En el caso del cacao, la elección de la bebida dependerá principalmente de la tipología de chocolate que se vaya a consumir. (Shutterstock)

Tal vez este no sea el maridaje del que más se habla, pero la armonía que pueden generar los sabores del chocolate y del vino al combinarse puede resultar una experiencia más que interesante. Eso sí, no es cualquier chocolate con cualquier vino, por lo que hay que seguir algunas recomendaciones básicas.

El sommelier Alfonso Escardó dijo que primero que nada hay que saber que "todo tipo de alimento y todo tipo de bebida se puede maridar".

En el caso del cacao, detalló el experto, la elección de la bebida dependerá principalmente de la tipología de chocolate que se vaya a consumir.

Escardó sostuvo que si se trata de un chocolate "bastante puro, que contenga un 60% o un 70% de cacao, en esos casos se necesitará escoger una bebida con intensidad. Podemos ir a lo seguro y probar con algunos destilados como, por ejemplo, un ron o un whisky. También esos chocolates se pueden combinar muy bien con un coñac y por supuesto con algunos tipos de vino".

El sommelier aclaró que, si el maridaje de este tipo de chocolate se realiza con vino, hay que tener en cuenta que la bebida sea "de una cepa importante, como puede ser un cabernet sauvignon o un tannat. Es esencial que sea un vino con buena tanicidad".

Los taninos son una sustancia que se encuentra en los vinos y viene de las partes más sólidas del racimo: la piel de la uva, las semillas, etc. Es más abundante en tintos que en los blancos y es lo que le otorga al vino astringencia y complejidad. Por eso, al menos que el chocolate contenga poco cacao como en el caso de algunos con leche, es recomendable seleccionar vinos tintos.

"Si tienes un chocolate bastante puro y lo quieres maridar con vino, vas a necesitar uno con algo de roble, porque la idea de los maridajes es que la incidencia del sólido y del líquido no se superponga, que no se pisen, sino que se fusionen".

Si se acompañara, por ejemplo, un chocolate suave con un vino intenso, la bebida opacaría al sólido.

Escardó explicó que en caso de tener un chocolate más ligero o un chocolate con leche, se puede elegir algún vino joven, para que ninguno de los sabores pase desapercibido.

A la hora de hablar de combinaciones entre chocolates y vinos el abanico "es muy amplio", sostuvo el sommelier, quien explicó que, además de la cantidad de cacao, también entran en juego otros factores, como la procedencia del mismo: "En esos casos, dependiendo de dónde venga el cacao, se puede jugar mucho con variedades de bebidas autóctonas, pero siempre cuidando de manejar las mismas intensidades entre sólidos y líquidos".

Es bueno catar por separado tanto el chocolate como el vino para detectar los sabores y la intensidad de cada uno, antes de combinarlos.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad East Argelia y del King´s College de Londres de Reino Unido reveló que el consumo de chocolate, vino y frutos rojos es buen aliado para prevenir la diabetes tipo 2.

La explicación radica en que sustancias como los flavonoides, que están en este tipo de alimentos, se asocian con una menor resistencia a la insulina y una mejor regulación de glucosa en sangre.

La investigación se publicó en la revista Journal of Nutrition en 2014 y la investigación analizó a 2 mil personas, demostrando que este tipo de alimentos que contienen estas sustancias se relacionan con un menor nivel de inflamación que tienen que ver con la diabetes pero también con otras afecciones como obesidad, enfermedades cardiovasculares o cáncer.