La brisa marina y el clima de la ciudad de Miami unidos al ambiente tropical de los hermosos jardines del Vizcaya Museum proveyeron el escenario perfecto para que Katia Reguero y la estrella de los Mets de Nueva York, Francisco Lindor, se sintieran como en su amado Puerto Rico, pero con el calor de toda su familia para su boda.

La pareja eligió la también llamada “Ciudad del Sol”, en Florida, para asegurarse de que toda su familia pudiera llegar sin contratiempos para un enlace inolvidable.

La celebración se extendió durante tres días, pues -además de la boda- los novios contaron con una cena de bienvenida y un “brunch” de despedida en el hotel Four Seasons Brickell.

“Me enamoré de los jardines y la arquitectura del museo, influenciada por el renacimiento italiano y barroco. Era directamente sacado de un cuento de hadas, como siempre soñé. Y, mejor aún, quedaba suficientemente cerca como para que los familiares de Francisco y míos pudieran asistir sin mayores complicaciones. El tema quise mantenerlo elegante y rústico con un toque tropical, pues mi amado Puerto Rico seguía siendo inspiración”, explica Reguero, quien junto a Lindor y su coordinadora Brooke Keegan planificó el evento durante cerca de ocho meses.

La pareja se comprometió en diciembre del 2020 y, desde que encontraron el lugar soñado para el enlace y seleccionaron la fecha, comenzó otra importante búsqueda: la del vestido de novia. Entonces, Katia residía en Manhattan, donde su ahora esposo juega para Grandes Ligas.

“Me enamoré primero del vestido que usé para la recepción y el ‘first look’ (un Maison Signore para Kleinfeld), pues era lo que tenía en mente: espalda abierta, mangas de ilusión, ajustado a la figura, con detalles muy únicos. Pensé que ya tenía mi traje”, cuenta. Sin embargo, Francisco le expresó su deseo de contar con otro elemento sorpresa al verla desfilar en la ceremonia. Fue así como siguió buscando una nueva pieza para ese momento especial. “Fui a mi cita con Oscar de la Renta, y me enamoré del vestido que escogí para la ceremonia. No era para nada lo que buscaba, pero tan pronto me lo puse, supe que era el indicado”, añade.

Francisco Lindor y Katia Reguero para uso EXCLUSIVO de Magacín.
Francisco Lindor desfila rumbo al altar con su hija Kalina Zoé. (Suministrada)

Además de los ahora esposos, la celebración tuvo como coprotagonista a la hija de ambos, Kalina Zoé, de 1 año y quien desfiló de la mano de su papá. También estuvieron los padres, familiares y amigos más cercanos de la pareja, quienes “fueron vitales en hacer nuestra noche una de ensueño”.

Compañeros y excompañeros de Francisco en el beisbol, como Gio Urshela, Edwin Díaz, Tomás Nido, Roberto Pérez, Eddie Rosario, Carlos Delgado, Sandy Alomar y Carlos Santana, estuvieron entre los invitados. Amistades de Katia viajaron desde Bélgica, España, México y los estados de Texas, Massachusetts y California.

La selección musical era un elemento muy importante para la novia, quien es música y reconoce que “siempre soñé con tener música en vivo durante toda la boda”. Para lograrlo, contó con el apoyo del bajista de jazz latino Ramón Vázquez Martirena, quien es papá de su amiga de violín Paola y se encargó de ensamblar “las bandas con los mejores músicos puertorriqueños seleccionados específicamente según mis pedidos musicales”. La selección incluyó participaciones de Andy Montañez, Juan Vélez, Chad Watkins, Manolito Rodríguez, Yan Carlos Artime, Reinier Guerra y la violinista puertorriqueña radicada en Nueva York Karla Donehew Pérez.

El novio, con el apoyo del productor Max Pérez, sorprendió a Katia con una intervención del reguetonero panameño Sech. El cantante urbano Ozuna no pudo acompañarlos en la noche de la boda, pero estuvo con los esposos durante el brunch de despedida.

A poco más de una semana de la boda, Katia describe la celebración como “un sueño perfecto”.

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