El diseñador Tommy Hilfiger posa previo al desfile de su colección ayer en Nueva York.
El diseñador Tommy Hilfiger posa previo al desfile de su colección ayer en Nueva York. (Agencia EFE)

El diseñador estadounidense Tommy Hilfiger propuso ayer, domingo, una colección otoñal de estilo “preppy” bajo una inesperada lluvia que, pese a todo, no aguó su desfile de retorno a Nueva York después de tres años de ausencia.

Saludando a lo lejos varias veces mientras hablaba con EFE antes del evento, Hilfiger explicó que había concebido el desfile, llamado “Tommy’s Factory”, como una experiencia física y virtual inspirada en Andy Warhol y en su estudio, con el objetivo de generar contactos allí y en el metaverso.

“Conocí a Andy en los 80, fui a su Factoría y me enseñó lo que hacía y cómo se rodeaba de los iconos de la cultura pop. Él los pintaba, y yo los he traído al lado de la moda: a la pasarela, a la primera fila, a la campaña publicitaria…”, señaló.

No obstante, el impredecible clima impidió que los asistentes, con ponchos y paraguas que daban una curiosa uniformidad estética a una multitud habitualmente vestida para impresionar, pudieran detenerse en puntos interactivos para rememorar aquel momento.

Se convirtió en el centro de atención la colección, con un centenar de conjuntos abrigados y de aire “preppy” o colegial que resultaron ser útiles para esa tarde fresca, mientras que también destacaron los modelos por su diversidad, casi en el color de piel, talla y edad.

Tommy estrenó logotipo, que apareció pequeño y discreto en sus emblemáticos polos de rayas anchas o estampado en gran tamaño en abultados abrigos impermeables con capucha, pieza estrella de la temporada junto a chaquetones estructurados y chaquetas de béisbol.

Algunos espectadores escépticos acabaron aplaudiendo cuando subió al estrado Travis Barker, batería de la banda pop-punk Blink-182, que se dio a una percusión enérgica para amenizar el último minuto de un espectáculo dominado por el nuevo álbum de Beyoncé en el hilo musical.

No fue la única celebridad presente, ya que las redes sociales de la marca indicaron lo que costó ver en vivo por la aglomeración: acudieron al llamado de Hilfiger la “top” de los 90 Kate Moss, el cantante Shawn Mendes, la actriz Julia Fox o el rapero puertorriqueño Álvaro Díaz, estos dos últimos desfilando.

Lo que sí se vio con claridad fue una pantalla en la que se mostraba un escenario de la plataforma del metaverso Roblox, y en la que retransmitió una especie de desfile con personajes que llevaban conjuntos digitales de la marca que los jugadores podían comprar.

Según detalló Hilfiger, los jugadores recibirían también las prendas físicas, dando lugar a una experiencia “figital” (digital y física), que se suma a su iniciativa de poner a la venta cada colección después de presentarla, a diferencia del calendario tradicional que implica esperar medio año para que llegue al mercado.

El diseñador, abanderado de la moda estadounidense y que organizó un desfile por última vez en Londres justo antes de la pandemia de COVID-19, en febrero de 2020, finalmente salió airoso de las vicisitudes del día y se fue con una ovación en casa.

“Respecto a volver a casa después de todo esto… dimos una vuelta y dijimos: bien, volvamos a Nueva York. Estábamos en una gira mundial antes, pero ahora estamos aquí y listos para seguir”, concluyó.

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