Tras los hallazgos de la SEC y Finra, UBSPR decidió entrar en acuerdos con ambos reguladores sin aceptar o negar los hechos. (Archivo / GFR Media)
En su demanda contra uno de los fondos gestionados por UBS, Ocean Capital alega que se empleó "una campaña de atrincheramiento" para impedir que los dos nuevos directivos seleccionados por los accionistas ejerzan su labor.

Ocean Capital, que posee el 13% de las acciones del Puerto Rico Residents Tax Free Fund Inc. (PRITF I) , solicitó un interdicto y una sentencia declaratoria para que los directivos propuestos por la firma de inversiones y que fueron electos por los accionistas sean reconocidos como tal y se dé paso a la reorganización corporativa del fondo mutuo cerrado comanejado por UBS Financial Services of Puerto Rico.

En un recurso radicado el pasado 6 de junio en el Tribunal de Primera Instancia, Ocean Capital recabó el auxilio de ese foro alegando que, por meses, PRITF I ha entablado una campaña de “atrincheramiento” para impedir que Brent D. Rosenthal y José R. Izquierdo II fueran electos como directivos del fondo, en sustitución de Carlos Nido y Luis M. Pellot.

Y a pesar de tales cortapisas, según Ocean Capital, Rosenthal e Izquierdo recibieron el respaldo abrumador de los accionistas y cuando estos debieron ocupar sus puestos, la compañía de inversión no facilitó la salida de Nido y Pellot.

Ocean Capital recurrió a los tribunales luego de meses de disputarse con UBS con el objetivo de transformar la gobernanza del PRITF I, uno de los fondos mutuos cerrados de la familia de compañías de inversión creada por UBS Financial Services hace unas dos décadas y comanejados junto a Popular Securities.

Un pedido de reacción a UBS en torno al recurso radicado por Ocean Capital no había recibido respuesta al momento de la publicación de esta noticia.

No es la primera vez que Ocean Capital, propiedad del inversionista William Heath Hawk, se disputa con los fondos de UBS alegando que la firma impide el buen funcionamiento de los fondos. El año pasado, la firma también intentó sin éxito reformar la gobernanza de los fondos Puerto Rico Tax Free Funds IV y V.

Entonces, en esa disputa, UBS imputó a Ocean Capital y a First Southern, una estrategia para liquidar tales fondos de inversiones y obtener ganancias. Alegó además que Ocean Capital se estableció en la isla animado por la Ley 22 de 2012, para de esa forma, no pagar ganancias de capital.

Desde su creación, cada fondo cuenta con su propia junta de directores, pero a menudo -en especial, durante el colapso de los bonos de Puerto Rico- se ha cuestionado la independencia de los directivos, alegando que estos eran designados por la casa de inversiones, cosa que UBS ha rechazado en múltiples instancias.

A su vez cada fondo, allega capital vendiendo participaciones o acciones a los inversionistas que interesen obtener rendimientos de los activos que el fondo invierte principalmente en valores de Puerto Rico y Estados Unidos. En total, el PRITF I tiene unos 7.9 millones de acciones en circulación.

En documentos circulados a los accionistas del fondo, UBS asegura que el pedido de Ocean Capital para proponer candidatos a la junta de directores del PRITF I se hizo de manera ilícita y ello, haría inválido cualquier ejercicio a esos efectos.

Según la demanda de Ocean Capital, en principio, PRITF I no hacía disponibles suficientes materiales de votación para desalentar la participación de los accionistas y así prevenir el quórum requerido para llevar a cabo los trabajos. La reunión anual se aplazó en tres ocasiones, por lo que el fondo no habría llevado a cabo su reunión de accionistas dentro de las normas aplicables.

“Cada vez que PRITF I suspendía la reunión anual, instaba a los accionistas a votar en contra de los candidatos a director nominados por Ocean Capital”, reza el documento examinado por El Nuevo Día.

Pero cuando se produjo el proceso de votación, se alega en la demanda, Rosenthal e Izquierdo obtuvieron el favor de los accionistas y así lo habría reconocido el PRITF I. Del total de acciones en circulación, un 52.17% votaron en el proceso de elección de los directivos, Rosenthal e Izquierdo obtuvieron 3.135.891 votos cada uno, mientras Nido y Pellot habrían recibido unos 906.139 y 905.525 votos, respectivamente.

“Al no poder alegar la falta de quórum como excusa para suspender nuevamente la Reunión Anual de PRITF I, ésta desplegó una táctica aún más atroz: se negó a reconocer la abrumadora mayoría de votos que se habían emitido a favor de los candidatos nominados por Ocean Capital”, reza el documento, en el que se alega que no fue hasta el pasado 2 de mayo cuando se reconoció el saldo de la votación.

Según la demanda de Ocean Capital, perteneciente a , una vez PRITF I habría reconocido el saldo de la votación en un informe a los accionistas, el fondo que gestiona UBS y Popular pidió a Ocean Capital llegar a un acuerdo confidencial mediante un proceso de negociación extrajudicial, pero las conversaciones nunca se concretaban.

“Tras semanas de negociaciones sobre un acuerdo de confidencialidad, normalmente un asunto sencillo, y prolongados intentos de alcanzar una resolución negociada, quedó claro para Ocean Capital que PRITF I había fingido interés en alcanzar una resolución extrajudicial simplemente para retrasar aún más el nombramiento de los señores Rosenthal e Izquierdo como directores y negar la voluntad de sus accionistas”, indica la demanda.

La elección de Rosenthal e Izquierdo se produjo el pasado 17 de marzo. Una vez, el calendario avanzó hasta el pasado 1 de junio, Ocean Capital canceló el acuerdo de confidencialidad suscrito y recurrió al foro judicial.

Aparte de reclamar al tribunal que declare válido el proceso de votación al interior del PRITF I, Ocean Capital solicitó que los directivos Rosenthal e Izquierdo sean nombrados inmediatamente y el pago de costas y honorarios.

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