por la crisis.

“Todos estamos aprendiendo sobre la marcha porque es un virus que estamos conociendo, pero esperamos que estas medidas disminuyan la cantidad de personas expuestas”, acotó la radióloga, al aconsejar a las pacientes y a aquellas personas que sientan algún síntoma fuera de lo usual a que utilicen los servicios de teleconsulta y telemedicina para ayudar a determinar la necesidad de recibir servicios con una mayor urgencia y reabastecer sus medicamentos o sus recetas para, por lo menos, los próximos dos o tres meses, por si surge alguna escasez.

Apoyo incondicional

“Para los pacientes con cáncer, este es un momento de mucha angustia y mucha desesperación; es un momento de estrés doble para ellos porque siempre viven con la incertidumbre de si mejorarán, si funcionará el tratamiento, si no se complicarán”, detalló la doctora Cruz Jové, al agregar que si a esto se añade el estrés adicional de que no pueden salir porque están inmunocomprometidos y no se pueden infectar, hay que darles mucho apoyo emocional y tratar de facilitarles el tratamiento para que el proceso durante la emergencia sea lo menos doloroso posible.

Por ello, mencionó que el personal de la fundación Susan GKomen Puerto Rico está disponible para orientar a las pacientes de cáncer de seno a través del 787-751-9096, escribiendo un correo electrónico a [email protected] o accediendo a su página web y a través de sus redes sociales.

“Susan G. Komen están bien comprometida con la salud de nuestras pacientes y queremos que estén saludables y orientarlas, si necesitan de los programas de ayuda que tenemos en la fundación, para encaminarlas una vez pase la crisis”, dijo la doctora Cruz Jové, quien informa que hay algunos de los programas están funcionando, mientras que otros están detenidos por el momento.

“Sabemos que es un momento de crisis, pero debemos mantener la calma y seguir las indicaciones gubernamentales, de los Centros para el Control y laPrevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y del Departamentode Salud de quedarnos en casa. Estas dos semanas van a ser críticas”, agregó.

“Proyecto que vamos a estar bien. Creo que la gente ha tomado conciencia sobre lo que está pasando, todo el mundo está bien consciente. Hemos aprendido de los errores de otros países que nos llevan de la delantera. Si seguimos como vamos, vamos a estar bien”, enfatizó.

Pruebas radiológicas y COVID-19

El diagnóstico de la COVID-19 es una prioridad para poder determinar el progreso de la enfermedad, identificar sus focos de infección y establecer política pública que permita no solo prevenirla, sino también detenerla. En estos momentos, este proceso se realiza en la isla con la prueba llamada PCR, siglas en inglés de "reacción en cadena de la polimerasa", que se usa a diario para establecer paternidades y detectar diversas enfermedades y, ahora, para detectar, también, el SAR-CoV-2, el tipo de coronavirus que causa el COVID-19. Se espera que, igualmente, se puedan realizar pruebas rápidas tan pronto lleguen unas 200,000 pruebas adquiridas por Gobierno para estos fines.

Sin embargo, con el rápido avance de la enfermedad, ha surgido, también, un creciente interés para determinar si los rayos X del tórax, conocidos como placas de pecho, y la tomografía computadorizada (CT, en inglés) pudieran ser utilizados para el cernimiento, diagnóstico y tratamiento de los pacientes con COVID-19, como una alternativa a la limitada disponibilidad de kits para realizar las pruebas de PCR.

Sobre este tema, la doctora Cruz Jové señaló que, si bien hay artículos en la literatura médica que señalan que, mediante pruebas radiológicas, se han visto cambios en los pulmones antes del que paciente presente síntomas, no se debe recurrir a estas como una medida para diagnosticar la COVID-19.

Ante esta apreciación errónea, la doctora Cruz Jové aclaró que la posición del Colegio Americano de Radiología, la Sociedad Americana de Radiología y la Sociedad Radiológica de Puerto Rico es que ni el CT ni la placa de pecho son estudios de cernimiento y solo se deben hacer a pacientes que tengan síntomas de dificultad respiratoria o tos persistentes o cuya situación clínica sea más delicada en el ambiente hospitalario.

“Usualmente, hay que dejar estos estudios para pacientes que ya ameritan una evaluación más profunda por sus síntomas, pero no se consideran como estudios de cernimiento para COVID-19, sino como un complemento del diagnóstico y el manejo de los pacientes con la enfermedad, dependiendo de sus síntomas. Así no es que vamos a salir corriendo a hacerle CT y placas de pecho a todo el mundo porque no es real ni es lo indicado tampoco”, enfatizó la doctora Cruz Jové.


💬Ver 0 comentarios