Arriba Nadja Vale, en medio de su viñedo, cultivado a modo de techo verde, sobre la casa de su fenecido padre.
Arriba Nadja Vale, en medio de su viñedo, cultivado a modo de techo verde, sobre la casa de su fenecido padre. (XAVIER GARCIA)

AGUADA.— La idea de crear un “viñedo educativo” comenzó hace 10 años en las lomas del barrio Marías, de Aguada, como un experimento del padre de Nadja Vale Seguinot, el agricultor Jorge Vale Torres, con el propósito de promover el cultivo de la uva en Puerto Rico.

Así, padre e hija dieron inicio al Proyecto Uvas de Puerto Rico, en un espacio de cultivo controlado, en el techo de su residencia, desde donde además buscaban instruir a la comunidad sobre las posibilidades comerciales de esta fruta.

“Fuimos los primeros educando a las personas sobre este cultivo y cómo lo podían llevar a otro nivel. Prácticamente, lo que visualizamos con este proyecto es que más personas se interesen en el cultivo de la uva y lo inserten como microempresas familiares”, detalló Nadja, quien tras la muerte de don Jorge, en 2019, decidió continuar con el legado de su padre.

Hoy día, la empresa cuenta con nueve variedades de uvas, de las 40 existentes: negras, azules y blancas. Usualmente, la vid da frutos a los dos años, sin embargo, dado al clima idóneo de Puerto Rico, se puede cosechar la uva al año de su siembra y de cada planta adulta se pueden recolectar hasta 30 libras de fruta. Además, cuentan con una variedad de árboles de frutas exóticas provenientes de Brasil y Asia.

“Hemos convertido el techo de la casa en una opción para estas personas que no tienen terreno, pero sí tienen una propiedad donde pueden producir, no solamente la uva, sino también otros alimentos”, agregó la viticultora sobre las ventajas de la siembra en tiestos para maximizar los espacios.

No obstante, la mayor satisfacción de Nadja es haber logrado integrar poco a poco a la comunidad en el proyecto, a través de diversas iniciativas experimentales como la confección de jugos, mermeladas y vinos, así como la cosecha y venta de uvas a menor escala. Aunque reconoce que todavía queda mucho por hacer para completar la misión de su progenitor.

“Pienso que el éxito de un agricultor es utilizar el 100% de un producto que se haya cosechado en la isla. Así que le estoy dando la oportunidad a la comunidad para que vean qué productos pueden salir de aquí. Pero me gustaría hacer una sociedad, una organización entre la comunidad, para que Aguada sea un ejemplo de este este tipo de cultivo. Eso es lo que siempre mi papá visualizó”, dijo.

Entre los planes de Nadja también está publicar un libro en el que detallará su historia y la de su papá como agricultores, que incluiría los protocolos del cultivo y un calendario de un año con detalles sobre la siembra de la uva.

Mientras tanto, Proyecto Uvas de Puerto Rico forma parte de las experiencias agroturísticas del País, ofreciendo recorridos educativos por el viñedo -ubicado en la carretera PR-110 km 8- donde también se venden las uvas, plantas, composta y todo lo necesario para comenzar un huerto casero. La entrada tiene un costo de $3.00 y es necesario hacer cita, llamando al (787) 717-5759. Puede encontrar más información en la página de Facebook o escribiendo al correo electrónico a uvaspr@gmail.com.

💬Ver comentarios