Los restaurantes están obligados a cumplir con protocolos para el manejo seguro de alimentos y deben renovar sus licencias periódicamente. (Shutterstock)

Con la pandemia, los establecimientos de alimentos han tenido que extremar precauciones para proveerles a sus clientes un ambiente en el que se sientan confiados. Las medidas de seguridad, los aforos limitados y las órdenes ejecutivas complican cada vez más su funcionamiento. Una denuncia de falta de higiene tan grave como la que trascendió hace varias semanas tras el cierre de dos establecimientos en Condado podría minar la confianza de las comensales.

Tony Hernández gerente y propietario de Amadeus Bistro comenta que el dueño, chef o gerente es clave para combatir esta sospecha.

“Si llegas en un momento de ‘rush’ vas a toparte con una cocina con reguero. Estás cocinando a las millas y es imposible que todo se mantenga impecable. Lo importante es que después de cada turno se tenga la disciplina de limpiar a profundidad y se deje todo organizado. Empleado que no cumpla con su obligación se le debe llamar la atención. Yo tengo muchos años en este negocio y mantener esta estructura es como único se puede sostener el control. Otro detalle importante es la fumigación. Un dueño responsable se ocupa de fumigar su local con regularidad”.

Como Hernández, son muchos los empresarios que luchan todos los días por mantener el buen nombre que les ha tomado tiempo y esfuerzo construir. La pulcritud de un restaurante no solo está en la cocina, sino en muchos otros detalles igualmente importantes. Nuestros entrevistados concurren en que algunos de los indicadores que se pueden percibir y que denotan dejadez y falta de cuidado son:

1. Olor a aguas usadas, trampas de grasa, alfombras sucias, pues son indicativos de que puede haber alimañas.

2. Un restaurante limpio no debe oler a nada. Los detergentes y sistemas de purificación efectivos aseguran la desinfección.

3. Señales de hongos en los techos.

4. Baños sucios.

5. Empleados con uniformes sucios.

6. Entrada poco pulcra.

7. Falta de mantenimiento de las rejillas y filtros de aire acondicionado.

8. Cubertería sucia o manteles y alfombras manchados.

9. Falta de orden en la forma en que está colocada la cubertería y cristalería.

10. Mesas, pisos, esquinas y paredes sucias.

11. Pobre iluminación o dejadez en los detalles como bombillas fundidas, botellas del bar polvorientas.

Además, las licencias y permisos vigentes del restaurante siempre deben estar visibles.

Entre las cosas que debe tener una cocina están: refrigeradores amplios en los que se puedan colocar los alimentos como lo indica Salud, sistema de extracción de aire y drenaje efectivos, áreas amplias de preparación de alimentos.