Fotografía de archivo del 21 de septiembre de 2020, de la escultura "Fearless Girl" frente a la Bolsa de Valores de Nueva York. (Mary Altaffer)

Nueva York - Los principales índices de las bolsas de valores de Estados Unidos bajaban el viernes luego del mediodía, luego de que el presidente Donald Trump anunció que dio positivo por coronavirus.

Los inversionistas se retiraban de sus activos más arriesgados y buscaban los más seguros. También aumentó el temor de los inversores, pero los movimientos no fueron tan caóticos como a principios de año, cuando los mercados trataban de digerir el impacto de la crisis por el coronavirus.

El mercado también estaba agitado el viernes luego de conocer el último reporte sobre el crecimiento del empleo en Estados Unidos, que suele ser el principal dato económico de cada mes. Los empleadores agregaron menos puestos de trabajo el mes pasado de lo que esperaban los economistas, el tercer mes consecutivo de desaceleración.

A las 12:19 de la tarde, el índice amplio S&P 500 perdía 19 puntos (0.55%) a 3,362, mientras el promedio industrial Dow Jones retrocedía 27 (apenas 0.1%) a 27,790.

El barómetro compuesto Nasdaq, dominado por las acciones del sector tecnológico, cedía 181 unidades (1,6%) a 11.146.

“Decir que esto podría ser un gran problema es quedarse corto”, dijo Rabobank en un comentario. “De todos modos, ahora todo pasa a un segundo plano ante el último giro increíble en esta campaña electoral de Estados Unidos”, agregó la multinacional financiera holandesa.

Los analistas dijeron que algunos de los movimientos del mercado podrían explicarse porque los inversores generaron expectativas de una posible victoria de Joe Biden en la próxima contienda por la Casa Blanca, cuando falta poco más de un mes para las elecciones. Eso podría significar tasas impositivas más altas y regulaciones más estrictas para las empresas, lo que limitaría las ganancias y dañaría los precios de las acciones.

Pero los analistas dijeron que una posible victoria demócrata en las elecciones también podría mejorar las probabilidades de un gran paquete de rescate para la economía, uno que los inversores consideran crucial y que hasta ahora se ha visto obstaculizado por el partidismo en Washington.