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En caso de un despido, el empleado puede sacar todo el dinero acumulado en el plan 401(k), pero se le retiene  el 20%  para la contribución sobre ingresos. (Shutterstock)
En caso de un despido, el empleado puede sacar todo el dinero acumulado en el plan 401(k), pero se le retiene el 20% para la contribución sobre ingresos. (Shutterstock)

El plan 401(k) que ofrecen muchos patronos a sus empleados como parte de los beneficios marginales es una herramienta de ahorro para el retiro. ¿Pero qué sucede en el caso de que se necesite ese dinero para una situación imprevista?

De acuerdo con expertos, existen varias alternativas para poder utilizar el dinero aportado al plan antes de acogerse al retiro, aunque insistieron en que lo más recomendable es agotar todos los recursos disponibles fuera del plan antes de usarlo para emergencias.

Quien se la pasa sacando dinero del plan no logra acumular mucho para su retiro”, advirtió Edmundo Garza, presidente y principal oficial ejecutivo de la firma de asesoría en inversiones Consultiva. Recordó que el plan 401(k) se nutre de las aportaciones que realiza el empleado, el pareo que en algunos casos hace el patrono y las ganancias producto de las inversiones hechas con ese dinero.

Eduardo Rodríguez, especialista en pensiones de la empresa de servicios financieros MassMutual Puerto Rico, informó que si el empleado desea sacar parte del dinero del 401(k) mientras está trabajando, se permite hacerlo si es por alguna de las siguientes razones, siempre que se someta evidencia: costear gastos universitarios del empleado, sus hijos o su cónyuge; gastos médicos sustanciales no cubiertos por el plan de salud; para comprar o evitar perder la residencia principal. Rodríguez agregó que en ocasiones se puede autorizar para los gastos fúnebres de un familiar consanguíneo.

En estos casos, indicó que el empleado puede sacar del dinero que aportó al plan, pero no del que aportó el patrono. También se le requiere al empleado dejar de aportar dinero al plan por 12 meses siguientes al retiro de fondos. El monto máximo a retirar dependerá de las reglas de cada plan y de la evidencia presentada.

“Los planes de contribución definida, como los 401(k), no tienen penalidades en Puerto Rico. Esa es una falsa idea basado en los planes de Estados Unidos, que sí cobran una penalidad si tienes que retirar dinero antes de los 59 años y medio de edad. En Puerto Rico lo que sí hay que pagar son contribuciones sobre ingresos, que en este caso es una retención de 10% en el origen del pago”, explicó Rodríguez.

Si el trabajador tiene 59 años y medio o más, pero piensa seguir trabajando, también puede sacar parte del dinero del plan, incluyendo el aportado por el patrono, siempre que tenga los años de servicio suficientes para hacerlo, según determinado por el empleador. De ese retiro se retiene un 10% de contribución sobre ingresos en el origen, dijo Rodríguez; es decir, que el dinero correspondiente al Departamento de Hacienda se saca antes de que el empleado reciba su parte.

Insistió en que “dinero que sacas del plan es dinero que deja de ganar, lo que atrasa tu meta final de retiro”. Apuntó que si al alcanzar la edad de jubilación, la persona no tiene en su 401(k) suficientes fondos para vivir sin un salario, tendrá que atrasar su retiro y trabajar por más tiempo.

Garza mencionó que otra alternativa es tomar un préstamo, si es que las reglas del plan lo permiten. El monto máximo a otorgarse dependerá del balance que tenga el empleado en su 401(k), y de reglas que pueden variar de un plan a otro. Entre las ventajas del préstamo, Rodríguez resaltó que los intereses no se pagan a una institución financiera ni a la empresa administradora del plan, sino que se destinan al 401(k) del empleado. “La tasa de interés es mínima, por debajo de cualquier banco, cooperativa o institución financiera porque los intereses te los estás pagando a ti mismo. Hay un gasto administrativo por el manejo del préstamo, pero es un cargo mínimo”, dijo.

Otra ventaja es que como es un préstamo, no cuenta como ingresos y no está sujeto a contribuciones, resaltó Garza. Además, los requisitos para solicitar el préstamo suelen ser más flexibles que los que se exigen para sacar dinero del plan.

En caso de que se trate de una separación del empleo, Rodríguez explicó que el trabajador puede tomar todo el dinero acumulado en el plan, pero se le retiene en el origen un 20% de ese total para la contribución sobre ingresos. Si la persona va a trabajar para otro patrono que ofrece el 401(k), puede transferir todo el dinero de su antiguo plan al nuevo. De no ser así, puede hacer la transferencia a una cuenta de retiro individual (IRA, en inglés).

“Una tercera manera de hacerlo es hacer un retiro parcial a tu bolsillo con una retención en el origen de 20% para contribución sobre ingresos y transferir el resto de los fondos a una cuenta IRA o al 401(k) del nuevo patrono”, añadió Rodríguez.

“Una última manera de retirar el dinero es por pagos periódicos en cierta cantidad de años, no menos de cinco años. El plan lo permite si se separa del empleo”, dijo Rodríguez. “Por ejemplo, si tienes $150,000 en tu plan y los quieres retirar en diez años, reciben $15,000 anuales por diez años”.

Indicó que si el individuo es menor de 60 años al recibir los pagos periódicos, los primeros $11,000 de cada pago anual están exentos del pago de contribuciones a Hacienda. Si es mayor de 60 años, están exentos los primeros $15,000.

“Se recomienda a la persona que vaya a donde un asesor financiero para ayudarle a determinar qué es lo que más le conviene para su retiro”, concluyó Rodríguez.